A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 21 de octubre de 2008

Empachada de Notas...


Recuerdo las noches de verano andaluzas, observadas por un cielo intensamente negro poblado de estrellas y envueltas por la fragancia de Jazmín y de Azahar.
En una de esas noches era cuando él llegaba y se instalaba en la casa contigua a la mía, también propiedad de mi familia.
Desde el balcón de mi habitación, podía ver la ventana de la suya, abierta y en semipenumbra, iluminada sólo por la luz que irradiaba su mirada profunda y el blanco de las teclas de un piano que brillaban, subían y bajaban al ritmo de unas manos endiabladas.
Ya en su primera noche de llegar, cuando todo respiraba quieto, sonaba el estallido de las notas por encima de los tejados, de las azoteas, y se esparcían por el cielo, notas tristes, desgarradas, que aparecían desnudas gritando intimidades…
Así una noche tras otra, menos mal que era verano y no había clases, sino, me hubiera vuelto loca.
Siempre llegaba en verano, alquilaba la casa cerca de la playa y en Diciembre la dejaba, para luego volver al otro verano.
En las dulces y espesas noches del Atlántico con su embriagador zumo de luna, sobre nuestras cabezas se peinaban sus notas cargadas de tristeza y de fuerza, como un deliquio de sentimientos, como una necesidad de ternura y de fuego sofocado por el estallido de una tormenta.
Por la mañana cuando me despertaba cansada, me acompañaba el dolor de cabeza propio de la falta de sueño, al mismo tiempo que los ruidos de la casa, y cuando yo me levantaba el se retiraba y se echaba en la cama, con los brazos en la nuca mirando la lámpara… ¿en qué y en quién pensaba?
Entonces venía mi madre a levantarme mientras yo me hundía en oleadas de sueño de un mar hondo y profundo de olvido…
Y de nuevo la noche- silencio absoluto- y otra vez más allá de los tejados y azoteas estallaba el piano reventando de notas con su fuerza imposible de precisar como si viniesen de un mundo sideral.
Me despertaba de nuevo, así durante meses, noche tras noche, el dormía de día y de noche tocaba y yo ya acostumbrada, caía rendida soñando con notas.
Una mañana apareció de repente en mi casa, escrutándolo todo con sus ojos penetrantes, yo bajaba las escaleras y me quedé parada cuando quise increparle, pero él ya me había dirigido una sonrisa viva, que me taladró con su música y esparcía notas a mi alrededor… como una esplendorosa primavera… a pesar de sus ojos enrojecidos al igual que los míos.
Como una recién estrenada adolescente, le sonreí apenas y salí corriendo de nuevo escaleras arriba, a la vez que él sonreía con un deje crónico de melancolía…

3 comentarios:

  1. Sin dudas este escrito es el mejor que has hecho, para mí, me ha encantado mucho.

    La noche se ha convertido en tu musa mágica y seductora. (Que bueno) esperabamos estas letras mágicas hechas por tí.

    Me imagino ese mundo de la península como lo describes, de noches negras y olores que nunca he olido, pues nunca he cruzado el atlántico.

    Que bestial como dices "Entonces venía mi madre a levantarme mientras yo me hundía en oleadas de sueño de un mar hondo y profundo de olvido" me imagino lo aletardada que te encontrabas en esos momentos.

    Entiendo que los tejados y azoteas se convirtieron en teclas de la noche, con ese sonido invisible...

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  2. Hola Miguel.
    De nuevo gracias por tus lindos comentarios y por venir.
    Bueno no creo que este escrito sea el mejor de los que escribí, pero respeto que lo sea para tí,sobre este mismo tema hay un escrito en el blog que se llama el Piano, ese para mi, es mejor que este, no sé si lo has leído, pasa a leerlo y dime que te parece.
    No siempre escribo de noche, a veces los escribo de día cuando tengo un rato en mi trabajo o en el tiempo de desayuno cuando lo hago sola en cualquier café.
    Más bien eran las notas las que invadian los tejados y azoteas, como bandas de insectos jaja, este escrito y el del piano son hechos reales de mi vida como tantos otros escritos o casi todos de este blog.
    Un beso miguel :).

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  3. Ohh ok entiendo, pero me referia no a que compongas de noche, sino que piensas en la noche, la noche te anima a escribirle a ella misma, la noche hermosa.........

    Abrasos..........

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Huellas.