A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 1 de octubre de 2008

Viento Desesperado

De nuevo soplan tus vientos desesperados, como un requien para los acabados-buscando-.
Da igual que lo desees o lo emplees como antídoto para el olvido.
Echas los dardos en cualquier diana, total… si ni siquiera supiste nunca diferenciar.
Esos dardos tuyos que se recubren superficiales-dulce y salado- y cuando se apura, amargan y están envenenados, los vistes de azul cielo pero son de cristal transparente frío, como la muerte.
¡Tus vientos desesperados¡
que te hacen la soledad más amarga y el recuerdo más turbio, tu venda negra de verdugo impune, tapando la más grande de las ilusiones…
Automedicándote- contra las cinco letras, sonoras de mi nombre.
Inyectándote- una sobredosis de mis labios.
Estremecerte- en los amaneceres- el que muere y el que nace-
es lo que consigues,
de nada sirve que te ciegues.
sientes mi respiración- ardiente- como rayito de sol.
Yo le llamaría Amor
si tú supieras lo que es eso,
pero no…
Demasiada vida para el viento desesperado del Oeste…

1 comentario:

  1. qué bella! el amor... qué necesario y cruel siempre. No podrimos vivir sin él, evidentemente. Te dejo al maestro Don Antonio: "Hay quien muere de amor y no lo sabe". Un saludo!!

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Huellas.