A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 16 de mayo de 2007

MoriR Y RenunciaR.



Déjame cantarte mis versos, mientras tú los despliegas en silencio.

No fui capaz de decirte que quise juntarnos al filo de un abrazo _ me quedé quieta _ leyendo los mensajes de tu mirada y allí en lo alto seguías contando estrellas y cultivando primaveras en la distancia.

Y eres tú el que juega a entregarse y era yo la que esperaba, poco a poco te ibas acercando entre el ruido del silencio, para caer ya desvalido a mis brazos, no sé como pude sentirte en mis venas.

No puedo dejar de imaginar tus manos acariciando mi vida, ni tus ojos mirándome, porque mi alma te llama a voces, mi cuerpo a gritos y mi voz en silencio, agotando mis suspiros, y ahora ya, no sé si quiero los tuyos, mi voz ya solo busca el viento para rozar tu oído.

¡Ay amor¡ que amargo eres y que difícil es tenerte. Me parece oír tu risa desplegada por los pliegues de mi falda, entre las cornisas de mi alma y tus dedos rozando mis labios_ Que aún no hiciste _ pero los siento.

No sé si te seguiré esperando como alma que navega sin rumbo por los escabrosos límites de un cuerpo. Pero miraré al hondo clamor de tus entrañas donde muero y renuncio a vivir para siempre.

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