A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD
A MIS QUERIDOS Y RECORDADOS AMIGOS Y A QUIENES PASEN POR AQUÍ.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Mi Abuelo decía...

Mi abuelo decía que una vida tiene muchas lecturas, que todo depende del punto de mira que adoptemos para contemplarla. Nunca será el mismo bajo ninguna circunstancia.

Imagina – me decía- que subieras a la cima de una montaña, si miras al norte quizás veas pastos y ganado, si miras al sur verán tus ojos huertos, olivos, fresas y cultivos, si te giras al oeste podrías ver bosques enormes, un espesor de árboles formando una meseta verde y al este quizá un cruce de caminos… ¿lo ves?, basta con cambiar el punto desde el que miras al mundo y el mundo parece diferente…parecerá que miras por un calidoscopio… todo es tan cambiante.

Algo parecido pasa con la vida, todos decimos he vivido una vida, pero no es así del todo, la vida se divide en etapas y todas son distintas, como la cara y la cruz de una misma moneda. Podría decirse que vivimos más de una vida, aunque sea entre comillas.

Todas las etapas tienen su espacio único con su parcela delimitada y una circunstancia donde hay cambios inesperados que no controlamos del todo, pasando a otra etapa, por ejemplo cuando tú de la niña que eres ahora, pases a se una adolescente, entonces podríamos decir que son formas de vida en nuestra vida… con ritmos propios que no se asemeja al resto de la vida, es muy distinto ser niña a ser una anciana, pero si llegas, estarás viviendo otra etapa, nada parecida pero es una etapa de tu vida que la completa.

La percepción es lenta pues se concreta a medida que pasan una y otra sin apenas darnos cuenta, porque nos vamos acostumbrando a esas transformaciones que se producen en la cotidianidad que aparentemente nos acostumbramos a ellas pero que a veces no nos son gratas pues nos rompe la visión de lo conocido, pasando desde la mirada a la inmediatez… pasa tan rápido.

Cuando te des cuenta habrás pasado de levantar castillos en la arena, de soñar despierta, de mirar el infinito a ver el horizonte que ya no es una línea desdibujada, sino tu realidad.

Y te habrás encontrado al mirar atrás con más de una vida y con un corte entre el pasado y el presente implicando cambios de lugar y de espacio… ¿Entiendes mi niña?

Mientras yo le miraba su aspecto sereno y sabio adaptado a los envites de la vida.

Había casi entendido su explicación pero lo que si sentí de sopetón, fueron oleadas de ternura ahogando mi corazón niño, por aquella figura de hombre bueno que me enseñaba…

“Y en todo ese pasar,

tienes que procurar

buscarte tu propia medicina

para casi todas las cosas…

“el tiempo que sana los dolores

más profundos,

y la distancia, una medicina

que nos salva del sufrimiento.

-Vamos niña, el libro de la vida por hoy se ha cerrado,

ahora, vamos los dos a jugar al patio.

La Guerra Absurda.


Menuda represalia sin fin están masticando entre Israelíes y Palestinos, ellos mismos se están condenando a una lucha sangrienta que se renueva desde hace sesenta años.

La franja de Gaza superpoblada y superpobre, superdominada por los extremos de Hamas enfrentada a su vez a la autoridad nacional Palestina, Hamas es el fruto de la desesperación de casi todo un pueblo despojado de su territorio y obsesionado ilusoriamente con que debe exterminar al estado de Israel.

Hamas con sus escasos resultados e Israel con una máquina de matar y una unidad muy superior, y entre medio de todo esto, los inocentes, niños y civiles, siempre ocurre lo mismo, se buscan objetivos militares pero en el balance final, siempre caen los objetivos no buscados, o será que no distinguen ni quieren distinguir. Territorio de Hamas, territorio enemigo, territorio a arrasar. Historia ya rutinaria gobernada por la irreconciliabilidad entre los contendientes.

Un bando ya arrasa al enemigo, el otro lo ansia pero no puede, el primero crece en soberbia y obcecación, el segundo en frustración, ninguno está dispuesto a colaborar para un posible arreglo, uno no entra en batalla si el otro no quiere, pero ninguno quiere ponerse en el lugar del otro, o como mínimo aceptar ese derecho a vivir y a convivir.

Demasiados Dioses para tan poco espacio y demasiadas historias de guerra para una geografía tan reducida, yo pienso que todo iría mejor si nadie se creyera el elegido y si los Dioses y las creencias no estuvieran en medio de las vidas de los mortales.

El conflicto de Oriente es el más envenenado, el que menos esperanzas tiene de ser solucionado, divide a la opinión pública internacional con demasiados prejuicios e incondicionalidades arbitrarias y lleno de hipocresías de los gobiernos que deberían imponer la paz a quienes no la quieren, que son muchos, si no liberan sus mentes no habrá guerra final, sino más guerras donde morirán más inocentes. Hasta donde llegará la obcecación, el egoísmo, la soberbia, la falta de generosidad y la irresponsabilidad, el fraude y la corrupción unidos todos esos conceptos al más grande de los fanatismos… sencillamente a la destrucción. El pastel se ha quedado pequeño para tantos comensales, aunque creo que si se hiciera un reparto justo llegaría para todos, solo se trata de ser humildes, solidarios y humanos, conceptos que ya no se sabe ni su significado.

Espero que el año próximo, 2009 sea el año de las hermandades entre los pueblos. Amén.

¡Qué ilusa yo ¿no?

Hay deseos que siempre serán imposibles porque el hombre es polémico por naturaleza desde siempre y para siempre… el ser humano… tan sencillo y a la vez tan complicado.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Isabel4

Isabel ha vuelto.

-Pero Isabel has vuelto pronto ¿pasó algo?

-No hija, solo fui para Navidad, ya sabes ellos salen en año viejo y prefiero estar aquí.

-Entonces te vendrás conmigo a casa de mi madre, no pienso dejarte sola, yo saldré después y os haréis compañía.

-Y anímate que tomaras las uvas con mucha gente.

- Niña ahora estoy en un periodo de reflexión y confusión, ya no soy la mujer joven que tiene la vida repleta de proyectos que llevar a cabo, aquellos que prematuramente me arrancaron de cuajo, ahora soy un ser desvalido que mira al mundo con sensación de fraude, la guerra me arrancó el amor y mi único hijo me ha defraudado, tengo la certeza que me cambiaron la historia, esa que debió ser diferente y que ha sido un relato de pérdidas, las personas importantes de mi vida no están y sus retratos toman la forma de fantasmas para ayudarme a superarlo- a veces no sé si deseo que Isabel sea tan real contándome su historia, habría querido no saber más, vivir algo más ignorante, porque sencillamente me duele, sé que me apasiona observarla, que tiene mucha materia para mis letras, pero me lanzan en ocasiones cuando la escucho a un abismo de tristeza, a veces la vida dibuja círculos poco creíbles y como ella dice, nos cuesta aceptarlo con la cabeza, pero el corazón lo dicta, cuando él te habla, demasiadas veces sirve para recordarnos que nada fue como lo hubiéramos deseado.

_A veces niña-proseguía- vivo una sensación de incendio, y otras de hielo, a veces no quiero caminar y otras me gana la prisa por llegar, por eso niña, tú tienes que ir muchas veces a buscarme, porque no quiero encontrarme, me voy a la calle a soltar en el aire los restos de los momentos que quise retener, después me encuentro con tus ojos llenos de cariño de día o de noche en plena calle, me hacen volver…

Sé que me observas en muchas ocasiones perpleja, pero siempre me escuchas y sabes hacerme entender lo que debo de hacer.

El otro día-me contaba- me dio por abrir el armario viejo, ese que guarda cada uno de los vestidos que me compré para cuando mi marido volviera de la guerra, todos ordenados por fechas, cada uno de ellos me escondía una realidad que nunca supe o no quise reconocer, empecé por vestidos sencillos, y mientras más carencias sentía, más adornos les colocaba, añadiendo a esas carencias dosis de fantasía, entonces se iban convirtiendo en disfraces, añadiendo más peso encima, cuando ya él dejó su último aliento en aquella guerra absurda, dejaron los armarios de llenarse de vestidos y con ellos una Isabel que ya casi está olvidada.

¿Cómo podía haberme transformado de esa manera?

Un día los rizos de mi pelo negro, esos que me caían en cascada por debajo de la espalda, como olas que se agitaban si movía la cabeza, fueron cortados y ya nunca fui la misma.

Todo se volvió lento, cada momento tenía una forma propia que me declararon enferma de tristeza, no pude evitarlo, los años no borran la memoria al menos con voluntad propia y todo ha formado parte de mi metamorfosis…

Después Isabel guarda silencio, un silencio eterno que acompaño mientras le acaricio la mano, entonces guarda sus recuerdos en el armario con los vestidos y sus etiquetas, algo de lo que me alegro y luego, me pregunta si voy a ir de fiesta para despedir el año viejo…

jueves, 18 de diciembre de 2008

Isabel 3

Isabel tenía hoy un aire de ausencia no acostumbrado, ella es una mujer muy curiosa o al menos aún todo le interesa, sin embargo la he visto con un aspecto de estar y no estar del todo, su mirada pasa de largo por las cosas, algo inusual en ella.

Por un momento temí que Pablo le hubiera mencionado mi llamada.

-Isabel ¿te ocurre algo?

-No hija no, es que tengo la mente ocupada

-he aprovechado que tengo baja laboral

¿Quieres desayunar conmigo?

-¿Estás enferma?

-sólo un poco, ya mejor, nada de importancia

Isabel se levanta temprano todas las mañanas, le gusta ir al bar de la plaza a comer churros y de chocolate siempre se toma dos tazas-dice que es terapia-

-Hoy no vas a ir, hoy te toca acompañarme, además es una mañana fría de invierno, el cielo está cubierto, la humedad te traspasará el abrigo y te calará los huesos, hoy vas a desayunar zumo, tostada, mantequilla y mermelada y si quieres también te pondré dos tazas, además siempre vas con pañuelos de seda y no con bufanda como dios manda ¡Mira que eres pesada eh!

Ella se engarza en un coro de carcajadas, la sonrisa le invade la boca y la mirada…

En medio del desayuno me mira desviando una y otra vez la mirada, algo alterada y me dice: Va a venir a buscarme.

¿Quién Isabel?

-Pablo hija ¿Quién va a ser?

-Ah bueno, pues claro es tu hijo y ya echará de menos tu compañía

-viene esta misma noche ¡cuánta prisa¡

-Isabel ya sabes, la semana que viene es Navidad… no seas complicada

- Anda mira quien habla.

Jaja Isabel ya no estás ausente, que yo no te vea que no estás alerta…Cuando venga Pablo me llamas.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Julia.


Salí de casa de Julia aturdida, no sabía exactamente cuánto tiempo estuve allí, debía ser muy tarde y llovía mucho.

Todos los portales estaban cerrados y el cielo se descargaba de un apretado batallón de nubes espesas sobre las azoteas.

Yo me sentía suelta y libre, aliviada por el aire frío de la calle, me detuve en medio de la Avenida, mirando el alto edificio en el que vivía mi amiga, ya no se traslucía la luz detrás de las persianas cerradas, Julia quedó por fin dormida y tranquila cuando me fui.

Mis pasos sonaban en el silencio de la calle mojada y los llantos de Julia aún resonaban en mis oídos despertando los posos de dolor desbocado de mi corazón por la pena de amor de mi amiga. ¡Pobre Julia¡ después de 4 años, le han herido el corazón.

No sabía si irme a casa o caminar entre los bloques silenciosos del barrio adormecido, respirando el viento amargo, no podía dejar de oír su voz angustiada preguntándome mientras se echaba en mis brazos ¿Cómo ha podido dejar de quererme después de 4 años?

En silencio le secaba las lágrimas mientras la consolaba, qué podía decirle yo, ¿qué el amor es así de caprichoso, que igual que viene se va? No, prefería solo oírla y calmarla.

Oí gravemente sobre el aire de esta noche triste, las campanadas de las doce formando un concierto que me pareció lastimoso.

Crucé la vía del barrio Inglés hasta llegar al centro del viejo cuidado y hermoso barrio, que los años lo habían dotado de un encanto especial, contagiado de belleza, el frío parecía encajonado en sus calles estrechas, reinaba un silencio impresionante, parecía haber desaparecido la vida y un sobresalto en el aire me trajo de nuevo a Julia, perdida, indefensa como una hoja de papel en el viento y apreté el paso con firmeza de tener fe, fe por ella.

Cuando salí de mis pensamientos, me sentí invadida por todos los terrores de mi niñez en la oscuridad y salí corriendo hasta verme sacar las llaves justo en mi portal. En el ascensor pensaba que estaba segura que Julia saldría de esta, ya nadie se muere por amor y hay muchos hombres que pueden llenarle de nuevo el corazón.

martes, 16 de diciembre de 2008

Ni lo Sepas.



Se ha preñado la luna esta noche

De amor y pasiones,

Y se ha quedado en el aire

Un suspiro,

Arrumbado en tu boca,

Con perfumes de besos dormidos

En tu alma sola,

Y ha enmudecido tu mirada

Con el eco de mi boca,

Como enmudece la rosa

Cuando una mano la corta,

Y en el aire han quedado los sones

De mis notas y tus notas,

Como un viento que nos nombra

Enredado de poesía,

Dibujando nuestras sombras.

Y aunque la luna nos mire

Como me miras y miro

Ni ella podrá decirte

Dónde se esconden mis besos,

Porque ellos te besan

Aunque tú,

ni lo sepas ni lo sientas.

Los Recuerdos.


La memoria puede tener los ojos indulgentes.

Hace unos días una persona me dijo en un comentario algo así como que los recuerdos no sirven para nada. Por supuesto no estoy de acuerdo.

Las vivencias pasadas y todo lo que pasa por tu vida, incluso las personas, dentro de nosotros no están muertas sino dormidas.

No me gusta la memoria del olvido, prefiero mejor la memoria incluso de la melancolía, esa a medio apagar, no sé quién decía “Hay que tener recuerdos, es muy importante recordar”.

Lo verdaderamente horrible sería no tener nada que recordar, dejar tras de sí una estela llena de vacíos.

Aunque también a veces, muchas veces, es duro que los recuerdos se precipiten sobre uno y te obliguen a mirarlos de frente y te muerdan las entrañas, que es el lugar donde se revuelve la memoria, y allí no tienen piedad porque te llevan al lugar donde una vez fuiste testigo, pero los recuerdos son uno mismo, no se puede tener un presente y un futuro si no ha habido un pasado que es al fin y al cabo el que te va iniciando.

Yo los llevo conmigo, son la esencia de lo que soy porque he sido.

¿Cómo podría olvidar a mi abuelo y a mi padre y a mi primer amor por ejemplo que ya no están conmigo?

¿Si sólo con actuar como ellos me enseñaron y el amor que me dieron, ya es suficiente motivo para recordarlos?

Mis recuerdos aún son mi niñez y mi adolescencia, por ellos soy ahora la mujer que soy, están anudados a un pliegue de mi alma, dormidos, siempre dormidos, nunca muertos.

Y seguirán estando a medida que pase el tiempo, hasta el último que pise como esa última hoja que pisé y se alojó en mi zapato, ellos cuando quieren me arrullan como si fuera el Ruiseñor del último verso.

Ahora los atesoro en mi juventud, como un día atesoré la palabra primera con un lápiz entre los dientes temiendo la falta de ritmo

.Mis recuerdos son de muertos y de vivos, no puedo recordar algunos nombres desde pequeña, pero si los surcos que dejaron algunas gentes, y esa marca a veces duele, duele dejarlos de ver, y duele no haber podido hacer algo para que permaneciesen, no haber podido retenerlos.

Otras veces el recuerdo nos huye, es como si abriésemos las manos y todo hubiese volado de un soplo, pero es involuntario.

Todas mis amigas de la niñez están en mis recuerdos, a algunas no las volví a ver por alguna razón ajena a nosotras, pero sé y guardo cada cosa que aprendí de cada una de ellas, porque siempre necesitamos a alguien que nos abra el camino del conocimiento, esas personas que nos dejaron el recuerdo donde se han ido colocando nuestros pasos.

Guardar los recuerdos es de inteligentes, maduros y de sabios… Alguien lo dijo.

Aunque sean lo mismo una cueva oscura que un relámpago de luz fijo.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Para Mil Veces Tenerte.


Ya hubo más veces
que mirándose al espejo
tratando de buscarse
sale otra imagen...
Por las rendijas de las persianas
se ha colado una luz tenue
antojada de grises- no sonríe-
olvidado el calor de su piel
entre tanto cristal-no la siente-
Con esa pena que no alcanza
aparece el miedo
de no ver su mirada
en ese reflejo sin vida,
buscándola...
mientras al otro lado del cristal,
pasa el amor... de largo
y se desnuda de razones
acariciándo el filo de las aristas
de la cordura... y no perderla.
De pronto, un golpe seco
se venga del espejo
y se rompe en mil partes...
se oye un risa murmurando:
No importa,
así podré... mil veces tenerte.

Desconcierto.

Jugar al desconcierto... eso pone en tu tarjeta

Que absurdo- pensé- mirando tu comportamiento antiguo y el de ahora

No me gustan las falacias ni las dobles caras, es que verás- yo soy muy sana-

Muy clara- al pan, pan, al vino, vino-

De todas formas cuando te miré el otro día no vi en ti nada nuevo,

Solo vi esa mirada vacía de los que nada tienen.

Te fuiste del país de la desesperación al país de la quimera, una mala decisión la tiene cualquiera, aunque no era el momento adecuado… ¿Qué fue de tu prudencia?

Tu actuación fue la misma de la que otros te acusaban, eso lo corroboraba.

Y yo allí, cerrando el círculo de los idiotas sin más poder de decisión

que el silencio y la quietud, alucinada, confieso que de ti no me lo esperaba.

Creí que tenías la cabeza mucho más ordenada.

Qué absurdo el instante, sonreí para afuera.

De todas formas es cosa tuya, yo no me jugaba nada, sólo te dije lo que una amiga pensaba, sin nada más allá que me guardara, al verte tan revoloteado posando tus alas en un alero ocupado y con señales de mal agüero, me preocupa tu derrota, me duele tu daño, no hay más motivos que las que encierra el cariño de un buen amigo.

Sé que te asusta no saber donde llega esa escalera, tu ceguera no te deja ver por eso quise decirte… pero da igual, no importa así aprenderás en la resbaladera.

Sé que es asunto tuyo, pero me molestó esa falta de sinceridad para llamar a las cosas por su nombre, esa falacia del sentimiento que guardabas antes, durante tanto tiempo y que fue tan efímero por algo tan nuevo y tan ajeno.

Puede que sea que no todo el mundo tiene el mismo concepto de los sentimientos.

Y me da pena, te lo confieso, porque te veo en el rojo de los peldaños sin destino, revoloteando desorientado con sed de respuestas.

Esto ha llegado a tiempo, para darme cuenta de que hoy es invierno, mañana y ayer fueron turnándose entre hojas y vientos buscando una estación extraña donde poder amoldar tu frío o tu calor, y siempre a destiempo.

Pero lo entiendo, somos muchos para jugar al desconcierto y no cabemos en el azar.

Pero por si necesitas de mi, estoy aquí, los otros no tienen nombre… Yo sí.

sábado, 13 de diciembre de 2008

La Luna Blanca

La Luna Blanca de Huelva
se refleja en los esteros
"pa" darle las buenas noches
a la Virgen del conquero,
y los barquitos de pesca
que navegan por la ría,
echan al viento sus sirenas
"pa" darle los buenos días.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Profesiones

A veces me pregunto qué profesión es la más hermosa del mundo. ¿Cual les parece a Ustedes?

Me encanta cómo hacen su trabajo los pescadores, me parece hermoso estar en el mar.

Y pienso que los médicos tienen mucha responsabilidad y alegría cuando curan, pero está el dolor cuando no lo pueden hacer y es sacrificada y no todo el mundo vale para ella, hay que ser muy humano y saber diferenciar a los enfermos de los demás.

Y el de los agricultores que pueblan los campos de color y frescura para que otros coman.

Y el de los pilotos de avión, cuánto aplomo y responsabilidad.

Y los abogados, uf tienen que hacerse hasta como no son, y hasta que no llegan a casa no se quitan el disfraz, ¡Pobres!

¿Y los políticos? ¿Eso es una profesión? Pues no sé yo, porque hacen imposible hasta lo más posible, así que lo dejamos a criterio de lo que queramos pensar y mejor ni hablo de ellos. Pero eso si, será o no, es la mejor pagada, eso creo yo.

¿Y los profesores? Esos si que son fuertes, si ya es duro lidiar a dos niños aunque sea dos o tres horas al día ¡qué será soportar a 25 ó 30 a la vez intentando enseñarles algo que les cuesta y que muchas veces ni les gusta… Pobres también…

A mi me parece que las más duras y hermosas son las de trabajar para los demás, curadores, educadores, sanadores, etc… bueno no quiero olvidarme de los agentes de la policia, esos puros, esos que son buenas personas, que hay de todo claro, que velan por nuestra seguridad, poniendo en peligro la suya.

Bueno en realidad a mi la que más hermosa me parece es la de periodista, llegar a la noticia, a las personas, a los sucesos, a las injusticias, a la necesidad, y transmitirla, me gusta mucho porque pueden escribir de lo que pasa y lo que no pasa en el mundo, están en contacto con las personas lejanas, esas que vemos en TV, esos corresponsales que arriesgan sus vidas para que el mundo se entere, bueno y no me voy a enrollar, pero me gusta bastante esa profesión, y no hablo del periodista rosa, no, Periodista es: gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente. Depende de cada uno de nosotros. Y depende sobre todo de la pasión (fieramente humana, que diría el poeta) con que afrontemos la obligación de contar lo que le sucede a la gente, sin caer en el chismorreo barato,de ese no es del que yo hablo y el que a mi me gusta, pero, como dice un buen periodista que no recuerdo su nombre, que un día leí, y me llamaron la atención sus palabras: El olvido es una dejadez, la ignorancia es una culpa. El periodismo es la caja negra de la conciencia de la sociedad. He ahí su responsabilidad, su grandeza y, si me dejan decirlo así, su hermosura.

¿Y el de ama de casa? No, no os quedéis pensando: ¿eso es una profesión? Pues si, es la menos valorada de todas, la más sacrificada y nunca parece estar terminada su labor día a día, y lo digo porque por ejemplo mi madre, se ha pasado toda su vida desde que se casó muy joven, siéndolo, ha sido cuidadora, enfermera, cocinera, limpiadora, sicóloga, lazarillo, consejera, buena madre y… Ama de casa, si señores y muy buena, ha sido todas esas profesiones sin salir de casa, ha tenido seis hijos y los ha criado, educado, y ha sufrido y los ha hecho felices… No hay duda que esa es una profesión y muy importante. Y además sin remunerar… un premio tenían que darles a las amas de casa, ¿No?

COMIENZA UN LUNES

poesia de eliseo diego

La eternidad por fin comienza un lunes
y el día siguiente apenas tiene nombre
y el otro es el oscuro, al abolido.
Y en él se apagan todos los murmullos
y aquel rostro que amábamos se esfuma
y en vano es ya la espera, nadie viene.
La eternidad ignora las costumbres,
le da lo mismo rojo que azul tierno,
se inclina al gris, al humo, a la ceniza.
Nombre y fecha tú grabas en un mármol,
los roza displicente con el hombro,
ni un montoncillo de amargura deja.
Y sin embargo, ves, me aferro al lunes
y al día siguiente doy el nombre tuyo
y con la punta del cigarro escribo
en plena oscuridad: aquí he vivido.

A mí también me quita el mundo en que vivimos las ganas de sobrevivir.

Beldino y Bobo.

Aquella noche salí al jardín muy tarde, en la casa hacía rato que todos dormían, yo estaba apoyada en los hierros de la gran verja del jardín, tan negros como la noche negra, se confundían con la sombra, me parecía que podría traspasarlos y volar, traspasar ese negro y posarme en otro lugar, olía intensamente a jazmín.

En el instante que me agachaba para coger una flor, giré la cabeza y vi como se abría la enorme puerta de cristales oscuros sobre la blanca terraza, me quedé con la mano colgada en el justo momento de cortar una rosa, como si fuera robada, por los escalones inmensos y blancos oí a Beldino mi fiel perro, bajaba aullando desesperado echando una descomunal bronca, como si me hubiera buscado por toda la casa o se hubiera imaginado lo que estaba pensando, traspasar los barrotes en la madrugada. Qué sabio era mi perro.

De repente el crujido de las ramas del siempre verde, y otras flores rompieron la escena, provocando el olor a nereidas al moverse con el aire y unos ojos luminosos como dos puntos de luz fijos y persistentes, localizaron mi cara, los ojos de mi gato Bobo, arriba la luna de plata derramaba su zumo de luz sobre mi pelo y el gato y el perro se fueron acercando a mis manos cuando las extendí para volver a la casa, fue entonces cuando les regañé y les dije: es que no tengo bastante con mis padres y mis dos hermanos mayores que también vosotros traidores me controláis, privándome de mi libertad, anda vamos que menuda me ha caído con el perro y el gato…

Me volví un instante y levanté los ojos a las copas de los árboles, la luna al moverse lentamente dejaba ver la consistencia de un verde durísimo y en el cielo las estrellas, de abundantes, se montaban unas juntas a otras, el suelo aparecía ya mojado con el rocío de la noche, me quedé absorta no sé en qué pensamientos enredada cuando mi perro soltó un gruñido y el gato envidioso maulló, los tres entonces pasamos dentro y cerramos la puerta, una noche para dejarla… por ejemplo aquí puesta.

jueves, 11 de diciembre de 2008

No sé porqué te Quiero...

Eso extraño del querer
no tiene razón de ser
ni tampoco explicación,
tú ya sabes del amor
extrañamente se cuela dentro
y se hace corazón...
corazón que tuyo es, mio no,
que se hizo corazón...
lo invadiste y te invadió...
es lo extraño del amor.

Tan Real?


Tú no eres real

Pero eres mi realidad,

Tú no tienes manos

Pero me recorren toda…. Palmo a palmo,

No caminas a mi lado,

Pero sé… como son tus pasos,

Tu sonrisa, tu andar,

La piel de tus labios…

Nunca me has tocado,

Pero me has besado,

Con un beso vuelto…. Temblor en el cuerpo,

Nunca dormiste conmigo,

Pero topaba con tu cuerpo

En cada centímetro de espacio

Que yo ocupaba…

Fascina

Esa distancia breve,

Eternamente breve,

Que se empeña en achicarse en vano,

Consuela

Que se arraigue así de breve

Y no agigante el intersticio…

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Poema a duo


Karol_a


La calle del enramado,

donde al mundo vine yo,

en la noche trece y sábado

del mes florido de Mayo,

como me huele a azahares,

a geranios y a fandango,

la calle del enramado.


Manuel

La tengo que visitar,
la calle del enramado
la tengo que visitar;
por un " duende " me he enterado
que una explosión de azahar,
de geranio y de fandango,
te tuvo en aquel lugar.

Ojala


Ojala

que tus besos fueran

susurros en mis labios

y dentro de mi boca, dentro,

prendiéndome su latido

se quedaran presos…

Ojala

Fuese yo amapola

Y tú entre mis labios trigo

y en las noches estrelladas

Bañarme de luz contigo…

Ojala

Fueses rocío

y yo la flor del camino,

y refrescarme a tu paso

sobre mi lecho dormido…

Ojala

Fuera yo un pez de plata

Y saltar en el agua cristalina

Del ancho mar de tu sonrisa...

Ojala.

Venus, Orión U otra cualquiera...

Esta semana me han llamado la atención y también encogido el corazón, dos noticias que dieron en el telediario, aunque son muchas y todos los días las que lo hacen, pero no sé, estas me llegaron bastante, una por emoción y otra por pena, vergüenza ajena e indignación… ambas tienen algo en común, pero hay una diferencia entre ellas, supongo que se nota y ambas, me parecieron insólitas e increíbles.

Indignación, vergüenza y pena por esas personas cerradas, egoístas y vacías interior e intelectualmente que tienen cercados a los inmigrantes en Almería, llegando hasta quitarles la vida ya a tres personas desprotegidas, desoladas y marginadas, tres pobres chicos que por buscar una vida mejor, han muerto a manos de unos desalmados irreverentes.

La tierra es de todos. Si alguien puso límites fueron injustos, ¿quién determina el derecho para andar o no por la tierra sin fronteras?

Que me lo digan.

Mientras pasan esas cosas entre los hombres: Animal racional según el diccionario de la lengua y las definiciones “racionales del hombre” que no se yo donde están… otra noticia me hizo dudar de qué animal posee o demuestra poseer esa racionalidad.

“Estaban dos perros detrás del guardaraíl o llamados popularmente quitamiedos en una autopista, en un momento uno de ellos cruzó y sorteando los coches a toda velocidad, fue pillado y golpeado mortalmente por uno, quedó tendido en medio de la autopista malherido o quizás muerto, entonces el otro que le acompañaba al verlo, empezó a aullar corriendo en su ayuda con la misma dificultad, cuando llegó a su altura, con los dientes y las patas delanteras, intentó arrastrarlo y consiguió apartarlo de la zona peligrosa hasta llevarlo de nuevo detrás del quitamiedo, me impresionaron mucho las imágenes, llenas de solidaridad y sacrificio de un animal que se supone que no tiene los mismos razonamientos y comportamientos tan humanos, me dejó emocionada y perpleja.

Me sentí como si ese perro estuviera dando una lección al hombre…

Estas dos noticias se dieron el mismo día en el mismo telediario y para mi marcó una gran diferencia, me hizo pensar, dudar y me rompió los esquemas…

Amor para dejarme a oscura

La visión dolorosa que derrama

El inmigrante que a la puerta llama,

Y no halla respuesta a su amargura,

Amor para el paisaje inhumano

Formar parte de otra tierra diferente

Sin distinción del color de la mano,

Beber de esa única fuente

Donde brote la palabra hermano

Y un mundo de un solo continente…

Me viene ahora al pensamiento, esos inmigrantes en la noche de cualquier ciudad, acompañado solo de los perros callejeros( que en su situación son la mejor compañia), esas noches que corren como un río negro bajo los puentes de los días que pasan estancados, en medio de ese vaho del sin papeles o fantasma.

Yo espero que algún día lleguen los días en calma, con soles suaves y la brisa solidaria de la noche bajo el brillo de la luna allí en lo alto y una estrella, Venus, Orión, u otra cualquiera, mientras no sea iluminando una patera.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Pasión por el Recre

El padre de una amiga mía tiene pasión por el Recre, está algo sordo y no escucha mucho la radio, a veces incluso pierde la memoria, está enfermo, pero él se las arregla para estar al tanto del equipo de nuestra ciudad y guarda dentro su historia porque va unida a la suya.
Ahora lleva quince días enfermo, y el otro día, después de los partidos del fin de semana, estábamos su hija y yo enredando algo con la guitarra y de repente dándolo por hecho dijo:
Por cierto niñas, ¿por cuánto perdió el Recre?
Nos quedamos mirándolo mientras él ojeaba el periódico buscando la clasificación y no encuentra a su Recre.
-¿Se habrán comido estos tíos del Efe al Recre en la tabla?. Tienen que corregir esto que no viene el equipo de mi ciudad…
-Papi como que no viene? Y le quitamos el periódico abierto, una por un lado y la otra por el otro.
Y las dos a un tiempo:
-¿ cómo que no viene? Viene debajo de la lista, no arriba donde tú estás mirando,
todavía no te has enterado cómo está el Recre?
- el Recre está hecho polvo señor Matías, hecho polvo, le dije.
- Pero cómo va a estar así el viejo Recre…¿pues no juega aquí el Tirado el que hizo aquél partidazo en la final del mundial juvenil contra Brasil en la URSS?
- ¿no sigue acaso en el centro del campo Luzardo, que aúna en su pierna izquierda la caoba de Rogelio?
- ¿No corretea por las áreas ese pequeño diablo Alzuragay que es como el Ruíz Barros del Oporto?
- ¿No tenemos al cateto de oro Manolo Cardo, que vino de Coria a poner al Sevilla en Europa y dejó al Cádiz en primera con la ayuda de San Pancracio y la mano izquierda de Irigoyen?
- Niña, mira el periódico bien, que tú te equivocas, entonces se acerca y mira y ve que… No puede ser…
Quiere coger el Tf para hablar con Manolo Gómez Marín, quiere preguntarle si no ha notado algo raro en el aspecto de Cardo en los últimos partidos…
De repente dice: Claro, Manolo cardo se sienta en el banquillo con traje y corbata. Cardo tiene una camisa Talismán y resulta que va al banquillo casi de Smoking,
¡Cómo no va a perder el Recre¡, -sigue diciendo-aquí no hace falta que venga ningún fichaje, ni que se vaya Mancheño, lo que necesitamos es que aparezca la camisa azul con patas de gallo de Manolo Cardo, porque sin ella no vamos a ninguna parte, bueno si, a este paso a segunda B.
Se ha quedado un poco triste apoyado en las dos almohadas que su hija le acaba de poner para que se apoye en la cama.
Y me dice: Niña es que aunque sean o estén malos, más malos que la Quina ( y me guiña un ojo) son de casa, ya sabes, ¿Qué hay mejor que lo de casa?
Le he mirado detenidamente un momento y he pensado en mi padre, se fue quedando en los brazos de la amnesia, como un niño pequeño acurrucado, volviendo al pasado, y si, el padre de mi amiga, el señor Matías, está en el pasado, todo eso que nos ha contado, hace al menos treinta años que ocurría, otros jugadores, otro entrenador, etc…
Y le contesto, claro que si Matías, me alegra oírte decir eso, Nada hay mejor que lo de casa…las cosas que componen lo tuyo, lo nuestro, como tú dices y me sonríe, al tiempo que me llama por el nombre de su otra hija, Carmen…
Un escozor de lágrimas me ha hecho cerrar los ojos y mirar por la ventana la lluvia que transcurre en la calle….

sábado, 6 de diciembre de 2008

Escribir al Amor...

Podría escribirle al amor

Quizás unos bellos versos

Que dijeran con pasión

Lo mucho que yo te quiero,

O quizás fuesen de esos

De….

Te he querido mucho pero….

Ya de ti ni me acuerdo.


También es amor eso.


Tal vez si quisiera

Los llenaría de besos,

Provocaría….

Quien sabe…

Quizás algún deseo

O entrar a hurtadillas y en silencio

En algún bonito sueño,

Podría escribirle al amor

Pero….

Sencillamente esta noche…

No quiero.

Para Ti.

Este escrito ya lo puse algún día en mi blog. pero hoy lo quiero reponer para que alguna persona lo recuerde.

Cuando era pequeña, me dedicaba a ser niña, era una niña algo( no demasiado ) solitaria y observadora, reconozco que eso se acrecentaba a medida que crecía, me gustaba buscar rincones solitarios donde escribir sobre las cosas y las personas y buscaba siempre el doble fondo a todo, como si en todo hubiera recovecos por donde mi fantasía y mi receptividad me llevara, un algo más, un más allá, una particularidad mía que me hacía leer sin libros y ver paisajes donde todo eran páramos, no sé si era bueno o era malo o sencillamente no tenía importancia pero al cabo de los años aún lo conservo y me ha servido para ver donde no todos pueden hacerlo.

Cuando ya me hice mayor, me fui desparramando en los caminos, y me gustaba quedarme sin quedarme en todas las cosas, las retenía y las anotaba en mi cuaderno de anotar la vida, cuaderno que aunque se acabe, siempre es nuevo, hay cosas que solo se reconocen desde los mismos poros de los que nacen y fluyen y permanecen en el eco transparente de la escritura, soy una mujer libre y sencilla y por eso mismo pienso que hay que anotar las cosas que la montan, todas esas cosas que aunque no sean vitales si son importantes, una mirada, una sonrisa, una sensación, un ángel al vuelo, toda la magia, todas aquellas cosas que aunque no sean evidentes se sienten, es como capturar la esencia de la brevedad de la vida y capturarlas.

He conocido a muchas personas, no todas las que son, pues aún me quedará que conocer, ya que pienso y espero que aún me quede mucha vida, pero las suficientes para poder clasificar, he conocido personas corrientes, normales, buenas, malas, ni buenas ni malas, especiales, mágicas, personas locas maravillosas, misteriosas, bondadosas, en fin, supongo que muchos adjetivos me faltarán por poner, pero me voy a quedar hoy en mi escrito con una persona especial, que reúne todos los adjetivos buenos habidos y por haber, y no es una exageración ni tampoco una perfección, pero le pondré el adjetivo “especial”.

Hay personas que en las calles vacías se emborrachan de sueños, que se beben los sentimientos propios y ajenos, que le llaman otro nombre y le dan otro significado a cosas que otros valoran por lo material que les pueda aportar, hay personas que no llaman dinero a la ayuda cuando lo dan, que llaman sonrisa a las que pueda ver dibujada en otros labios que no en la suya, que desprecian las normas que le impidan ser lo que sienten o quieren ser, los que van siempre en pos de la riqueza interior, que cuidan a otras personas sin tener ni derecho ni obligación, personas que dan, personas que en el horizonte de sus vidas dejan el corazón, la ternura, el amor, el tiempo compartido, sus manos que enlazan otras, la esperanza sumergida en el fondo de sus ojos a pesar quizá incluso de sentirse solos, que gozan de esa soledad valiente que impide otras soledades, hay personas, que para hacer feliz o ayudar a otros, incluso mienten…

Hay personas que son tan especiales y originales que son capaces de inventarse hasta un premio en la lotería… yo sé de lo que hablo.

A esas personas, aunque quieran disfrazar los gestos bondadosos con disfraces frívolos por no verse azorados, son los que yo siempre he captado, a los que en mi cuaderno de anotar la vida, los dejo inmortalizados, para algo me debió servir mi observación, ya en otro escrito dije que mi abuelo en la casa del campo, en medio de una naturaleza brutal, me enseñó a observar como duermen los pájaros ¡milagro de la observación¡


jueves, 4 de diciembre de 2008

Premio al Arte

Gracias Nike por tan hermoso y generoso gesto y tambien a tus lindas palabras hacia mi blog, creo que no lo merezco pero recibo este premio al arte con toda ilusión y agradecimiento, de nuevo gracias.
Bueno y como tengo que hacer lo mismo con cinco personas, voy a elegirlas por muchos y diferentes motivos en cada uno de ellos, les cedo mi premio a:

Baakanit-http://platanosbaratos.blogspot.com/ porque me gusta mucho la ternura, la sencillez y la naturalidad que emplea para contarnos anécdotas, cuentos e historias que llegan al corazón, porque se para en cada detalle del mundo, porque le interesa este y sus problemas y porque es un chico superguay que se lo merece. Va por ti Engels con mi cariño.

Nelly-http://inmuneacuras.blogspot.com/ porque es un blog donde se mezclan los sentimientos, pensamientos, dudas y anhelos de una jovencita, una adolescente genial con mucha personalidad y fuerza y muy sincera, y porque Nelly es ideal y se lo merece. va por ti Nelly con mi cariño.

Mary-http://quenadiemedespierte.blogspot.com/ porque es una mujer toda sentimiento y fuerza y sus palabras te transportan a situaciones y porque ella es una chica estupenda. va por ti Mary con mi cariño.

Miguel-http://euforiacerebral.blogspot.com/ porque su surrealismo nos lleva a traspasar las fronteras de la imaginación y su calidad humana a mi me lleva. Va por ti Migue con todo mi cariño.

Oggi-http://goclubsilencio.blogspot.com/porque su silencio dice mucho y sabe llevar las palabras tenues al lado oscuro y también al claro del corazón y su originalidad con la pluma va más allá. Va por ti Oggi con cariño.

confieso que si tuviera más pondría algunos más que ellos saben que estan, pero asi es, y lo lamento.

Espero que les haga ilusión como a mi.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Desde que lugar.

El tic tac del reloj hiere la noche
que se va derramando por instantes

apaciguándome,

cierro los ojos y te busco en mi sueño

sin encontrarte,
mis sueños, en los que ya no apareces,

tu recuerdo envenena cada rincón de mi cuerpo,

con dosis de silencio,

será, que se me hace grande la tristeza...

como a ti, se me amontonan las dudas.
¿ será cierto que podré verte en otra vida?

la respuesta me sabe amarga

como una caricia que engaña.
Se deshace mi respiración en el aire

como un susurro que viene a delatarme,
porque sabe que aún sin tú quererlo

me traicionaste, me dejaste en la otra parte

de esa orilla, de ese mar que me ahoga.

Sé que desde algún extraño lugar te consuelas

mirándome,

¡y qué suerte¡ porque yo, aún soy materia

y me quedé cruzando el alba… pensándote.



Romeo y Julieta_ de Zeffirelli. Hoy estoy Romántica :)

De Mujer a Hombre. Poesía crítica, o es de amor?



El hombre al que yo quiera

Tiene que venerarme

De la misma manera

Que se venera a él mismo,

Y quererme por lo que soy

No por lo que represento.

Deberá contemplarme

Como a un igual,

No físicamente

Si socialmente y en su corazón.


Deberá sentir un vínculo

Tan estrecho entre ambos,

Que si yo sangrara

Él sintiera dolor

Y lo demostrara abiertamente.


No caminaría tras él,

Sino junto a él,

A su lado para siempre.


Y si es así,

No podrá contar los latidos

Que palpitan a toda velocidad

En el lado izquierdo de mi pecho,

No habrá cifra, que pueda contenerlos

En el recuento.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Apaga.

Tengo el corazón empapado

y lentamente controlo con eficacia

mis sentimientos

y late en mi la misma huida de siempre

esa huida crónica

que me ocupa

y por la que no estás a mi lado,

sobre el pardo de tus ojos

hay siempre un letrero que dice:

entra…

pero nunca acepto el reto,

quiero llegar a ti

convencida de mi misma,

convencida de tener un beso

en cada labio

y sé también,

que tendré un dolor

en cada daño,

me cuelo en tus ojos

dentro de esas pupilas

fijas infinitas en mi presencia,

y me sumerjo

en esa franja de tiempo

que ya no es tiempo,

y me doy cuenta

que ya no tienes nada que contar.

Apaga y cierra.

Juana.

Quizá un día sea capaz de escribir una novela con las anécdotas hermosas y otras no tanto que han pasado en mi vida, pero creo que aún me pasarán muchas más, por lo que aparco la idea hasta otros tiempos venideros, por aquello de captarlas todas, aunque cada una de ellas en su momento las adhiero a mi cuaderno de anotar la vida que siempre está abierto.

Siempre fui muy observadora e intimista, creo que aprendí a leer en el silencio, sobre todo en algunas épocas de mi vida, por ejemplo en la niñez y en la adolescencia, sigo igual, pero aquellos tiempos me traen muchos recuerdos, cuando el tiempo caminaba a tiempo, cuando las lluvias caían a su tiempo y el frío era fiel a la llegada natural de su estación, cuando aún quedaba algo de equilibrio y las cosas y algunos hombres respetaban aún su lugar.

Entonces llovía mucho más, recuerdo los inviernos de mis diez o doce años, había días que llovía tanto que parecían las tormentas de Louisiana, ahora hasta las estaciones como las personas queridas nos abandonan, o nos sorprenden, todo es distinto, es como una caja de sorpresas, las cosas, la vida, la gente y yo…

De siempre me gustó mucho el invierno, ese recogimiento obligado de la estación, será que como aquí tenemos mucho sol, porque nos dura mucho el verano, pues me gustaba mucho encender la chimenea, esa acogedora chimenea que al cobijo de su chispa cegadora de ojos absortos me llevaba a otros mundos llenos de fantasías.

Ahora esa casa con aquella enorme chimenea, está apagada, fría sin vida, pero entre sus paredes han quedado los recuerdos, hace sólo año y medio que no voy, desde que murió papá, no he vuelto a pisar esa tierra que es memoria y donde están esparcidas las cenizas de mi padre por voluntad propia, entre pinos, jaras, y gurumelos, ese espacio apartado donde se entreveía la luz entre los árboles en verano y brillaban las hojas de humedad en invierno, siempre resultaba un lugar de recogimiento espectacular, donde yo acudía a escribir.

A veces me pregunto si las cosas pasaron en realidad como las escribo, por aquello de mi extrema sensibilidad para todo, mi abuelo puso casi todos los granos de arena en mi torpe manía de escribirlo todo, según él así rescataba las cosas de la memoria, dama que muchas veces es infiel-decía él-, un día me dio un cuaderno, “anota las cosas que montan tu vida, no te olvides de las pequeñas, esas son las que te dan seguridad en el día a día, porque las grandes ya son importantes por si solas y difíciles de olvidar”.

Un día de verano a la hora de la siesta en el lutón del patio que daba a esa hora sombra, de frente a una pared blanca de cal, puso una tiza de color en mis manos y mirándome dulce y serio, me dijo: toma, dibuja, anota, escribe, cuenta lo que te alegra, lo que te entristece, lo que anhelas, lo que te preocupa y así descargarás siempre tu interior, te vendrá bien, ya verás. Creo que para una niña de mi edad, aquello fue un gran descubrimiento, pero ahora se lo agradezco, crecí y me hice mujer escribiéndolo todo rescatando así las cosas del pasado, para así en muchas ocasiones encontrar motivos y razones, ahora es parte de mi vida, a veces es sucedáneo, otras terapia y siempre es el hilo inconsútil que une la historia, mi historia y la de él, también serena el alma y valoramos la palabra escrita o hablada.

Recuerdo mucho una chica que era de mi pueblo y que, como en casi todos los pueblos creo, había una chica distinta, una persona según los médicos retrasada emocionalmente y que la ignorancia y los pocos cuidados de su familia, ya que no fue asistida por médicos especialistas, la hacían llamar la tonta, en este caso era conocida como Juana la tonta, una chica de unos veinte años, a la que yo miraba mayor por mis apenas doce años.

Siempre estaba sentada a la puerta de su casa, en una silla baja, de madera y aneas cubiertas por un cojín de ganchillo, me quedaba mirándola al pasar de la mano de mi abuelo cuando venía del colegio a diario, doblaba la cara hasta perderla de vista, mientras sus ojos apagados se encendían y sonreían, sentía algo que antes no podía definir, pero que más tarde descubrí como una conexión entre sus ojos y los míos.

Juana permanecía largo tiempo mirando el cielo, sentada en su silla baja, con una muñeca de trapo, ajada por el tiempo, sumergida en quién sabe que abismos su mirada y cuando los clásicos patanes del pueblo se burlaban de ella, le preguntaban con voz rápida:

“ Tonta qué haces, qué estás mirando? “

- estoy pensando-decía Juana.

- Y todos coreaban: ¿La oís? La tonta está pensando…

Pero ella no se inmutaba, y sus oscuras pupilas con misterioso brillo se clavaban en el tranquilo paso de las nubes por el cielo, que parecía como ella, pensativo…


Qué miraban esos ojos estriados de brumas como la noche, pensaba yo de vez en cuando si la miraba detenidamente, qué verá en las nubes viajeras que desaparecían en las eras, que será lo que piensa, cuando Juana contesta a los patanes: “ estoy pensando”.


Si le preguntaba a mi abuelo al pasar por su puerta y verla como siempre mirando, él me contestaba que su alma estaba en ese punto intermedio donde se juntan lo conciente y lo inconsciente, ese lugar que por alguna triste razón la simpleza saturaba su mente, pero que nadie sabía lo que su interior contiene, y que seguro que dentro tenía más de lo que sabíamos… mi abuelo siempre tan sabio.


Y yo al mirarla encontraba en su mirada y a la vez en mi corazón, una tristeza honda y pensaba que nadie sentía esa pena por ella, que nadie sufría sus desvelos y le decía :

- Abuelo ¿por qué no la llevan al médico?

- Hija mía, su mal no lo curan los doctores.


Luego me iba a buscar a mi madre a cuesta con mi tristeza que invadía mi gesto, mi sonrisa, mi andar y al llegar a casa le decía a mi madre que me gustaba Juana.

-¿Qué Juana hija?

-Juana la tonta mamá, que creo que no es tonta, solo está siempre distraída, o quizás triste, a lo mejor tiene esa pena honda de la que habla mi abuelo.

Mi madre insistía en que estaba malita y yo insistía “sólo está triste mamá, tanto que la pena le llega muy hondo y le hace huecos y entonces se hace vacío y camino dentro, llenándolo todo de pena, y mira al cielo, yo veo eso mamá…

Ahora ya en el patio no existe el tiempo, Juana está en ese cielo que tanto miraba, se murió a los pocos años, creo que de pena, el aire ya no es siempre dulce y el patio de mi casa ya no huele a Gardenias, el tiempo se nota en todo, mi abuelo no está desde que yo aún estaba creciendo, mi padre hace muy poco que se fue, y aunque ya crecí y no soy la niña que anotaba la vida, el cuaderno, mi cuaderno sigue abierto y creo que se cerrará conmigo, como se cierran todos los capítulos con su tiempo…

lo que quise

A veces pienso
que tú fuiste en mis adentros
lo que yo quise que fueras,
posiblemente, te puse en un altar
y dejé que ascendieras,
Te quedaste justo en el límite del fuego…
de mi fuego.
el que apagué, manchándome
el corazón de cenizas...

domingo, 30 de noviembre de 2008

Qué Tonto.

Pintura de Reyes Ocre

El pez tiene los ojos desorbitados

de tantas mareas vividas,

puede ser que sea de las ansias

de encontrar un mundo exterior

sin tanta marejada

y tanta alambrada,

donde ensanchar

sus ahogadas branquias,

-a causa-de beberse a chorros

el triste océano,

mientras la tierra

bebe del sudor de las lágrimas

y espera arrodillada

sus huellas mutiladas,

sobre la sombra incierta

de la aparente calma,

y el hombre “tonto”

atrapa el huracán

sobre sus manos sucias

de poder y de injusticia,

inválido de razón

y lleno de nada,

qué tonto es,

¿qué espera de mañana?

¡qué pena de su cordura¡

infectada de inmateriales estructuras

como un mosquito que se cree mastodonte

y no tiene trompa

y atrofia todas sus conexiones

como nervios de alguna neurona escapada

de sabio inconsciente y dormido,

vendiendo todo lo que tiene

hasta la vida y la muerte,

Hombre…!Pero que tonto eres¡

sábado, 29 de noviembre de 2008

Casi negroAzulado.


Esta noche ha llovido mucho y ha hecho mucho viento, subian y bajaban las luces de los faros como si la tierra enloquecida se moviera.
Detrás de los cristales el espectáculo era fantástico y los abrí para salir, me mantuve agarrada a los barrotes de los ventanales, me encanta la lluvia pero aquél temporal empezaba a asustarme, parecía que el mundo estaba a punto de acabarse, me quedé quieta sin poder moverme. Todo alrededor parecía que gritaba, el agua se amontonaba voluntariosa, alborotada, continua sobre el asfalto, para luego desbocarse calle abajo…
Ahogándolo todo, hasta la madrugada, que llegando silenciosa y en sombra, puso orden en los horizontes que mi vista alcanzaba, enviando la lluvia, los relámpagos y el viento cada uno a su casa.
Después todo se tornó manso, dócil y suave.
Esa quietud total, solo duró unos minutos, volvió de nuevo el canto más armónico y menos violento de la lluvia, y se vieron entonces los tejados labrados de las casas y sus fachadas brillantes y mojadas, luego, maravillada me dirigí a la cama tal como me levanté descalza y ligera de ropa… una estampa para mis recuerdos que más tarde se colaría en mis sueños…
Dónde volví de nuevo a ser espectadora, papel del que no pude libertarme.
Empezaron a achicárseme los ojos en una bonita niebla, como una congoja que crujía lavándose en el agua, formando una hoja de libro que sin éxito intentaba pasar, la calle irradiaba su alma en la noche y mil historias subían por el acerado y salían a las ventanas, mezclas de vida, y yo misma, perdida en ellas…
Arriba, un cielo casi negro azulado, se volvía denso y amenazador de nuevo, un cielo aplastado sobre la calle silenciosa, y yo allí, pequeña e indefensa entre fuerzas cósmicas, a veces como una estampa elfa, otras como una estatua griega…

El cielo casi negro azulado… qué sueño más raro…

viernes, 28 de noviembre de 2008

No sé.

No sé porqué miro el calendario, ni sé si pasan los días, tampoco sé decir qué cosa me muerde el corazón cada noche. No sé decir, sin equivocarme que me pasa, pero sé que me hace daño y que me asusta.
-Son rachas pasajeras, pasará- dice mi madre- sin demostrarme preocupación alguna, pero la tiene que yo lo sé, no por la importancia, que no acierta a medirla, pero si como la de cualquier madre.
Serán cosas de amores- dice mi hermano- no sé si realmente está equivocado, pero sé que está desconcertado, porque quiere secarme las lágrimas- a destiempo-
¿Eh hermanita dónde está tu caja de sueños?- dice mi hermana- todos me revolotean y se turnan como las hojas en el viento…
¿Qué te separa el corazón de la sonrisa?- dice mi mejor amigo-¿donde tu alegría, esa que derramabas por los rincones?
Me ahoga tanta sed abrasadora de saber…

jueves, 27 de noviembre de 2008

Triste


No estoy cansada.
No es el cansancio
Quien me posee…
Es la tristeza
Que con sus garras me apresa,
La oigo como gime larga,
Que en mi pecho vive.
La tristeza es fría
O es la noche sombría
Que me hace suya
Y la hago mía…
La tristeza es callada
Pero escuchada,
La que me alcanza,
La siempre hallada.
No tiene brazos
No es nadie, ¡Nada¡
Pero te agarra
Y si no la invitas
¡da igual¡ es como el viento
que pasa… que gime y canta…
“me llamo Tú… pronunciando mi nombre…
estoy triste. Y no encuentro al culpable.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lo sabemos.

Lo sabes.
Sabes que si deseas de lejos tienes que precisar mucho la mente.
Pero dicen que el deseo crece más en la distancia, aunque luego anhele esa proximidad que une y refuerza, porque dos cuerpos que se desean, se buscan…

Entonces cerca, todo se convierte en una algarabía de besos y caricias…
Siempre he pensado que tocar no es sencillo, no, no es sencillo tocar la piel de otro y provocar un estremecimiento y un estallido… Tocar es un arte, es como cuando yo toco mi guitarra, los dedos se alargan, las cuerdas se estiran y se tensan y a medida que tocas, se produce una eclosión y surge la música rotunda, y el deseo se vuelve real, como concreta la música, con la avidez de los dedos.

El deseo de lejos se vive intenso e incompleto, detenido en un momento, va más allá de unas manos, apresa el pensamiento, se cuela dentro y desde las entrañas, agarra el alma ocupando los espacios.

Como tu deseo,
Enorme y hambriento,
Convertido en obsesión
Comiéndote el corazón…

Déjalo, no es tan bueno vivir el deseo desde lejos…

¿A qué sabe el aire que respira el otro?- ese beso-

¿Y cómo son las manos huérfanas de piel? - esas caricias-

¿Y cómo tiemblan los párpados cuándo se rinden de no ver? -esa mirada-

¿Y cómo es el paso de grande y extenso que mide la distancia? – esa piel que se estira anhelada-

¿Y cuánto abarca la impaciencia? -toda la prisa-

¿Y la duda? ¿Y el desasosiego?- locura dentro-

¿Y cómo es la nostalgia cuando se encuentra con la ausencia?- triste y de mirada larga, abandonada- tiene el sabor y el matiz exacto del silencio, lo sabes ¿a que si?
No se puede conjugar y no tenemos ecos…

Es como esa Amapola que se enciende –roja- entre los trigales y el aire- sola-
Sin pronombre ni sustantivo ni verbo… yo, amor, te quiero…
Como si fuera un instante etéreo de pensamiento… lo sabes… todos lo sabemos…Cómo es y a qué sabe el deseo desde lejos…

martes, 25 de noviembre de 2008

Tu Ventana


Entrar a leerte
Es como beberse el plenilunio de una noche oscura,
Toda la sal de la séptima ola,
Recorrer el surco
Donde germinan todos los acantilados de la piel,
La bitácora del alma…

Por eso no entro, para que sepas que no quiero ni nombrarte,
Ni escribirte, ni leer tus versos,
Que son relámpagos en mis recuerdos,
Esos que tú disfrazas de palabras de amor, de besos,
Esos que tú vistes de tus perdidas batallas
Con palabras escritas en el trazo eterno de los sueños,
En los amaneceres entregados a una ventana entreabierta,
Enredando el tiempo…
No, no quiero leer tus versos.

sábado, 22 de noviembre de 2008

De dónde vengo?

Mi madre siempre fue una espiga, esbelta en extremo su silueta, parecía que detrás de cada viento, era empujada hacia la tierra… era sencilla, espontánea y como las hojas que navegan por el aire, sin secretos... lo sigue siendo, pero ya no es aquella caja que fabricaba sueños cantando mientras tendía la ropa cerca del limonero y las rosas, ella veía sol en todas las sombras… para mi era como las olas del mar que rompen la playa y el refugio, mientras nosotros nos bañábamos en sus ondas…
No soportaba vernos llorar, pero sabía interrumpirte el llanto, a veces cuando yo lloraba para que me soltara la coleta camino del colegio, se paraba sonriendo, se agachaba a mi altura y con mis manos entre las suyas susurraba:
¿De dónde vengo yo si tú fueras mi lágrima?- del país de la pena- decía yo llorando-
¿Y de dónde vendrías si tú fueses sonrisa? – del país de las maravillas-
si lloras te deshaces en un charco de agüita
que nunca se seca y te conviertes en espejo,
y de noche nenita, te convertirás en la luna
que llorando se parte en cristales de lágrimas,
a no ser, que llegue la señora sonrisa,
sólo una pirueta separa a la risa de las lágrimas,
y tú siempre fuiste una acróbata…
anda sonríe mi niña bonita.

Así es mi madre, sabe manejarnos sin traumas ni enfados.
Una vez nos invitó a merendar a todas juntas- en un momento de la tarde nos pregunta:
¿qué es para vosotras el agua?
¡Vaya pregunta¡
con qué objeto nos preguntas eso, le dijo una de mis hermanas.
-comprobar cosas que pienso de cada una de vosotras-dijo ella-
y añadió: tú serás la única que no beberá del agua karolita,...así fue, mi madre tenía mucha intuición: esa clase de inteligencia que traspasa la velocidad.

Mi hermana mayor dijo: “El agua es el elemento más necesario para la vida, sobre todo para la sed…” mientras reía…

Mi hermana del medio dijo: es las tres cuartas partes de los componentes de nuestro cuerpo, elemento necesario y vital…- muy seria ella-

Mi hermana pequeña dijo: Bueno como ya no pienso repetirme, diré lo más frívolo, me encanta el agua porque soy acuario y necesito agua cerca para ser feliz…

Bueno, al menos ella ,tiene más en común conmigo-pensé - al tiempo que lo observaba todo como una representación teatral, era divertido.

Después me llegó el turno a mí, y dije( no sé porqué, me salió así):
Me llamo Carolina y vivo en una gran casa de grandes ventanales, por donde miro caer el agua mientras llueve, y recuerdo el poema de Amado Nervo, mientras lo recito entre dientes:

El vapor es el alma del agua, así como la sonrisa del agua es el rocío,y el lago sus miradas y su pensar la fuente;sus lágrimas la lluvia; su impaciencia el torrente,y los ríos sus brazos; su cuerpo, la llanada sin coto de los mares, y las olas, sus senos…
su frente, las neveras de los montes serenos,y sus cabellos de oro líquido, la cascada.
Eso y Así es el agua mamá, -para mí-
Está en todas partes y toma la forma que quiere...

-¿lo conoces mamá?
-si lo conocía, pero te dejé decir,
-era eso exactamente lo que esperaba de ti.

¿y todo esto para qué Ma?
Dijo la mayor de las hermanas, ¿o fue la mediana?

Ella sonriendo burlona contesta:
Para saber hija, para saber…

Cosas de mi madre…

viernes, 21 de noviembre de 2008

Cosas que contar

Todas las mañanas cuando mi madre me arreglaba siendo aún pequeña para ir al colegio, había algo que me enfadaba mucho y en verdad incordiaba mi comodidad, en mi casa todas mis hermanas y yo, hemos tenido siempre el pelo muy largo, mi padre no quería ver a sus hijas con el pelo corto y hasta le regañaba a mi madre si alguna vez nos lo cortaba, así que la pobre de mi madre nos ponía en fila bien tempranito para cogernos una coleta alta de caballo, decía que eran las más cómodas, jaja de eso nada, pues había un inconveniente, nos hacía la coleta muy apretada, muy estirada, tanto que nos hacía reír estando a punto de llorar, nos provocaba bien amplia la sonrisa y hasta nos achinaba la mirada, que contradicción, reír casi llorando, bueno tenía una ventaja-dice mi madre claro- “por eso ahora tenéis la piel tan tersa”, sirva como anécdota, pero en aquellos días, era bien molesta, aunque en el recreo yo me la quitaba siempre y llegaba a mi casa con una coleta mal cojida…
Cosas de mi madre…

Ella es una mujer muy especial, a partir de las noches de verano después de finalizar el colegio, hasta septiembre que empezaba de nuevo, nos sentábamos entre cojines en el suelo del patio debajo de la parra y los jazmines y de la luna curiosa mirándonos y nos cantaba canciones, nos contaba cuentos e historias, incluso nos hablaba de su niñez, hacía tanta calor que nos traía helados y nos daba la madrugada levantados, total el calor no nos dejaba dormir antes, así ella nos cansaba, que bien nos lo pasábamos, hasta los niños vecinos acudían a la reuniones nocturnas que montaba mi madre con sus hijos.
En navidad también era una fiesta, hacían en mi casa la típica matanza del cerdo de la sierra andaluza, encendían grandes hogueras en la parte baja del patio, se llenaba mi casa de gente, las señoras especializadas en hacer la charcutería y salar los jamones se sentaban todas en el patio de arriba y en grandes barreños preparaban los adobos, duraba al menos tres días, con la carne magra fresca, la mejor del cerdo, mis padres hacían barbacoa para todas las visitas, y todos los amigos se pasaban desde la mañana hasta la madrugada en mi casa, era una fiesta, las hogueras de mi padre eran famosas en los tiempos de la matanza, de noche nos sentábamos alrededor de las hogueras y se tocaba la guitarra, se cantaba y se recitaban poesías, se contaban historias, chistes y se comía y quién podía bebía, las puertas de mi casa estaban abiertas a toda la gente del pueblo, y siempre se llevaban algo de las siembras de mi padre, fresas, melones, melocotones, verduras, etc…
¡qué tiempos tan divertidos¡ hasta hace dos años, aún se hacían, pero mi padre murió el año pasado y han dejado de hacerse casi todas las cosas de antes, sin él, ya no nos apetece, sus cenizas están por allí en sus tierras esparcidas, donde él fue tan feliz.
Mi madre era muy original en sus acciones, nunca reaccionaba como las demás madres, a veces para nosotros era una contrariedad, jaja porque nunca se sabía con ella si te saldría por peteneras, aunque siempre era muy divertida, incluso era una maestra para cambiarte el llanto por la risa… pero ya eso es otra historia.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Memorias

Mami, he abierto el blog, porque tú no te andas con jaleos de contraseñas y demás...
y yo quiero que leas con mis palabras lo que ya tienes grabado en tu memoria...te quiero...un beso.

En el pueblo donde nací y me crié, había un parque precioso, había y aún hay, por suerte al pie de mi casa, ahora está más adornado pero antes me gustaba más.
Era un remanso de sombras y bancos debajo de un sol de 40 grados en verano, lleno de árboles, palmeras y moreros que a la hora de la siesta mi padre arrastrado por los niños que iban a buscarlo a casa, bareaba subiéndose con unos pinchos de hierro que lo hacían subir clavándose en el tronco de los árboles, como unos zapatos con pinchos y ganchos fabricados por él mismo.
Entonces comenzaba a caer una lluvia de moras, verdes, jugosas y grandes que terminaban en un manto verde agua sobre el suelo del parque, yo tenía 8 años y aquellos momentos de diversión, me llenaban de júbilo y orgullo, todos los niños veíamos a mi padre como el mago de un cuento que nos sacaba del letargo en las largas horas del verano del Andévalo… y cuando no eran las moras, eran los dátiles… mi padre…
A él le gustaban mucho las palomas y también a mi madre, cuando ella estaba embarazada de mi, compró dos parejas, una de palomas tordas y mensajeras la otra.
Cuándo yo empezaba a andar, ya tenía mi padre en el huerto de mi abuelo detrás de la estación del tren, varios palomares y yo, crecí viendo a diario una imagen que llevo adherida, como el color en el iris de mis ojos: Las palomas nunca se alejaban de sus casas y cercanías, solo una vez al día, a la hora de la llegada de mi padre del trabajo, las palomas salían en bandada, todas unidas y formando figuras en el aire, ronroneando contentas al encuentro de mi padre, cuando entraba en la calle, muy alto, delgado y muy guapo, traía sus hombros, brazos y cabeza llenos de palomas, posadas como estatuas, calladas y mansas, tan quietas… ¡ era un espectáculo¡ y ya en mi misma puerta, giraban en bloque y volvían a sus casas…
Mi padre, con lo duro que era para otras cosas, era un infectado de amor y ternura desde su saliva hasta su sangre por mi madre y enamorado de ella hasta las trancas…
Le mandaba notitas con sus palomas mensajeras hasta la misma escalera de la casa…

“ De paloma a paloma
mi mensaje te llevo
nunca te olvides… paloma
cuánto te quiero…”

y mi madre que muy bien que canta, le ponía su voz lanzándola al viento…

Mi padre…
Que en las fiestas del Corpus llenaba nuestra calle de juncias y sus flores rosas, para que pasaran-decía- mis cuatro hijas hermosas…
El que en las fiestas del pueblo se colocaba unos zancos altos de madera y un traje ancho del más gordo del pueblo, se pintaba la cara de negro donde brillaban sus verdes ojos como el romero… y jugaba con los niños al espantapájaros como si fuera un chiquillo, no había acontecimiento sin él, era el centro del pueblo…

Más arriba del parque, en una calle en cuesta, gallarda y blanca… la escuela…
¡Ah pero ya esa es otra historia¡

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La fe del Caracol.

Mi abuelo me contó una vez un cuento, recuerdo que fue a propósito de una falta de empuje que yo sentía por conseguir algo difícil, algo que hasta los que me rodeaban me quitaban las ganas, “creo que no debieras, está difícil, no creo que llegues a conseguirlo, eres una niña aún y todos son expertos escritores y además mayores que tú” era la frase oída por mi en aquellos días de intentos, confieso que me estaba desmoronando.
Una tarde mi abuelo me vio dudando, a punto de claudicar, y me invitó a dar un paseo por la alameda de árboles de la estación del pueblo.
Mientras nos daba el sol leve y rico del invierno, anduvimos largo rato en silencio, una de mis manos apretaba en el bolsillo del abrigo unos cuantos folios y la otra apretaba la mano de mi abuelo tomando su calor y su fuerza, entonces me dijo:
Érase una vez una carrera de caracoles en el país de los caracoles, la meta era llegar a lo alto de una gran torre que se encontraba a las afueras del pueblo, todo estaba preparado y todos los caracoles del campo del pueblo y todos los del campo vecino y alrededores, se reunieron para gritar a los participantes. Se dio la salida y todos los caracoles participantes comenzaron su escalada, la multitud no creía que ni siquiera un caracol llegara a la cima de aquella torre tan alta, y todo lo que se escuchaba en el griterío era: “No lo van a conseguir, está muy alejada y muy alta”, así con todo eso, la mayoría de los caracoles empezaron a desistir, pero había uno que persistía a pesar de todo y continuaba subiendo, en busca de la cima.
La multitud continuaba gritando y seguían retirándose caracoles excepto uno que seguía tranquilo pero cada vez con más fuerza, finalmente fue el único que llegó a la cima con todo su esfuerzo, cuando fue proclamado campeón, muchos caracoles se le acercaron a preguntarle y cual sería su sorpresa al darse cuenta que el caracol vencedor era sordo.
Entonces mi abuelo me dijo: El nombre del caracol era fe y su apellido esfuerzo, le benefició ser sordo, por eso sé siempre sorda cuando alguien dude de tus sueños.
Si crees en ti y crees en algo, lucha y no dejes que nadie te incruste las dudas en tu alma, si te equivocas, ten en cuenta que así aprendes y que te vas a equivocar muchas veces a lo largo de tu vida. Me presenté, no lo conseguí pero al menos me sentí bien de haberlo intentado.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Una mañana corriente.

Olvidé mi paraguas en el café
solo recuerdo al camarero
que con ojos de glasé
me dijo:
dos terrones y una nube de leche
café o té
tostada o croissant
señorita de ojos de mar?
Y yo acaparando las servilletas
a golpe de bolígrafo
la tinta se tornaba desperdigaba
y, luchaba con las rimas
a trazos de conquista,
sin conseguir ser de las palabras
alquimista,
la luna se escondía ya en su amanecida
dejando su mensaje en los reflejos
me falta tiempo para mirarte
quiero dibujarte entre mis frases,
no te vayas antes de mis últimas
caricias visuales,
no me dio mucho tiempo
y decidí besar el aroma
de mi extraviado desayuno,
y mis labios susurraron
retahílas de jazmines y azahares,
solo quise sentir el deseo
de las letras en las yemas de mis dedos,
y el calor de mi aliento al escribirlo
mientras se arrugaba la tan socorrida servilleta
y el café se me enfriaba entre los labios
y el cielo de la boca.
Al final me llevé la nada más absoluta
y el insoportable tronar de algún silencio,
se me quedó en la mano, la razón y el pensamiento.

Isabel2

Legué a casa después del fin de semana fuera, dejé mis cosas en el salón sin deshacer y bajé al segundo piso, llamé a la puerta B tres veces seguidas como es nuestra señal, tardó un rato en abrir, pero lo hizo y su cara se iluminó de pronto, aunque parecía cansada, su mirada me pareció distinta.

- Hola niña qué alegría de verte, celebro que ya estés de vuelta, te he extrañado.
- Hola Isabel, en cuánto he llegado he bajado, ¿necesitas algo? ¿has cenado?
- Si niña ya cené, no te preocupes por mi
- Bueno pues ya deberías ir a reposar, te he traído caldo que preparó mi madre muy bueno,te lo caliento y te acompaño un rato- nos fuimos a la cocina y ella se colocó a mi lado mientras yo calentaba el caldo.

Yo la miraba de vez en cuando, parecía tener la expresión algo trastornada, era como una alteración que sufre la gente mayor cuando está sola y asustada, ella nunca me habla de eso, y sé que hace un gran esfuerzo, Isabel es la discreción en persona, su sentido de la prudencia me asombra.
Pero esta noche parece que le pasara algo extraño, está distinta, su paso es lento y su mirada se le pierde donde Dios sabe y yo no. De repente se me ha quedado mirando, tiene el rostro algo pálido, sus ojos desprende el afecto de siempre, una ternura que me hace emocionarme, natural y con la dosis exacta y una tranquilidad de espíritu que le envidio, me hubiera gustado compartir su paz interior, hacerme partícipe de ella, yo, que llevo semanas algo alterada y estresada, llena de preguntas e interrogantes, entonces calmada y triste sonó su voz a mi lado:
- Niña, eres una chica generosa, que me acompaña en los momentos duros, al principio de quedarme sola, cuando Pablito se casó y se marchó, me sentía asustada sin su presencia, pero ahora ya no la necesito.
La miré con cierto reproche en la mirada como quien le dice- vamos Isabel no seas mentirosilla, porqué te empeñas en aparentar ser fuerte- pero no se lo dije- ella seguía diciendo:
- Si me hubiera ido con mi hijo y su esposa, seguramente habría sido un obstáculo en su camino, al igual que ahora lo soy en el tuyo, me siento agradecida y mal porque no quiero ser una carga para ti niña.
-Vamos Isabel por favor tómate el caldo y no desvaríes eh, tú no me das ningún trabajo por lo tanto no eres un obstáculo, sabes que me gusta hablar contigo y me siento muy bien con mi vecina preferida. Ni lo pienses.
- Sabes niña eres la reina de la intuición, sabes cuando tienes que retirarte y cuando me es necesaria tu presencia, creo que no te valoras como mereces.
Me emocionaron sus palabras pero sólo dejé que notara mi sonrisa, veía por mí misma como ella era tan observadora como yo.
Entonces cuando acabó el caldo que se tomó entero, se levantó y la acompañé a la habitación, la ayudé a desvestirse y la metí en la cama, le deseé buenas noches y le di un beso.
Me quedé con una de sus llaves por si la necesitaba, y me fui hacia el tercero, confieso que me fui algo asustada, temí ser el centro de su espacio pues pensaba que eso le podría hacer daño, pensaba que si algún día tenía que irse con Pablo, me echaría en falta, a las personas mayores les cuesta desprenderse del momento que viven presente y empezar de nuevo, les asusta cambiar.
Yo sé que ella cuando estoy cerca se siente bien y cuando falto me extraña y se siente sola, es agradable sentirse el centro del mundo de alguien, pero yo no sabía si estaba obrando bien aunque me saliera del corazón.
Me duche y me metí en la cama, entonces abrí las puertas del armario de mi mente, tenía que adentrarme en él y en sus profundidades y temores, me invadió una sensación de prisa y una inquietud en el estómago, no me sentía preparada para tomar una decisión, debería llamar a pablo, aunque por otro lado me sentía traidora haciendo algo que ella no quería hacer.
Necesitaba un círculo de luz en la parcela de mi jardín… el sueño empezó a invadirme, las preguntas y las dudas se quedaron en un rincón de mi mente, sólo dormirían, al otro día tendrían la ocasión de aparecer… mañana, llamaría a pablo para hablarle de Isabel.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Observación

No sé cuando me di cuenta de que las palabras pueden ser un instrumento muy eficaz, dominarlas no es una simple destreza con ingenio, es un poder, el de convencer, motivar, emocionar, indignar, el poder de llegar a los demás.
Mi abuelo me enseñó a dominar algo, solo algo las palabras, a comprobar que hay cientos de argumentos posibles para llegar a una misma razón, que no todo es blanco ni tampoco negro, a ir con los ojos bien abiertos por la vida, aunque eso, no siempre te sirva, me enseñó el milagro de la observación.
A veces los rostros de los demás pueden convertirse en máscaras, en disfraces que esconden algo, sea bueno o sea malo, aptitudes ante la vida, reacciones propiciadas por un hecho concreto.
A mi de pequeña me gustaba observar a los demás, les escribía un relato y a cada uno de ellos le sacaba su personaje, les sacaba los secretos a los otros, aunque el secreto no fuera tal, pero yo lo olía en el aire, para mi era un ejercicio de inteligencia, una prueba de viveza y observación.
Reconozco que eso me llevaba varios días de silenciosa observación.
A veces me encontraba casos fáciles porque eran personas transparentes que llevaban en su rostro el estado de ánimo, esa clase de personas que lo llevan todo escrito en los ojos…
En cambio otras me confundían la mente, parecían ser sombra o polvo o algo fuera de sus mentes, tan difusas e inconclusas… eran estos los relatos que más me gustaban, los difíciles y complicados, los que de tan herméticos me costaba colocarlos en un personaje normal, pero a pesar del muro que levantaban al mirarles a los ojos, siempre les encontraba el que yo pensaba que les encajaba. Confieso que ellos, mis vecinos, mis amigos, mi familia y hasta algún que otro desconocido, a veces, guiñándome un ojo, me miraban de reojo, me señalaban así su alerta.
Pero ya me conocen- ellos están de vueltas ¡y lo aceptan-
Muchas gracias a los otros… y a mi abuelo.