A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 12 de agosto de 2007

Olala II



Ojalá pudiera cegarme el mundo

con sus murmullos
y apagar mi corazón su eterna pena
que en mis pasos hubiera fe ciega y
que no te hubiera conocido a oscuras.


Entre nieblas de una noche dura
bajo un cielo de noche sin luna,
anhelante de silentes besos,
con los que sin más llenaste mi locura.

Y ojala, fuera toda tuya,

sin recuerdos ni memoria y

sentarme sin temor en tu ventana,

sintiendo tu calor y que me amas.

Pero no puedo,

es fatuo el fuego, que vino y se quedó

revolviendo mis entrañas,

ojala… mañana.

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