A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

jueves, 10 de abril de 2008

La Casa Grande.

Hoy he vuelto de nuevo a la casa grande, nuestra casa, la casa donde me crié, a la que no iba desde que falta mi padre.

Entré despacio observando las estancias sin detenerme en ninguna, crucé hasta llegar al patio.

A la altura del rosal amarillo vi mi pañuelo de tonos violetas y grisaceos meciéndose en la parra del patio como esperando – me- llevaba colgado allí meses, intacto, abrigando a las estrellas, olvidado… decidí dejarlo colgado donde un día lo deje de lágrimas mojado, como un acto de mi presencia en mi amado patio, ya no transitado pero siempre recordado, después entré en el salón de la chimenea, la observé ennegrecida, ajada, fría, y la recordé flumígera en aquellos días en que los troncos de olivo crujían apretujándose como amantes en la noche, poco a poco, como en la vida sucede todo. Entonces vi la imagen de mi padre sacando del bolsillo el tabaco, prende una ramita de olivo en las ascuas para encenderlo, - tú nunca fumes- me decía luego- nunca tomé su consejo.

He sentido frío, es por la falta en la chimenea del calor- afectivo- que nos unía a mi padre y a mi en la noche de los tiempos, las cosas se callan, se apagan, se alejan en el tiempo, y luego toman forma dentro, evitando así el doloroso aullido del frío de fuera que te hiele los huesos, aquí dentro sigue ese fuego alargado, extenso como un abrazo compartido que se ha quedado varado en mis sueños, sin que me arranquen las hojas del viejo calendario donde mi padre marcaba el día de mi cumpleaños, las ventanas se fueron cerrando intentando guardar sentimientos y hechos guardados entre los muros de cal… ¡tantos recuerdos!

En aquella chimenea callábamos los dos con la mirada fija en las figuras ilusorias del fuego y el pensamiento, alerta… Después venían mis preguntas ansiosas de respuestas que mi padre si cree oportuno contesta, al fondo mi hermano rasga tenue unos acordes de guitarra, de vez en cuando me mira, sonríe y vuelve a sonar su letanía bajita, como lejana, llorando rasgada…

Una pregunta paró de golpe los suaves quejidos de la guitarra y reinó el silencio…

Papá, ¿me dejarás ir a estudiar fuera?

Mi padre siguió mirando la candela, parecía no haberse inmutado, pero saltaron chispas de la chimenea, con la cara seria y los ojos brillantes apenas sin mirarme dijo: No, y sin más opción a nada se levantó y con un tono en su voz lastimero dijo: - todo el mundo a dormir, ya no son horas de estar aquí-

Se apagaron las luces, la guitarra, las chispas de la candela, los sonidos de la noche, mis ojos y las luces del porche…

Aún huelen mis recuerdos a miel y a romero como aquella noche en la cocina, donde al darle el beso de buenas noches, me acarició con ternura, ahora recorro sus silencios por toda la casa, diferente es ya el olor y ya no se enciende aquél fuego donde mi padre me enseñaba a ver y no solo a mirar, por eso veo las imágenes tan claras, esta tarde en nuestra casa.

Solo ha pasado un año escaso y al almanaque le han salido arrugas y las uvas esmeraldas de la parra, donde ahora mi pañuelo cuelga, ya no crecen tan grandes ni tan brillantes y en ningún rincón del patio el sol calienta sueños, y precozmente a las paredes le salen grietas, ninguna lumbre calienta sonrisas y rumores de nuestra guitarra vieja, pero en ningún rincón se olvidó la dicha, aunque un silencio reina y duele por todas las repisas. El agua de la fuente que manaba cristalina hecha por las manos de mi padre, ya no sale tan fresca, bebo de ella un sorbo reteniéndola en la boca,- amarga me debió saber-

2 comentarios:

  1. Me haz llevado de la mano y haz compartido conmigo un dolor , dolor que respeto y que siento en realidad lo siento.
    se que tu padre esta contigo esta en ti esta, en esas enseñanzas en lo que eres como si no si parte de ti la mitad eres él. la genetica no miente.
    a recordar lo bello y a mantenerlo vivo siempre, se que asi es, ya conozco mas a esta maravilla de mujer que seguramente fueron los ojos de aquel hombre que ya no esta pero que existe .
    siento tu nostalgia y como buen amigo la hago mia
    un abrazo largo y duradero

    ResponderEliminar
  2. Gracias danilo, eres muy amable,muy lindo tu comentario, gracias.
    Un beso.

    ResponderEliminar

Huellas.