A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 13 de junio de 2007

Cuando la Noche



La noche viene a esperarse en mí,

y yo como las hojas caigo de rama en rama

hasta llegar a la morada de mi cuartilla.


Aquí en mi pliego,

mi verso es como la llave

que abre las sensaciones,

un sentimiento sale

algo pasa volando y las

manos quedan temblando.

Ante un recuerdo, ante un deseo

ante una flor, como me gustaría

hacer florecer en un poema,

la fragancia exacta de la rosa,

y hacer vivir todas las cosas

bajo la luz del sol.

Dejarlas caer de ojo en ojo

de voz en voz…

Pero solo alcanzo a hacerlo con la

palabra que lee Amor.

Se siente el amor, se siente

sobre el nidal desocupado

en la distancia,

lejos de mí, tu corazón… Ausente.

Siento sobre mis sienes doradas

la dulzura y el fulgor de tu mirada,

sobre mis manos tus racimos,

en duelo de caricias y azucenas

y siento el amor, corriendo por mis venas.

Como un dolmen sagrado _ Tú_

me ofreces la orilla juncal de la ternura,

que no se acabe nunca esta locura,

en el zaguán dorado de mi pecho,

deja tu amor en esta noche oscura,

y desgrana sobre mi seno cincelado,

el láser de amor de tu mirada.

Porque a la luz de tus serenos ojos,

yo la percibo en la distancia

deshojando margaritas en mi costado,

y sin palabras, sin miedos ni reproches,

desnudar la epidermis del pecado.

4 comentarios:

  1. No penes por ello,
    siempre serán tus versos
    algo mas
    que la fragancia exacta de la rosa.
    Algo así son
    como bálsamo permanente
    para el corazón distante,
    que no ausente.

    Mis felicitaciones.

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  2. Que belleza flotar descendente descubriendo ese otoño primaveral entre el frondoso de tus metaforas y el arte cuidado de tus letras...

    CarlosG.

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  3. Si, es bello lo que escribes, tu sensibilidad cautiva.
    Paso a leerte.
    Marga.

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  4. Muy bueno y hermoso,un placer pasarse por aquí.
    Ramón.

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Huellas.