A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 22 de enero de 2008

Desgarrando el Silencio.


Desgarrando el silencio

de este atardecer,

en el que ya tiembla

el oro pálido de las estrellas

se oyen dos grandes voces,

la de la luna que se esconde protestando

y mi voz con un “te quiero gritando”

pasan fatigados los últimos vientos

y el crepúsculo es como una nube roja

que se arrastra por el cielo

como mi corazón,

que se encoge lastimero

en el hueco de mi pecho.

Mis solos pensamientos

son tus ojos,

plenitud de sueños,

y es tu boca con sus besos,

tu mirar, conjuro

sal y romero

tu aliento puro…

aroma delicioso

en mis labios zalameros,

eres la luz

sobre mi noche

y brillas en los pliegues de mi cuerpo,

a ti te dedico este escrito,

que mi sueño glorifica,

con la gloria inefable de las rimas,

acortando noche y día

la distancia a veces dulce y otras fría.

1 comentario:

Huellas.