A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 30 de julio de 2007

Castigo.


Mi corazón como juez ha dictado sentencia.

Y te ha castigado por indiferente

con una condena que no soportas: mi indiferencia,

para que sepas cuanto vale tu misma moneda.

Y tú con hilos de espuma

y cosido con humo,

pretendes mantener unido,

mi amor al tuyo,

¡más esencia y menos ruido!

No sé si lo sabes,

que hace siglos que te estoy queriendo

pero es lo mismo,

con pañuelos de seda y de silencios

iré haciendo nudos a este cariño,

Y con la estepa encendida de mi mano,

me arrancaré el corazón volcánico del pecho

y te lo entrego blanco de nieve, duro como hielo

e implantare mi ley, mi ejecución

y mi derecho.

1 comentario:

  1. Es ilícito! No puede el corazón ser juez y parte. La Ley debe de aplicarse por igual. Consulté con mi abogado -que aunque parece mi fiscal- por nuestro amor, he apelado!!!

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Huellas.