A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 27 de agosto de 2008

Sobre las palabras y el silencio.

Cuando era pequeña mi abuelo me decía que las palabras eran como puentes(también lo dice mi amigo Manuel de México), y que estas hay que saber utilizarlas, deshacen malos entendidos, pero hay que dosificarlas pues como todo tienen su reverso, a veces las palabras complican inevitablemente, pero eso hay que descubrirlo por uno mismo, y yo lo voy descubriendo poquito a poco, siempre pensé que decir lo que sientes y tal cual, no puede ser malo, pero eso era antes, a veces lo es, pero también a veces es más oportuno el silencio.
Porque muchas veces el silencio es el que más calma al corazón, ni siquiera la poesía y la música, las más sensibles expresiones del hombre son capaces de responder como un silencio en el momento adecuado, como ese momento que es como el rumor de un árbol que se va quedando vacío al caer sus hojas.
Si la vida fuese sencilla, clara como un día lleno de azules, todo sería menos complicado, llamarle a las cosas por su nombre y decirlo debería ser bueno, y más si te alejas de la mentira y de la fantasía, pero no es así, las palabras son armas, te hunden y te levantan, así que hay que dosificarlas, sobre todo cuando dañan.
A su debido tiempo he comprendido en cierto modo la conveniencia del silencio, he aprendido la importancia de la contención, a menudo vale la pena callar, las palabras que se dicen no se pueden borrar, siempre queda un rastro en el recuerdo, en el ánimo o se alojan en un rincón del corazón, por esto según como y cuando y con quién hay que ir con cuidado, siempre hay que distinguir a quien tienes delante entre otras cosas también importantes, por eso la importancia de dosificarlas como las medicinas, pues como estas, curan y matan.
Mi elocuencia ahora toma a veces otros derroteros empleo la mirada, el silencio o quizá una risa como respuesta en el tintineo de mi garganta, antes que soltar de repente alguna palabra inconveniente que luego me haga arrepentirme, mi elocuencia la exploto en escribir, pero tampoco se puede abusar del silencio por supuesto, lo difícil está en identificar el momento.
Aunque digan por ahí, que como los deseos, las esperanzas, los amores, la ambición, los sueños y las realidades, los llantos y las risas… las palabras, se las lleva el viento.

1 comentario:

  1. ~~~~
    Carolina:

    Razón tiene el proverbio que habla: "El silencio es de oro y la palabra es de plata". Entonces, no si puede habla más que necesario.

    p.s.

    Yo sé que eras tú, 'fantasma de los ojos verdes'!
    Post's con S/T, no contestas los comentarios... solo puede ser Carolina!

    Beso Carolina.
    ~~~~

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Huellas.