A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 1 de agosto de 2008

Sólo un abrazo.

Nunca heriré mi corazón con el frío de la escarcha, ni dejaré que se enreden mis ojos en las agujas del reloj… aunque no abandone mi perfil ensimismado mientras escribo mis poemas arrimada a mi rincón, para que el vacío del tiempo se llene de palabras y los espacios en blanco se llenen de amor, de pena, alegría, o de dolor… transmitiendo el tiempo entre las piezas negras y blancas de la partida de la vida con grandes victorias o nimias pérdidas, cuando ya se hayan juntado todas las hambres con todas las ganas de comida.

Ayer reconocí la soledad en los ojos de un amigo, a veces la descubres en la necesidad de una sonrisa o de un abrazo, sus ojos sonrieron de inmediato, enredándose en lo imposible de mis ojos… necesitaba un abrazo… fue un impulso,

Un relámpago,

Una sonrisa blanca

En los labios…

Y sólo es jueves, un día de verano,

Y allí al frente,

Imprescindible…el horizonte rastreando sueños, en el universo de una mujer que con toda la fuerza jubilosa de su corazón late la secreta armonía de todas las cosas, un abrazo solidario.

De pronto en un aterrizaje de armónica coreografía, un pájaro con cresta roja que remataba su cabeza negra sobre un plumaje blanco, sostuvo mi mirada, era un Cóndor y me dijo gracias…

Como un doctor en el aire dejando su cariño suspendido…

1 comentario:

Huellas.