A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 16 de julio de 2008

"Seño María"

María era morena, de rasgos angulosos y grandes ojos poblados de dulzura y de espesas pestañas, tenía un brillo en ellos entre triste y pícaro que deslumbraba, hablaba poco, mucho observaba…

Siempre hablaba en voz baja y a veces se perdía con su mirada.

Tenía una trenza muy larga en un rodete enredada.

Pero eso si, si se reía, lo hacía con toda la boca y su cuerpo se doblaba, debía andar por entonces en los cincuenta años y ni una arruga en la cara, tenía unas manos delgadas de dedos largos y uñas cuidadas… y escribía…

María escribía lo que se le ocurría y lo que le ocurría, lo que sentía y lo que no sentía, escribía lo que quería y también lo que no quería…

Era fragilidad y fuerza en perfecta armonía, si lloraba, era tan “padentro” que de tan poquito aliento… ahogada, parecía que reía.

Ella tenía algo… María escribía…

Y le escribía a los hombres en sus penas y alegrías y a la muerte, y a la pena y a la vida…cantando bajito ahuyentaba el miedo, derrochaba dulzura y cariño en cualquier sitio… irradiaba sosiego…

A veces parecía que te miraba traspasándote, sin mirarte, pero si, te leía dentro sin prisa, y en su boca… siempre, dulce y tímida, su sonrisa…tolerante y comprensiva…

Creo que he terminado de definir a mi profesora de literatura… María.

A esa clase de “ buenas profesoras” que enseñan algo más que la materia… Un beso “Seño María”.

2 comentarios:

  1. creo que me cae bien tu profesora...

    Nos leemos!!!

    (me gusta tu blog... repetiré...)

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  2. Hermosa forma de definir...
    ¡Esas miradas que traspasan!
    siempre siempre tienen algo especial.

    Te dejo un saludo.
    Un gusto seguir leyéndote.

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Huellas.