A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 17 de noviembre de 2007

Aún...


Murieron tus palabras,

sé que tu ida fue involuntaria, lo sé, pero la verdad tan ruidosa mutila mariposas y yo entonces, no era pantera, solo mariposa y aún no del todo gaviota, porque mi única libertad eras tú.

A veces te extraño, y ya no digo siempre, porque ha pasado tanto tiempo, que me dio tiempo a crecer y a curar alguna herida, aunque aún quedan estrías que cuando vienen malos tiempos, me sacude y refresca la cicatriz ya de por vida, que tus besos me recuerdan.

A veces también me trasmites la mitad de viejas sensaciones desde algún ajeno lugar que no puedo descifrar, la otra mitad la escribo, aunque preferiría contártela pero no puedo decirte, mejor ven tú, sería absurdo.

Yo te prometí mi amor, pero no la vida ni tu suerte, ni nada que no dependiera de mí y ya ves, quizás si lo hubiera hecho, quien sabe, ya me lo he preguntado muchas veces y nunca llego a ninguna parte, yo no tenía el cielo en mis manos para ponerte a salvo, pero hasta he pensado que podría haberlo intentado, aunque si, te llevaste todas mis estrellas para que te puedan alumbrar, por si en ese sitio tienes oscuridad.

Tú nunca me diste más tiempo ni menos dolor, claro que tampoco tú lo tuviste, todo se te agotó y por eso me produjiste más dolor, no te prometí poder con todo, pero todo me lo quedé para mi, aguanté, porque no me quedó otro remedio aunque te confieso que hubo momentos que no quería aguantar, quizá tu fuerza desde algún distinto lugar me ayudaba, cada día del agua de mis ojos nacían más mares inundándolo todo, casas, cosas, gente y yo.

Ahora ya aprendí a quitarme todos los puñales, y ya no digo que la vida no sea un lugar hermoso sin ti, como lo decía antes, o que te iba a esperar por si en otra vida… no, ya no, pero, si cumplo lo que aquél día te prometí, quererte y pensarte, siempre, siempre.

Me pregunto donde estará la gente que ya no está aquí, que estarán haciendo, y si se han llevado consigo las cosas que siempre quisieron, la luz, el sol, el mar, el calor, el amor...

No creas que todo es ya sereno y normal, que va, en la ventana de mis sueños, aún la luna se derrama y crece y se diluye como un adiós…la lluvia aún de vez en cuando gime tras las ventanas de mis pestañas y tu imagen es aún un espejo en mi recuerdo, ya sin prisa, ya sin miedo, a lo mejor tú, también habitas la soledad que yo conservo, no te culpo, claro que no, como iba a hacerlo, pero dueles cuando te pienso.

1 comentario:

  1. ¡Precioso¡
    En el ciclo de la vida nada es en balde, nada es prematuro ni es tarde.
    Quizás debas llamarle Vida, Pulso, Tacto, Ventana, Cómplice, Latido, Espejo, Proximidad, lejanía, pero cuando fue, fue vida, aunque quede la sensación de haberla perdido.

    saludos.

    Alfredo.

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