A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 3 de febrero de 2008

Nada.

Tú y yo no fuimos nada,

fuimos de letras empapadas de papel,

sobre la tinta anodina, transparente,

que al plasmarse se hacía blanca

mientras tu mano se rasgaba

a golpe de mentira y madrugada,

no se puede escribir sobre

Nosotros y por nosotros

con la tinta de todas las mentiras,

sobre papel mojado

y un silencio nostálgico

resabiado de todos los sinsabores

que traías prendidos de tus labios,

no, el amor no es solo eso,

no son discursos hastiados

de estar en misa y repicando

el amor es entregado,

sin rezar para salvarlo,

y así fuimos tiñendo

las páginas de negro abarrotado,

y volvimos un día tal,

a muestro árbol abandonado,

yo volví a mi rutina

y tú a los fósiles que aún te andan

sangrando,

teñidos de arcoiris

en tu cielo de gris embadurnado,

que marca tu alma

como ya mutila tu cuerpo.

Brindemos hasta emborracharnos

por el fin de los santos,

ahora somos el disfraz

que oculta el rostro y el gesto,

absurda visión,

de dos locos cuerdos.

1 comentario:

Huellas.