A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 20 de agosto de 2007

Mi Vestido.



Mi vestido de felicidad,

ahora es de seda

de tantas lejías vividas.

Tienes el deber de andar,

en el cielo de tus nubes

cuando el calambre atenace tus piernas,

cuando el amor, el odio, la pasión o el llanto

aterroricen la impotencia,

tienes el deber de caminar al sol.

Mereces caminar al sol.

Yo te ofrezco mi vestido de seda.

Y así serás el caballero

que en mis sueños me besaba,

quién rozaba mi cara y

me hacía batir entre paisajes

nublados y violetas_ Mis alas_.

Y te ofrezco mis tardes cálidas

de sofá, mi mirar entornado,

de párpados extendidos

mi vaho sobre tu pelo, alborotado

ávido de alientos y también mi silencio.

Y yo tendré tu voz, tu olor,

tu pijama, tu frío, tu sonrisa

tu boca y sentiré tus pasos

fuertes por la alfombra.

Ha llegado la noche y

un trozo de viento,

ha entrado por mi balcón,

sus celos,

han despertado mi cuerpo.

Eres mi sueño,

tus ojos aparecen en mis calles

y en mi otra gente

y siempre busco tu mano

para pasear,

comienzo a sentir la nostalgia,

cavidades de vientos y mareas

antes de que me vaya,

y estoy atando mi historia a la tuya,

porque,

es difícil deshacer esa línea que nos separa.

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