A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 2 de febrero de 2008

Dime que Sí.

Anda dime que sí,

me decías con el terciopelo

de tu mirada y tu sonrisa,

mientras yo te observaba

con la garra de una esfinge,

sin poder disimular

el más monótono y triste

de tus lamentos,

que llevas incubando

en las entrañas del tiempo,

no puedes evitar el cráneo

transparente,

de quién no admite

y ya lo sabe,

dime que si,

me recitabas,

y te comportas como el guepardo

que jamás descansa

en su carrera veloz al desengaño.

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