A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

jueves, 11 de octubre de 2007

Cuando el Sol.


Cuando el sol nos queme juntos

Cuando nos lacere el cuerpo de calor,

Nos ponga la piel morena,

La piel del color pasión,

En los atardeceres de sonrisas

de placeres y de amor,

Entonces el mar será la sangre

Sin espuma que nos corre por las venas

Nuestros besos las mareas,

Que separan el hambre de los labios vacíos,

Nuestras manos las amapolas

Que mueren al otro lado de la orilla

De la nostalgia y el silencio

Y luego cuando la noche nos derrame su perfume

Con notas de piano,

Para confabular los sentimientos,

Entonces entraremos,

¡Entremos¡

en la luz y apaguemos las velas encendidas,

¡prometo entonces, ser solo luz y esperanza¡

librándome de la solemne soledad,

de la tristeza, compañera insoportable,

de la madrugada hambrienta,

de la abismal renuncia,

de la escasez del tiempo,

de los ojos ciegos,

del vértice punzante que macera

la esperanza desolada,

del cante jondo de la lluvia,

y de andar de puntillas sobre el silencio

y de desgranar la pena…

¿entramos?

¡Entremos¡. y seremos el cosmos

sobre la tierra.


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