A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 20 de noviembre de 2007

No tengo nada.

No tengo nada para ofrecerte,

Si acaso un lunar en mis labios,

Un adiós tras otro,

Una charla cualquiera

En la noche bajo el cielo.

Y de nuevo al trabajo

A la casa,

Al olvido

Un lecho que no es contigo

Un espejo desnudo,

Una orilla sin mejilla,

Y esta mentira,

De decirte que ya no te quiero.

No sé en que calendario

Se miran los días,

Ni sé que paredes me encierran

Tampoco tengo la respuesta,

Ni tengo la mano

Que suba por tu espalda,

Como una caricia,

Pero tengo agujas que miden

El tiempo de la ausencia,

No llevo bolsillos en mi vestido

Para guardarte la luna,

Ni planté un árbol para cobijarme debajo

Dibujando sueños…

Ni conozco un duende que me lleve

Al laberinto del sin sentido,

No tengo nada, ves, pero si llevo la magia

Pegada a los pasos de mis sandalias,

También tengo una ventana

Que siempre está abierta

para abandonar mi mirada,

por decirte, no tengo ni aire,

que ni siquiera respiro,

por no delatarme,

tengo una daga de miedo,

un corazón sin puertas

y un alma ladrona de sueños,

tengo que decirlo,

que remedio,

nada tengo, si hasta en mis pasos,

se me derrama el tiempo,

no quiero engañarte,

ni siquiera soy dueña de mi aire

no me pidas, que no puedo darte,

solo doy mi sonrisa a la luna

esa luna que me ve

correr de tu lado,

hiriendo la noche,

si hasta la tristeza se me hace grande…

esa que se deshace al aire

y viene a delatarme,

lo que yo tengo es mío,

algo que no puedo darte,

ese deseo incontrolable

que con su dedo firme me acusa

deseándote…

mientras tú,

tan lejos, me pides,

lo que no tengo.

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