A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 11 de diciembre de 2007

Aquél día.

Se secaron las flores,

Las mariposas se desnudaron

Lentamente de todos sus colores,

Se airó el viento

Poniendo a su paso

todo en movimiento,

La sombra con sus ropajes

Se extendió de bruno

Sobre el paisaje,

Se calló el mar,

Desrizando todas sus olas,

Llovió barro

Sobre los campos pálidos de amapolas,

El arco-iris dejó la bóveda incolora

Y el tiempo clavó sus fauces

Sobre las horas de la tarde…

Y tú pasaste

Cerrando ojos de azules

Como los míos de verdes,

también cerraste

Un día de sol hiriente

Borraste la vida y

Te arrastró la corriente,

Rodeando de grises

Aquello cuanto quisiste,

Nos encontraremos

En el brillante latir

de una estrella imposible.


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Huellas.