A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 16 de octubre de 2007

De Sobra Sabes...


De sobras sabes que acabaría pasando

lo que ha pasado,

Cortar por lo sano…

De mil maneras te dije lo mismo,

Que solo podríamos ser amigos,

mi corazón no era mío,

Todo cambió cuando aún sabiendo,

arriesgaste y me hablaste de otro sentimiento,

no compartido.

Cuantas veces te señalé el espacio

que ocupabas en mi corazón,

te lo dije muchas veces con cariño,

no asimilaste

y tuve que emplear ya, palabras de doble filo,

tú solo eras mi amigo,

no se puede elegir el camino,

como tampoco pretender gobernar el sentido

que toman los sentimientos,

de sobra sabes que no te quiero,

que fui sincera desde el principio,

no te dabas cuenta que me agredías,

cada vez que me negaba a lo mismo

que tú sentías,

me condenabas despechado y malherido,

convirtiéndote en el ángel dolorido

que debía salvar a la gaviota del corazón vacío.

En tu condena me obsequiabas

con todos los males y defectos habidos,

me convertí en la mala y tú en la víctima despechada,

eras la imagen del gato que perseguía al ratón demasiado,

lo tuyo ya se convirtió en rencor,

a causa del rechazo.

Todo tiene sus límites y me sacaste del arriate,

así “amigo”, ya tus excesos provocaron en mi,

miedo, hartura y desilusión,

me di cuenta de la cerrazón de tu mente y tu corazón

a la naturaleza del amor,

y abandoné mi puesto de amiga

para ser un alma ya cansina

de repetir la misma letanía...

Amar es algo celestial y tú no tienes alas,

creo fervientemente en el amor

y en su convergencia divina

y tú estás de mi a cientos de vidas,

me convertiste en algo que no tiene lugar,

forjando un mundo de fantasía

que jamás fue alentado por la mía,

tú solo te lo creías y me colocaste en el centro

mismo de tu dolida poesía, ¡y mira que te lo advertía¡

libérate ya de tu condena ¡qué culpa tendré yo, si no hay manera¡

si yo no correspondía, contra mí se volvía,

entonces la princesa, la musa, se convertía

en la más terrible de las brujas,

en la niña mala de los cuentos a la que había que salvar,

¡déjate ya de tonterías¡

y ya no sabía que era peor, si tu disfraz de amante,

o la de salvador ángel,

en el amor no hay caridad, se ama o na de na,

no se que hacer por ti,

porque yo, ya no tengo más que decir,

ese aliento que te da el oxigeno,

sobre el que escribes...

no es el mismo, que yo respiro,

ya es hora de que asimiles.

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