A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 4 de mayo de 2007

Pretendo.



Pretendo esta noche

dilatar hasta que reviente

el breval moribundo

dónde aún existe.

Quiero encontrarlo,

llegar a su morada

y extinguirlo.

Quizá duerma en los pliegues

de la piel que te llevaste,

quizá asome diluido

en los torrentes nocturnos

que mojan mi sueño

y vuelven putrefacta la epidermis

de la noche alguna vez amada,

impregnada en los poros de mi cama.

No escondo nada

ni soles, ni olas, nada

vacío la almohada.

Tengo que levantarme

entre los muros de mi casa,

revertir el desaliento

que a veces te llama

el lamento que te guarda.

Dejarme de avatares inútiles

y morir a bien,

en la muerte que resbala

de la cornisa a mi calma.

Debo entonces sumergirme

olvidarme de un solo golpe

si pudiera, para que no quede nada.

Y no sea posible ni motivo,

el derrumbe que me abata,

cuando abra los ojos

y esté consumida en la memoria

del hombre y la palabra

que no tuve entre mis brazos.

1 comentario:

  1. Buenisimo.
    Verdaderamente buenas tus letras, un placer visitar tu ventana.
    Un abrazo.
    Jose Miguel.

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Huellas.