A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 17 de septiembre de 2007

Porque no te esperé...


Se me llenan los dedos de verde niebla...

de azules violetas, de brisas frescas…

de historias incompletas.

Tus ojos y mis ojos tus manos y mis manos

un pensamiento, escurridizo de algas.

Las gaviotas lloran amores olvidados

en la ría colombina

mientras la noche se fuga resignada

con el rocío infinito de las olas.

Soledad y silencios llenos de insomnios

en las palabras cóncavas de mi voz callada

muda y quebrada en la nostalgia.

El horizonte se hace madrugada

en la llanura inmensa de este mar,

ya sereno, y cansado, de tanto vagar en la distancia.

Y la luna rotunda, rompe la magia vagabunda

de la noche bruja,

y los besos cansados se retiran dando luz,

a miradas de lágrimas, vacías de fe.

Porque no hay sed, ni hay hambre,

que se sacie en medio del murmullo

de tantas soledades,

porque no te esperé,

allí en la línea infinita del mar

donde tú me esperaste…

4 comentarios:

  1. Precioso y majestuoso,
    mi querida amiga un 10

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  2. Muy hermoso gaviota de plata, me gusta leerte.
    Me hace sentir bien al llegar del asfalto y sentarme a leerte.
    Gracias por tu blog, besos, besos , besos.......... Besos
    Marcos.

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  3. lindisimo poema, recién te descubro, pasaré por tu casa, un abrazo gaviota.
    Miguel.

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  4. Maravilloso¡¡¡
    es un gran placer leerte y además en alto como te leo.
    un abrazo.

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Huellas.