A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 4 de enero de 2008

No eras...

Pequeño hombre

escritor anónimo,

que naciste

cuando tu espíritu

perseveraba,

masa de carne oculta

tus huesos solo dejaron polvo

por la senda

que caminaras,

tu palabra es subterránea

eres mitad de un muerto

casi no reconozco

al hombre que dijo ser

de otros tiempos,

tusa brazos yertos,

el corazón yermo,

tu alma asfixiada,

tus pupilas dilatadas

lanzando dagas,

la pena que me inspiras

ya no me alcanza,

soplan vientos malos

para los acabados

¿qué te ha pasado?

En realidad has cambiado

o te has destapado,

pariendo tus miserias

que esperaban agazapadas,

creí que sabías volar

entre letras encadenadas,

pero era tan solo

facha,

laguna de tu persona,

ahora pienso que tú fuiste

en mis adentros

lo que yo quise que fueras,

que nada tuvo que ver

con la realidad que eras,

te puse un altar y

dejé que ascendieras,

que baja tu caída,

que miedo

de la indescifrable imagen

del sudoroso sueño,

solo te queda ya,

esperar la espera,

aunque sepas que nunca ya,

serás quién eras,

sencillamente porque…

no eras.

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