A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 19 de mayo de 2007

Cuando un amor nos habla (Poema a dúo Ginebra y Ricardo Felipe)

No me cuestiones si en algún momento titubean mis palabras cuando te digo: Lo siento,
si se me enfría el café que colé muy temprano mientras dormías, porque no sabía que tu sueño era tan largo,
no cuestiones el color de mi camisa, porque la compré pensando en que te gustaba abrazarme pensando que estabas en el cielo,
no cuestiones si a veces me da miedo, cuando a ti, no te ha tocado conocer mas allá de la noche.


No, no te cuestiono, a veces el sentimiento dialoga en silencio,
susurra a través de una palabra detenida, de ese " lo siento", que escapa a circunstancias y a momentos.
El amor es un secreto mutuo sin compartir,
una mirada fugaz hacia labios que articulan palabras insonoras...

Tu ser desenfrenado se coló en mis sueños, haciéndolo más largo, buscando mi simple gesto dormida de conjurar a la razón despertando al amor.

¿Por qué pensar que sentimos distinto? Si abrimos nuestros brazos al amor en el mismo abrazo,
que en ese cielo siempre nos dimos, encontrar en lo que miro; ese mismo cielo que descubrimos.

No me ha tocado más allá de la noche porque eres mi sueño, solo te sueño,
con este sueño inédito que me abraza, que me saca de mis labios el beso más anhelado,
que me aplasta y derriba el cielo en que te siento más lejano y entonces caigo en el manantial cristalino de mi alma.

¿Como cuestionar tu miedo? Si es el mío el que me habita centímetro a centímetro,
mientras ceden mis pupilas ante el sueño, en el umbral donde siempre me desvelo.


Hace tiempo que ando pintándote al borde de la pascua,
no cuestiones si mi tiempo es cada día mas largo, porque cada día se extienden más mis ilusiones,
mas bien, intenta perderte entre la luz de mi esperanza y el latido solitario que aún te guardo,
para que un día este bardo, se llene de fe, cuando te mire a la cara.


El amor es la duda que aguijonea la apariencia,
es una verdad comentada a medias,
es el vacío que rellena la espera,
es querer hablar cuando no existen las palabras,
reconquistar lo nunca perdido,
es lo imposible del olvido,
es la necesidad de encajar el aguijón de la certeza y verse de frente a pecho, sintiendo las venas que inundan dentro.


Pero…Pero entre nosotros dos, aún queda fragmentos de romance que un día me quitaste,
el aire que te falta, lo guardé con la finalidad de convertir suspiros en mi pecho,
ojalá llegaras a sonrojarte con mis versos cuando te mires para adentro,
porque necesito plasmar una promesa antes que se pierda en la distancia.


Es solo que aún no siento tus vientos traspasando mi pecho,
precipitándose hacia el mar donde casi muero, ni más ni menos,
te siento como esos brazos llenos de ausencias que jamás me han abrazado,
como esa caricia vivamente anhelada del rubor solitario y atrevido… Cuando el primer beso es evocado.


Aunque si me recuerdas bien,
puede que reconozcas,
que es en vano empacar tu maleta,
cuando es mi horizonte el único puerto,
donde construiste tu muelle...



Horizonte que picotea pedacitos celestes,
sal marina o rosada para el deseo,
para ese brazo largo de cera fina y dulce
que se estira en el agua salada al deshacerse.

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