A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 11 de mayo de 2007

El Ego


El EGO¡ Ante el espejo

¡Oh Satisfacción¡ No pienso si podría vivir sin ti.

Eres como agua o pan,

algo absoluto que nace

desde el centro de mi esencia,

me encuentro absolutamente colmado

de mi única presencia.

De muros alzados con silencios y

privilegio de volar por universos,

columbrándome en mi mismo

reflejo de mi mundo

entidad de mi propia existencia.

Como polvo de estrella

como astro suspendido del abismo

arrastro el esqueleto, bailo y lo empujo

a la apariencia, desgranando la sonrisa satisfecha

anticipada de belleza.

¿O es mueca?, si ya no sé quién soy en los espejos

sumido y suspendido del yo rítmico,

en el fondo de cristal de esos reflejos, me idolatro,

me contemplo y me mimo.

Como símil acrílico

cuerpo de oro,

perfección fatal _de meterme_

ahí en el podio, alto y fino

azorado de efigies y de trinos

divino a mis ojos y a mi oído.

Esta idolatría que es la “Mía”,

sobre la que yo pongo mi desvelo

en la que vierto mis halagos, mis adobos,

mis cuidados, poseyendo totalmente su soporte

que me ensalza y reconoce.

No es más que… una luz extraña

que refleja en el espejo,

el narciso momento en que el “Ego”

me devora agriamente las entrañas.

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