A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 11 de marzo de 2008

Mujer.


Marí Curí la primera mujer que ganó un Nóbel, la primera que se licenció en la Soborna y la primera que ocupó una cátedra en la misma y la única que alcanzó un segundo Nóbel.

Suficientes motivos sin precedentes, pero no los suficientes para evitar que fuera su marido el que tuviera que recoger el premio y pronunciar el discurso a su hazaña, mientras a ella la obligaron a sentarse entre el público sin más derecho que ser observadora de sus logros.

¿No es cuánto menos increíble, intolerante e inadmisible?

Con un poco de atraso por el día de la mujer, pongo este escrito dedicado a ella y con él dejo un buen referente y un ¡Menos Mal! Que la represión femenina en todas sus formas, casi, casi ha llegado a su fin, y digo casi porque aún algunas mentes masculinas no se quieren dar por enteradas de que la mente no en todo y para todo tiene sexo y que cualquier mente que tenga sus cualidades personales, sea masculina o femenina puede llegar al mismo sitio y sin duda tiene los mismos derechos al reconocimiento de esos méritos, incluso pueden estar hasta más capacitadas.

No necesito poner más ejemplos que el de Marí, que por supuesto los hay, solo añadir que a la tortilla del mundo se le puede dar la vuelta juntos y no en solitario.

Enhorabuena por los logros femeninos que tanto nos ha costado su reconocimiento y su oportunidad.

Mujer tú que estás colmada de paciencia, que tan lentamente has demostrado, ¡Sigue demostrando!, no ya por tu orgullo propio como persona y como fémina sino por hacer del mundo un lugar justo donde no se marquen las diferencias de ninguna clase a favor de la convivencia y el beneficio para todos.

Aunque a nosotras no nos ha hecho nunca falta que nos dijera nadie de lo que somos capaces, hemos creído siempre en todas las épocas en nosotras, a pesar del duro paseo por la historia, esa hecha por el hombre y para el hombre durante siglos desde que el mundo es mundo, no sabemos ciertamente los motivos, aparentemente, creemos que el machismo (estado egocéntrico, dominador y temeroso de la mente masculina) estado que nos arrinconó tanto tiempo en la trastienda.

Mi homenaje a la mujer, a mi misma, como persona, como mujer, como madre, como sombra, como apoyo y como capacitada trabajadora.

A ti mujer, que eres la sal de la tierra, la gota de vida que colma… sin que se te reconozca, para que sigas caminando con fuerza en el paso venidero del mundo, para que los hombres lo acepten de una vez por todas, en todos los rincones del planeta.

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