A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

jueves, 24 de mayo de 2007

Me DueleS.


Me dueles, empachado y harto de tristeza. Tanto, que si pudiera, volvería a morir de queja. Porque me dueles, incluso cuando ya me haya tapado la tierra.

Reflejada en mis noches, me escueces, me traspasas, me quemas…

Y, mis huesos ya no son amarillos, por ti perdieron su cubierta, Tu mirada los viró pálidos y deslavados, como las almas en pena.

¡Ah, si mis ojos estuvieran en su sitio¡ Te gastaría esa cara veleta con la que naciste, igual que lo hice en otro tiempo, sin descansar un día siquiera, ah si pudiera olvidar en el tiempo, borrar de mi memoria esos ojos que infectaban mi mirada de amor pasión y de ternura.

Y por darte capricho, cantaría a mi manera, aunque te suene a gemido, a desafino de cuerdas, el filo del rechazo me ha partido en mil pedazos y he ido pudriéndome de tu ausencia pagando con moneda de sufrimiento el error de buscar una vez más, una quimera.

Este silencio me escuece, me traspasa, me quema… ; ¡como tú hasta que no llegas.

Dejándome el labio sin dolor, la esquina fría.

Porque si no acudes, el luto me lleva, y allí donde vivía el corazón, se astilla el hueco, sin ruido pero con castigo ,acumulando el valor suficiente para decirte con toda la dignidad que poseo, que hasta en silencio te sigo queriendo.

Luna dile al viento que me disuelva en su brisa de la mañana, y así, darle paz a lo que una vez cubrió un pelo suelto donde se reflejaban sus pestañas de nácar, y sus miradas de zumo de oliva por todas mis fibras.

Dama, no seas fría ni ingrata, y libérame ahora, ahora que ya no valgo nada.

Absuélveme, si soy un lobo, ¡qué culpa tendré yo de aullarte¡

en noches de camas desvalidas, de caricias no transitadas, de ladridos llenos de desamparo, o de gemidos desangelados.

Nunca me dijiste que en tu dulzura, eras sorda, tan dura y muda.

Me viene la locura, conviertes mis noches en ardor.

Siempre ese ardor que consume mi aire, siempre en el recuerdo, siempre en mi mente, deseando no creer ni vivir por no tenerte y saber que a otro regalas tus temores.

Quizás nuestro amor fue solo mío, me ahoga imaginarlo solamente.

Te necesito amor, necesito tenerte aquí, a mi lado, aunque sea ausente, para sentir tu aire en mi almohada, sabiéndome solo, nada tengo amor, en nada creo, ya ni sonrío, Amor me lo dejaste todo, allí, clavado y sin camino.

2 comentarios:

  1. Uf cuanta realidad de lo que pasa en los corazones, ni con tanta metáfora, impides que sea la pura y dura realidad del desamor, te felicito pues como no ESCRITORA.
    Un admirador al que le duele leer tanta realidad, pues al pasar por la red,te encontré no más, y me ha dolido hasta el último recuerdo que me queda de todos y cada uno de mis desamores, ïjoles ¡¡¡

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  2. pues tus escritos no dejan el labio sin dolor ni la esquina fría.
    Me dejas todas las fibras de mi ser pululando las entrañas, cáspita, como llega tu decir en el mismo centro del sentir. Pero yo creo que habrá q levantarse para buscar de nuevo un amor asi si es que se puede.
    Una lectora.

    Alicia.

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