A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

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jueves, 30 de octubre de 2008

Una Jungla.

No, no ensayes ese gesto de macho altivo agraviado. Esta ocasión ya no lo merece.
Si te encuentras en algún escrito mío es porque no hay día que no te tenga por motivo, pero no los de antes, te aseguro que ha sido grande mi empeño en romper todo indicio de que has pasado por mi lado.
Hice añicos la carpeta que contenía todos tus versos, también cercené tus manos, esas que tantas veces exploraron la geografía de mi cuerpo y te negué también la sonrisa de mis labios, esos mismos que susurraron mis poemas en tu oído, y al mismo tiempo que abortaba futuros recuerdos deshilachando papeles del pasado, se deshilachaba también mi corazón al que tuve que recomponer lentamente, muy lentamente…
He recordado una de las frases favoritas de mi familia: “No permitas que la hierba crezca en el sendero que une tu casa con la de tu amigo”, ¡Qué espiritual!
A veces no basta la voluntad, y en multitud de casos, aunque haya que lamentarlo, se hace imposible aplicar en la vida cientos de frases favoritas.

Confieso que me ha costado trabajo ser fuerte y no volver a caer en tus redes, confieso que me ha costado lágrimas de sangre superarlo y decirle adiós a este amor profundo pero atormentado, el amante cuando se enoja no puede ser tan despiadado, ese mismo amor debería hacerlo generoso y agraciado, sino, puede ser cualquier cosa menos amor, por eso un día afortunado fue pensado y madurado, y al salir… di un portazo.

No sé, no sé si tú aún me ves en el espejo, y te devuelve su reflejo algún gesto mío…
Pero creo que no hay jabón, ni detergente que borre de tus sábanas, el perfume a Jazmín y a Romero que yo llevo en mi pelo, esos rizos que germinaron en tu almohada y aguantaron sin pudrirse a causa de tanta miríada de lágrimas…
No sé si ya aprendiste a dormir sin un pecho al que agarrarte… aprenderás te lo aseguro, pero lentamente, si cada noche te deleitas naufragando en mi recuerdo… si, lentamente.
Puedo aconsejarte que solo lo igual combate a lo igual, pensando así pude empezar a superarme.

“No te hundas en el báratro de la esperanza” ella es muy hermosa, pero a veces sólo es un vocablo poético, que como te he dicho antes, la ocasión ya no lo merece, hace tiempo que yo ya contigo no lo utilizo, descabalé tu imagen idealizada a golpes de caricias- momentáneas- en mi alma, ya rebanada con el bisturí de la autopsia.
Es mentira que de un plumazo se puedan borrar unos momentos casi inolvidables-dije casi- pero eso el tiempo lo consigue sin esfuerzo- sencilla y naturalmente… Luego ya uno mismo se encarga de exorcizar el sentimiento que une; y tus poesías, esas, las tuve que descongelar primero para someterlas con esmero al escario de las llamas, luego tuve que llorar, que le voy a hacer, así es una de sentimental…
Pero aunque una lágrima furtiva y traicionera me nuble la mirada, he decidido que no la hierba, sino una jungla inextricable, comience a crecer en el sendero que un día unieron nuestros pasos.

3 comentarios:

  1. Triste, emotivo, real....amiga escribes bello pero el momento es difícil supongo...
    La mas hermosas palabras salen de nuestro corazón en momentos difíciles, si es así deseo que sea pasajero, siempre amanece recuerda.
    Besos
    Marisel

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  2. Hola Marisel.
    No que va, esto ya es pasado, está escrito de antes, yo estoy muy bien, perfectamente bien.
    Gracias por tu interés y por tu visita, un beso.

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  3. QUERIDA AMIGA: ME TOMÉ LA LIBERTAD DE HACERTE UN LINK EN MI BLOGSPOT...

    UN ABRAZO,

    PAVLO ZAMORANO

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