A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 29 de septiembre de 2007

Ausentarme...


Bueno al final ya sabemos, no me tienes, no te tengo, no sé quién de los dos echa más de menos, no se si habrá veces que te duela más o menos, o si a mi esta es una de ellas, tampoco sabría contarte cuanto me duelen los ojos de buscarte, o cuanto me sangran las manos de no tocarte, o cuantas veces me muero al pensar que no me quieres, o si me quieres, también me muero por vivir sin lo que quiero.

Muchas veces no distingo bien las formas que salpican mis sueños, pero si sé que todo tiene la forma de tus brazos.

Yo solo sé que no puedo tocarte, que ha llegado el otoño y su falta de calor, es como no ver el sol,, que abro la boca y cierro los ojos y en mi interior guardo tus versos y clavo tus ojos , con todas las cosas que un día supimos decir.

El tiempo más cruel no es el que pasa, es el que no se vive, está cerca y nos ciega y nos destruye, es como una gran llanura arrasada, aparcada, mal-aprovechada…y luego es un agujero negro, con su bruma súbita dentro, es el vacío del aire, de unos labios secos, es la sangre sin olas, y no es la muerte de repente sino la que es vivida antes, es una memoria anterior en el alma y luego una desolación.

No sé si te sientes o no te sientes, si te sientes pequeño o grande, yo solo puedo contarte que me siento como una llanura grande, grande… así quedó mi alma al desnudarse, mis pies al descalzarse, mis manos al congelarse, mi corazón al pararse y mi sangre al espesarse.

Como de mí... al ausentarme...

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