A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 19 de agosto de 2007

Te SienTo.


Te siento recorrer el infinito, atareado y dulce, yo te siento pasar, me vas mirando, me miras para ver que necesito, te siento agavillado aquí a mi lado, eterno sonreído, se paró el tiempo, como si fueran las galaxias lirios, como si espigas las constelaciones o ramo de azahar el infinito, me vas deteniendo el paso por los sitios, donde mi alma te recuerda y te reclama y tu me sientes pasar incomprendida como quien arde en el fuego de Hiroshima, buscando inalcanzable tu sonrisa.
Me voy yendo, ya no llueve, te pienso y se reposan las nubes y las charcas, estás en el aire como un golpe de espuma bañándome la frente que recoge el universo

Cuando te acercas
respira mi piel dosis de azabache
en tu mirada cautiva.
Cuando te acercas y te vas,
se arremolinan las distancias de la voz
que se quedó dormida entre mis cuartillas
esperando el despertar del día.
Si te vas,
interrumpo las melodías del último dolor que recicla el aire.
Recompondré pasados entre lanzas amarillas
murmuraré crepúcuslos de aire y fuego.


Seré rumor y burbuja
de primaveras en silencios
para que el calor de tus sonrisas
sepan a fresa, jazmín y manzana,
Y romperé los besos que quedaron
prendidos en las ventanas.

La distancia es una frontera de aire y lágrimas que pueden convertirse en gritos de esperanza.

Porque el vacío –puede también canjearse en alas para volar donde los versos se quedan sin palabras y donde las mariposas se hacen cielo, allí te espero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Huellas.