A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 20 de junio de 2007

Qué Fácil Y qué Dificil.



Te miro ahora,

Desde aquí, desde mis ojos

Que si miro desde ahí,

Donde te encuentras,

Te miraría con mi boca,

Tan de hembra y loca.

Siento tus orejas,

Quietas, sigilosas,

Que oyeron y callaron

Mis secretos, sin olvidarme,

De tus manos y tu pelo.

Manos fuertes como remos

Que navegan hambrientos

Por las aguas de mi vientre.

Sumergiéndose en las cumbres

Borrascosas de mi cuerpo

Como un agua grande,

De mi sed tan incurable.

Me enamoro de ti,

Mientras le lloro,

Al frío tálamo de la ausencia,

Me confunde el sentimiento,

Salgo, entro llorosa, eléctrica,

Como el mar entre la niebla.

Me arrepiento de

No haberme quedado,

Con tu rostro, tu voz y tus dedos,

Me arrepiento si, de no haberte tocado,

Besado, tomado y poseído.

¡Qué fácil hubiera sido amarte¡

Y qué difícil ahogar esta pasión

Desde los huesos a la frente,

Y qué fatídica la huida de tus dedos,

Hurgándome la herida con

La voz enronquecida del ausente.

2 comentarios:

  1. Preciosas tus letras, y toda tú, por donde se te perciba.
    un abrazo cordial.

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  2. Muy bueno este poema, es muy grato viajar por tus letras gaviota, un placer.
    Saludos.

    Vicent.

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Huellas.