A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 2 de abril de 2008

El Hombre del Bus...

Por las ventanillas del bus

se colaba el sol, tan temprano…

un estrenado día le llevaba adormilado hasta su trabajo,

su sueño tenía olor a jazmín, azahar y sal,

el paisaje eran salinas y qué diferente el aire,

qué sabor en los labios

a brisa de atlántico,

a beso tímido, alejado, sin posibilidad de más…

se queda dormido mirando,

en la ventanilla derecha el mar, y al otro lado,

los trigales, rubia marea de un pelo largo,

hambre tostada en la era,

rumor de amapolas los labios,

y junto al trigo compitiendo en dorados,

estriados de verdes, los ojos de menta,

ojos soñados,

horizonte amarillo, atardecer verdeado,

instante mágico, abrazo de caracolas,

caricias de espuma y viento,

besos de sal y amapolas…

cierra los ojos acaparando la mitad

de las sensaciones que ha ido soñando,

papel en mano podría describirlas,

pero no… las olvida

los sueños no tienen letras,

y su memoria, hace tiempo que le ha abandonado,

solo es un inquilino en un pecho desacompasado.

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