A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

jueves, 26 de abril de 2007

Desde Que No EstáS.

Acércate a mí como siempre sucedía, sin importar que tu ausencia sea de horas o me lleve quemando el alma mil días.
Cuando tú me abrazas se prenden las estrellas, se ilumina mi estancia con amarillos de luna nueva y vuelvo a ser la tierra donde apoyar el peso de mi tiempo a la deriva.
Y vuelvo a navegar en tu cuerpo pulsando con las manos cada marca y cada arista, deshelando soledades y sembrando latidos de vida.Tener tus sentimientos cada día, vivir plenamente y emprender contigo, con tu amor, la travesía.
Despojarme totalmente de mi misma, regalándome y haciéndome tu amada, ascendiendo de lo profundo del abismo.

Es por ti por quien yo voy exaltada, asida fuertemente de tu mano, me elevo de tu amor y me vuelvo un corazón enamorado.

Es el momento de guardar las palabras porque tus ojos ocupan todas mis miradas, y tu vida y tu alma.

Te diré al oído lo agradable que es sentirme entre tus brazos, lo rica que sabe tu piel y lo bien que huele por la mañana, lo a gusto que se está a tu lado, ese olor a café y pan tostado y acigarro.

Ser las puertas que tú abras, los besos que se adueñan de tu boca, los besos que aprieto cuando en mis labios te tengo, para saber que sigo uniendo más que dos labios, dos cuerpos eternos.

Cuando me besas soy una ola que revienta en los acantilados del océano, un águila libre por el cielo y suspendida en el tiempo y de tu voz que llena el universo, yo soy el todo, como sonoro eco.

Y bebes de mi cuerpo cuando destila canela, y mis pechos desnudos cuando semejan naranjas que de su jugo te anegan, y el aroma de jazmín y azucena que empapa tus sentidos amándome sin reservas, rompiendo tus cadenas.

Y si no es así, en una mano el dolor, en la otra, para mi corazón… el amor suplicando, todo lo demás es secundario. No quiero quedarme con el bocado que en mis entrañas muerde la nostalgia.

Te llamo, no sé si mi voz hasta ti llega tenue, espero que susurren en las alas del aire y no me mires con la renuncia en la sangre. Salvaje y provocadora, mi alma resiste tu falta, mientras lentamente mi corazón se desangra.
Desde que tú no estás se dice de mí que nunca vuelvo
y siempre me voy a ningún lugar.
Perdóname amor mío, pues nada puedo desear más hoy,
que estar donde no estoy, y conservo la esperanza a pesar de que entre brumas de plomo, llevo las manos repletas de nada.

A la locura insana de estar sin ti.

1 comentario:

  1. Quien pudiera ser el afortunado, que recibiera tal cúmulo de palabras, caricias, besos, abrazos, pasión volcánica que lo desborda todo, que todo lo avasalla...estoy una vez más por tu página como a mi me gusta viendolo todo....eres fenomenal....azpeitia

    ResponderEliminar

Huellas.