A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD
A MIS QUERIDOS Y RECORDADOS AMIGOS Y A QUIENES PASEN POR AQUÍ.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Qué Tonto.

Pintura de Reyes Ocre

El pez tiene los ojos desorbitados

de tantas mareas vividas,

puede ser que sea de las ansias

de encontrar un mundo exterior

sin tanta marejada

y tanta alambrada,

donde ensanchar

sus ahogadas branquias,

-a causa-de beberse a chorros

el triste océano,

mientras la tierra

bebe del sudor de las lágrimas

y espera arrodillada

sus huellas mutiladas,

sobre la sombra incierta

de la aparente calma,

y el hombre “tonto”

atrapa el huracán

sobre sus manos sucias

de poder y de injusticia,

inválido de razón

y lleno de nada,

qué tonto es,

¿qué espera de mañana?

¡qué pena de su cordura¡

infectada de inmateriales estructuras

como un mosquito que se cree mastodonte

y no tiene trompa

y atrofia todas sus conexiones

como nervios de alguna neurona escapada

de sabio inconsciente y dormido,

vendiendo todo lo que tiene

hasta la vida y la muerte,

Hombre…!Pero que tonto eres¡

sábado, 29 de noviembre de 2008

Casi negroAzulado.


Esta noche ha llovido mucho y ha hecho mucho viento, subian y bajaban las luces de los faros como si la tierra enloquecida se moviera.
Detrás de los cristales el espectáculo era fantástico y los abrí para salir, me mantuve agarrada a los barrotes de los ventanales, me encanta la lluvia pero aquél temporal empezaba a asustarme, parecía que el mundo estaba a punto de acabarse, me quedé quieta sin poder moverme. Todo alrededor parecía que gritaba, el agua se amontonaba voluntariosa, alborotada, continua sobre el asfalto, para luego desbocarse calle abajo…
Ahogándolo todo, hasta la madrugada, que llegando silenciosa y en sombra, puso orden en los horizontes que mi vista alcanzaba, enviando la lluvia, los relámpagos y el viento cada uno a su casa.
Después todo se tornó manso, dócil y suave.
Esa quietud total, solo duró unos minutos, volvió de nuevo el canto más armónico y menos violento de la lluvia, y se vieron entonces los tejados labrados de las casas y sus fachadas brillantes y mojadas, luego, maravillada me dirigí a la cama tal como me levanté descalza y ligera de ropa… una estampa para mis recuerdos que más tarde se colaría en mis sueños…
Dónde volví de nuevo a ser espectadora, papel del que no pude libertarme.
Empezaron a achicárseme los ojos en una bonita niebla, como una congoja que crujía lavándose en el agua, formando una hoja de libro que sin éxito intentaba pasar, la calle irradiaba su alma en la noche y mil historias subían por el acerado y salían a las ventanas, mezclas de vida, y yo misma, perdida en ellas…
Arriba, un cielo casi negro azulado, se volvía denso y amenazador de nuevo, un cielo aplastado sobre la calle silenciosa, y yo allí, pequeña e indefensa entre fuerzas cósmicas, a veces como una estampa elfa, otras como una estatua griega…

El cielo casi negro azulado… qué sueño más raro…

viernes, 28 de noviembre de 2008

No sé.

No sé porqué miro el calendario, ni sé si pasan los días, tampoco sé decir qué cosa me muerde el corazón cada noche. No sé decir, sin equivocarme que me pasa, pero sé que me hace daño y que me asusta.
-Son rachas pasajeras, pasará- dice mi madre- sin demostrarme preocupación alguna, pero la tiene que yo lo sé, no por la importancia, que no acierta a medirla, pero si como la de cualquier madre.
Serán cosas de amores- dice mi hermano- no sé si realmente está equivocado, pero sé que está desconcertado, porque quiere secarme las lágrimas- a destiempo-
¿Eh hermanita dónde está tu caja de sueños?- dice mi hermana- todos me revolotean y se turnan como las hojas en el viento…
¿Qué te separa el corazón de la sonrisa?- dice mi mejor amigo-¿donde tu alegría, esa que derramabas por los rincones?
Me ahoga tanta sed abrasadora de saber…

jueves, 27 de noviembre de 2008

Triste


No estoy cansada.
No es el cansancio
Quien me posee…
Es la tristeza
Que con sus garras me apresa,
La oigo como gime larga,
Que en mi pecho vive.
La tristeza es fría
O es la noche sombría
Que me hace suya
Y la hago mía…
La tristeza es callada
Pero escuchada,
La que me alcanza,
La siempre hallada.
No tiene brazos
No es nadie, ¡Nada¡
Pero te agarra
Y si no la invitas
¡da igual¡ es como el viento
que pasa… que gime y canta…
“me llamo Tú… pronunciando mi nombre…
estoy triste. Y no encuentro al culpable.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lo sabemos.

Lo sabes.
Sabes que si deseas de lejos tienes que precisar mucho la mente.
Pero dicen que el deseo crece más en la distancia, aunque luego anhele esa proximidad que une y refuerza, porque dos cuerpos que se desean, se buscan…

Entonces cerca, todo se convierte en una algarabía de besos y caricias…
Siempre he pensado que tocar no es sencillo, no, no es sencillo tocar la piel de otro y provocar un estremecimiento y un estallido… Tocar es un arte, es como cuando yo toco mi guitarra, los dedos se alargan, las cuerdas se estiran y se tensan y a medida que tocas, se produce una eclosión y surge la música rotunda, y el deseo se vuelve real, como concreta la música, con la avidez de los dedos.

El deseo de lejos se vive intenso e incompleto, detenido en un momento, va más allá de unas manos, apresa el pensamiento, se cuela dentro y desde las entrañas, agarra el alma ocupando los espacios.

Como tu deseo,
Enorme y hambriento,
Convertido en obsesión
Comiéndote el corazón…

Déjalo, no es tan bueno vivir el deseo desde lejos…

¿A qué sabe el aire que respira el otro?- ese beso-

¿Y cómo son las manos huérfanas de piel? - esas caricias-

¿Y cómo tiemblan los párpados cuándo se rinden de no ver? -esa mirada-

¿Y cómo es el paso de grande y extenso que mide la distancia? – esa piel que se estira anhelada-

¿Y cuánto abarca la impaciencia? -toda la prisa-

¿Y la duda? ¿Y el desasosiego?- locura dentro-

¿Y cómo es la nostalgia cuando se encuentra con la ausencia?- triste y de mirada larga, abandonada- tiene el sabor y el matiz exacto del silencio, lo sabes ¿a que si?
No se puede conjugar y no tenemos ecos…

Es como esa Amapola que se enciende –roja- entre los trigales y el aire- sola-
Sin pronombre ni sustantivo ni verbo… yo, amor, te quiero…
Como si fuera un instante etéreo de pensamiento… lo sabes… todos lo sabemos…Cómo es y a qué sabe el deseo desde lejos…

martes, 25 de noviembre de 2008

Tu Ventana


Entrar a leerte
Es como beberse el plenilunio de una noche oscura,
Toda la sal de la séptima ola,
Recorrer el surco
Donde germinan todos los acantilados de la piel,
La bitácora del alma…

Por eso no entro, para que sepas que no quiero ni nombrarte,
Ni escribirte, ni leer tus versos,
Que son relámpagos en mis recuerdos,
Esos que tú disfrazas de palabras de amor, de besos,
Esos que tú vistes de tus perdidas batallas
Con palabras escritas en el trazo eterno de los sueños,
En los amaneceres entregados a una ventana entreabierta,
Enredando el tiempo…
No, no quiero leer tus versos.

sábado, 22 de noviembre de 2008

De dónde vengo?

Mi madre siempre fue una espiga, esbelta en extremo su silueta, parecía que detrás de cada viento, era empujada hacia la tierra… era sencilla, espontánea y como las hojas que navegan por el aire, sin secretos... lo sigue siendo, pero ya no es aquella caja que fabricaba sueños cantando mientras tendía la ropa cerca del limonero y las rosas, ella veía sol en todas las sombras… para mi era como las olas del mar que rompen la playa y el refugio, mientras nosotros nos bañábamos en sus ondas…
No soportaba vernos llorar, pero sabía interrumpirte el llanto, a veces cuando yo lloraba para que me soltara la coleta camino del colegio, se paraba sonriendo, se agachaba a mi altura y con mis manos entre las suyas susurraba:
¿De dónde vengo yo si tú fueras mi lágrima?- del país de la pena- decía yo llorando-
¿Y de dónde vendrías si tú fueses sonrisa? – del país de las maravillas-
si lloras te deshaces en un charco de agüita
que nunca se seca y te conviertes en espejo,
y de noche nenita, te convertirás en la luna
que llorando se parte en cristales de lágrimas,
a no ser, que llegue la señora sonrisa,
sólo una pirueta separa a la risa de las lágrimas,
y tú siempre fuiste una acróbata…
anda sonríe mi niña bonita.

Así es mi madre, sabe manejarnos sin traumas ni enfados.
Una vez nos invitó a merendar a todas juntas- en un momento de la tarde nos pregunta:
¿qué es para vosotras el agua?
¡Vaya pregunta¡
con qué objeto nos preguntas eso, le dijo una de mis hermanas.
-comprobar cosas que pienso de cada una de vosotras-dijo ella-
y añadió: tú serás la única que no beberá del agua karolita,...así fue, mi madre tenía mucha intuición: esa clase de inteligencia que traspasa la velocidad.

Mi hermana mayor dijo: “El agua es el elemento más necesario para la vida, sobre todo para la sed…” mientras reía…

Mi hermana del medio dijo: es las tres cuartas partes de los componentes de nuestro cuerpo, elemento necesario y vital…- muy seria ella-

Mi hermana pequeña dijo: Bueno como ya no pienso repetirme, diré lo más frívolo, me encanta el agua porque soy acuario y necesito agua cerca para ser feliz…

Bueno, al menos ella ,tiene más en común conmigo-pensé - al tiempo que lo observaba todo como una representación teatral, era divertido.

Después me llegó el turno a mí, y dije( no sé porqué, me salió así):
Me llamo Carolina y vivo en una gran casa de grandes ventanales, por donde miro caer el agua mientras llueve, y recuerdo el poema de Amado Nervo, mientras lo recito entre dientes:

El vapor es el alma del agua, así como la sonrisa del agua es el rocío,y el lago sus miradas y su pensar la fuente;sus lágrimas la lluvia; su impaciencia el torrente,y los ríos sus brazos; su cuerpo, la llanada sin coto de los mares, y las olas, sus senos…
su frente, las neveras de los montes serenos,y sus cabellos de oro líquido, la cascada.
Eso y Así es el agua mamá, -para mí-
Está en todas partes y toma la forma que quiere...

-¿lo conoces mamá?
-si lo conocía, pero te dejé decir,
-era eso exactamente lo que esperaba de ti.

¿y todo esto para qué Ma?
Dijo la mayor de las hermanas, ¿o fue la mediana?

Ella sonriendo burlona contesta:
Para saber hija, para saber…

Cosas de mi madre…

viernes, 21 de noviembre de 2008

Cosas que contar

Todas las mañanas cuando mi madre me arreglaba siendo aún pequeña para ir al colegio, había algo que me enfadaba mucho y en verdad incordiaba mi comodidad, en mi casa todas mis hermanas y yo, hemos tenido siempre el pelo muy largo, mi padre no quería ver a sus hijas con el pelo corto y hasta le regañaba a mi madre si alguna vez nos lo cortaba, así que la pobre de mi madre nos ponía en fila bien tempranito para cogernos una coleta alta de caballo, decía que eran las más cómodas, jaja de eso nada, pues había un inconveniente, nos hacía la coleta muy apretada, muy estirada, tanto que nos hacía reír estando a punto de llorar, nos provocaba bien amplia la sonrisa y hasta nos achinaba la mirada, que contradicción, reír casi llorando, bueno tenía una ventaja-dice mi madre claro- “por eso ahora tenéis la piel tan tersa”, sirva como anécdota, pero en aquellos días, era bien molesta, aunque en el recreo yo me la quitaba siempre y llegaba a mi casa con una coleta mal cojida…
Cosas de mi madre…

Ella es una mujer muy especial, a partir de las noches de verano después de finalizar el colegio, hasta septiembre que empezaba de nuevo, nos sentábamos entre cojines en el suelo del patio debajo de la parra y los jazmines y de la luna curiosa mirándonos y nos cantaba canciones, nos contaba cuentos e historias, incluso nos hablaba de su niñez, hacía tanta calor que nos traía helados y nos daba la madrugada levantados, total el calor no nos dejaba dormir antes, así ella nos cansaba, que bien nos lo pasábamos, hasta los niños vecinos acudían a la reuniones nocturnas que montaba mi madre con sus hijos.
En navidad también era una fiesta, hacían en mi casa la típica matanza del cerdo de la sierra andaluza, encendían grandes hogueras en la parte baja del patio, se llenaba mi casa de gente, las señoras especializadas en hacer la charcutería y salar los jamones se sentaban todas en el patio de arriba y en grandes barreños preparaban los adobos, duraba al menos tres días, con la carne magra fresca, la mejor del cerdo, mis padres hacían barbacoa para todas las visitas, y todos los amigos se pasaban desde la mañana hasta la madrugada en mi casa, era una fiesta, las hogueras de mi padre eran famosas en los tiempos de la matanza, de noche nos sentábamos alrededor de las hogueras y se tocaba la guitarra, se cantaba y se recitaban poesías, se contaban historias, chistes y se comía y quién podía bebía, las puertas de mi casa estaban abiertas a toda la gente del pueblo, y siempre se llevaban algo de las siembras de mi padre, fresas, melones, melocotones, verduras, etc…
¡qué tiempos tan divertidos¡ hasta hace dos años, aún se hacían, pero mi padre murió el año pasado y han dejado de hacerse casi todas las cosas de antes, sin él, ya no nos apetece, sus cenizas están por allí en sus tierras esparcidas, donde él fue tan feliz.
Mi madre era muy original en sus acciones, nunca reaccionaba como las demás madres, a veces para nosotros era una contrariedad, jaja porque nunca se sabía con ella si te saldría por peteneras, aunque siempre era muy divertida, incluso era una maestra para cambiarte el llanto por la risa… pero ya eso es otra historia.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Memorias

Mami, he abierto el blog, porque tú no te andas con jaleos de contraseñas y demás...
y yo quiero que leas con mis palabras lo que ya tienes grabado en tu memoria...te quiero...un beso.

En el pueblo donde nací y me crié, había un parque precioso, había y aún hay, por suerte al pie de mi casa, ahora está más adornado pero antes me gustaba más.
Era un remanso de sombras y bancos debajo de un sol de 40 grados en verano, lleno de árboles, palmeras y moreros que a la hora de la siesta mi padre arrastrado por los niños que iban a buscarlo a casa, bareaba subiéndose con unos pinchos de hierro que lo hacían subir clavándose en el tronco de los árboles, como unos zapatos con pinchos y ganchos fabricados por él mismo.
Entonces comenzaba a caer una lluvia de moras, verdes, jugosas y grandes que terminaban en un manto verde agua sobre el suelo del parque, yo tenía 8 años y aquellos momentos de diversión, me llenaban de júbilo y orgullo, todos los niños veíamos a mi padre como el mago de un cuento que nos sacaba del letargo en las largas horas del verano del Andévalo… y cuando no eran las moras, eran los dátiles… mi padre…
A él le gustaban mucho las palomas y también a mi madre, cuando ella estaba embarazada de mi, compró dos parejas, una de palomas tordas y mensajeras la otra.
Cuándo yo empezaba a andar, ya tenía mi padre en el huerto de mi abuelo detrás de la estación del tren, varios palomares y yo, crecí viendo a diario una imagen que llevo adherida, como el color en el iris de mis ojos: Las palomas nunca se alejaban de sus casas y cercanías, solo una vez al día, a la hora de la llegada de mi padre del trabajo, las palomas salían en bandada, todas unidas y formando figuras en el aire, ronroneando contentas al encuentro de mi padre, cuando entraba en la calle, muy alto, delgado y muy guapo, traía sus hombros, brazos y cabeza llenos de palomas, posadas como estatuas, calladas y mansas, tan quietas… ¡ era un espectáculo¡ y ya en mi misma puerta, giraban en bloque y volvían a sus casas…
Mi padre, con lo duro que era para otras cosas, era un infectado de amor y ternura desde su saliva hasta su sangre por mi madre y enamorado de ella hasta las trancas…
Le mandaba notitas con sus palomas mensajeras hasta la misma escalera de la casa…

“ De paloma a paloma
mi mensaje te llevo
nunca te olvides… paloma
cuánto te quiero…”

y mi madre que muy bien que canta, le ponía su voz lanzándola al viento…

Mi padre…
Que en las fiestas del Corpus llenaba nuestra calle de juncias y sus flores rosas, para que pasaran-decía- mis cuatro hijas hermosas…
El que en las fiestas del pueblo se colocaba unos zancos altos de madera y un traje ancho del más gordo del pueblo, se pintaba la cara de negro donde brillaban sus verdes ojos como el romero… y jugaba con los niños al espantapájaros como si fuera un chiquillo, no había acontecimiento sin él, era el centro del pueblo…

Más arriba del parque, en una calle en cuesta, gallarda y blanca… la escuela…
¡Ah pero ya esa es otra historia¡

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La fe del Caracol.

Mi abuelo me contó una vez un cuento, recuerdo que fue a propósito de una falta de empuje que yo sentía por conseguir algo difícil, algo que hasta los que me rodeaban me quitaban las ganas, “creo que no debieras, está difícil, no creo que llegues a conseguirlo, eres una niña aún y todos son expertos escritores y además mayores que tú” era la frase oída por mi en aquellos días de intentos, confieso que me estaba desmoronando.
Una tarde mi abuelo me vio dudando, a punto de claudicar, y me invitó a dar un paseo por la alameda de árboles de la estación del pueblo.
Mientras nos daba el sol leve y rico del invierno, anduvimos largo rato en silencio, una de mis manos apretaba en el bolsillo del abrigo unos cuantos folios y la otra apretaba la mano de mi abuelo tomando su calor y su fuerza, entonces me dijo:
Érase una vez una carrera de caracoles en el país de los caracoles, la meta era llegar a lo alto de una gran torre que se encontraba a las afueras del pueblo, todo estaba preparado y todos los caracoles del campo del pueblo y todos los del campo vecino y alrededores, se reunieron para gritar a los participantes. Se dio la salida y todos los caracoles participantes comenzaron su escalada, la multitud no creía que ni siquiera un caracol llegara a la cima de aquella torre tan alta, y todo lo que se escuchaba en el griterío era: “No lo van a conseguir, está muy alejada y muy alta”, así con todo eso, la mayoría de los caracoles empezaron a desistir, pero había uno que persistía a pesar de todo y continuaba subiendo, en busca de la cima.
La multitud continuaba gritando y seguían retirándose caracoles excepto uno que seguía tranquilo pero cada vez con más fuerza, finalmente fue el único que llegó a la cima con todo su esfuerzo, cuando fue proclamado campeón, muchos caracoles se le acercaron a preguntarle y cual sería su sorpresa al darse cuenta que el caracol vencedor era sordo.
Entonces mi abuelo me dijo: El nombre del caracol era fe y su apellido esfuerzo, le benefició ser sordo, por eso sé siempre sorda cuando alguien dude de tus sueños.
Si crees en ti y crees en algo, lucha y no dejes que nadie te incruste las dudas en tu alma, si te equivocas, ten en cuenta que así aprendes y que te vas a equivocar muchas veces a lo largo de tu vida. Me presenté, no lo conseguí pero al menos me sentí bien de haberlo intentado.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Una mañana corriente.

Olvidé mi paraguas en el café
solo recuerdo al camarero
que con ojos de glasé
me dijo:
dos terrones y una nube de leche
café o té
tostada o croissant
señorita de ojos de mar?
Y yo acaparando las servilletas
a golpe de bolígrafo
la tinta se tornaba desperdigaba
y, luchaba con las rimas
a trazos de conquista,
sin conseguir ser de las palabras
alquimista,
la luna se escondía ya en su amanecida
dejando su mensaje en los reflejos
me falta tiempo para mirarte
quiero dibujarte entre mis frases,
no te vayas antes de mis últimas
caricias visuales,
no me dio mucho tiempo
y decidí besar el aroma
de mi extraviado desayuno,
y mis labios susurraron
retahílas de jazmines y azahares,
solo quise sentir el deseo
de las letras en las yemas de mis dedos,
y el calor de mi aliento al escribirlo
mientras se arrugaba la tan socorrida servilleta
y el café se me enfriaba entre los labios
y el cielo de la boca.
Al final me llevé la nada más absoluta
y el insoportable tronar de algún silencio,
se me quedó en la mano, la razón y el pensamiento.

Isabel2

Legué a casa después del fin de semana fuera, dejé mis cosas en el salón sin deshacer y bajé al segundo piso, llamé a la puerta B tres veces seguidas como es nuestra señal, tardó un rato en abrir, pero lo hizo y su cara se iluminó de pronto, aunque parecía cansada, su mirada me pareció distinta.

- Hola niña qué alegría de verte, celebro que ya estés de vuelta, te he extrañado.
- Hola Isabel, en cuánto he llegado he bajado, ¿necesitas algo? ¿has cenado?
- Si niña ya cené, no te preocupes por mi
- Bueno pues ya deberías ir a reposar, te he traído caldo que preparó mi madre muy bueno,te lo caliento y te acompaño un rato- nos fuimos a la cocina y ella se colocó a mi lado mientras yo calentaba el caldo.

Yo la miraba de vez en cuando, parecía tener la expresión algo trastornada, era como una alteración que sufre la gente mayor cuando está sola y asustada, ella nunca me habla de eso, y sé que hace un gran esfuerzo, Isabel es la discreción en persona, su sentido de la prudencia me asombra.
Pero esta noche parece que le pasara algo extraño, está distinta, su paso es lento y su mirada se le pierde donde Dios sabe y yo no. De repente se me ha quedado mirando, tiene el rostro algo pálido, sus ojos desprende el afecto de siempre, una ternura que me hace emocionarme, natural y con la dosis exacta y una tranquilidad de espíritu que le envidio, me hubiera gustado compartir su paz interior, hacerme partícipe de ella, yo, que llevo semanas algo alterada y estresada, llena de preguntas e interrogantes, entonces calmada y triste sonó su voz a mi lado:
- Niña, eres una chica generosa, que me acompaña en los momentos duros, al principio de quedarme sola, cuando Pablito se casó y se marchó, me sentía asustada sin su presencia, pero ahora ya no la necesito.
La miré con cierto reproche en la mirada como quien le dice- vamos Isabel no seas mentirosilla, porqué te empeñas en aparentar ser fuerte- pero no se lo dije- ella seguía diciendo:
- Si me hubiera ido con mi hijo y su esposa, seguramente habría sido un obstáculo en su camino, al igual que ahora lo soy en el tuyo, me siento agradecida y mal porque no quiero ser una carga para ti niña.
-Vamos Isabel por favor tómate el caldo y no desvaríes eh, tú no me das ningún trabajo por lo tanto no eres un obstáculo, sabes que me gusta hablar contigo y me siento muy bien con mi vecina preferida. Ni lo pienses.
- Sabes niña eres la reina de la intuición, sabes cuando tienes que retirarte y cuando me es necesaria tu presencia, creo que no te valoras como mereces.
Me emocionaron sus palabras pero sólo dejé que notara mi sonrisa, veía por mí misma como ella era tan observadora como yo.
Entonces cuando acabó el caldo que se tomó entero, se levantó y la acompañé a la habitación, la ayudé a desvestirse y la metí en la cama, le deseé buenas noches y le di un beso.
Me quedé con una de sus llaves por si la necesitaba, y me fui hacia el tercero, confieso que me fui algo asustada, temí ser el centro de su espacio pues pensaba que eso le podría hacer daño, pensaba que si algún día tenía que irse con Pablo, me echaría en falta, a las personas mayores les cuesta desprenderse del momento que viven presente y empezar de nuevo, les asusta cambiar.
Yo sé que ella cuando estoy cerca se siente bien y cuando falto me extraña y se siente sola, es agradable sentirse el centro del mundo de alguien, pero yo no sabía si estaba obrando bien aunque me saliera del corazón.
Me duche y me metí en la cama, entonces abrí las puertas del armario de mi mente, tenía que adentrarme en él y en sus profundidades y temores, me invadió una sensación de prisa y una inquietud en el estómago, no me sentía preparada para tomar una decisión, debería llamar a pablo, aunque por otro lado me sentía traidora haciendo algo que ella no quería hacer.
Necesitaba un círculo de luz en la parcela de mi jardín… el sueño empezó a invadirme, las preguntas y las dudas se quedaron en un rincón de mi mente, sólo dormirían, al otro día tendrían la ocasión de aparecer… mañana, llamaría a pablo para hablarle de Isabel.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Observación

No sé cuando me di cuenta de que las palabras pueden ser un instrumento muy eficaz, dominarlas no es una simple destreza con ingenio, es un poder, el de convencer, motivar, emocionar, indignar, el poder de llegar a los demás.
Mi abuelo me enseñó a dominar algo, solo algo las palabras, a comprobar que hay cientos de argumentos posibles para llegar a una misma razón, que no todo es blanco ni tampoco negro, a ir con los ojos bien abiertos por la vida, aunque eso, no siempre te sirva, me enseñó el milagro de la observación.
A veces los rostros de los demás pueden convertirse en máscaras, en disfraces que esconden algo, sea bueno o sea malo, aptitudes ante la vida, reacciones propiciadas por un hecho concreto.
A mi de pequeña me gustaba observar a los demás, les escribía un relato y a cada uno de ellos le sacaba su personaje, les sacaba los secretos a los otros, aunque el secreto no fuera tal, pero yo lo olía en el aire, para mi era un ejercicio de inteligencia, una prueba de viveza y observación.
Reconozco que eso me llevaba varios días de silenciosa observación.
A veces me encontraba casos fáciles porque eran personas transparentes que llevaban en su rostro el estado de ánimo, esa clase de personas que lo llevan todo escrito en los ojos…
En cambio otras me confundían la mente, parecían ser sombra o polvo o algo fuera de sus mentes, tan difusas e inconclusas… eran estos los relatos que más me gustaban, los difíciles y complicados, los que de tan herméticos me costaba colocarlos en un personaje normal, pero a pesar del muro que levantaban al mirarles a los ojos, siempre les encontraba el que yo pensaba que les encajaba. Confieso que ellos, mis vecinos, mis amigos, mi familia y hasta algún que otro desconocido, a veces, guiñándome un ojo, me miraban de reojo, me señalaban así su alerta.
Pero ya me conocen- ellos están de vueltas ¡y lo aceptan-
Muchas gracias a los otros… y a mi abuelo.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Ser sin ti.

Eres la huella que no puedo borrar
como un eterno tatuaje en mi piel,
ya no te busco
y así no te puedo encontrar,
y tú por más que lo intentes
no me puedes tener.
La misma vida
la misma rutina
la misma soledad
de ser sin ti,
y el mismo loco afán
de ser contigo,
qué secreto tan amargo
tu amor, mi amor...
que horizonte tan lejano, qué locura,
alguna vez despertaré
sembrándote de ternura.

Dormida





Me voy deshabitando

y no porque me muero

que sólo duermo.

La noche toda

se me encerró en los ojos

y me guardé la luna

en el temblor del pecho

para seguir durmiendo.

No cabe el universo

en mis sueños,

pero si cabe en la noche

el decir de un verso.

Me fui deshabitando

para llevarte dentro,

me comiste la vida

despacio y en silencio,

y todavía me busco

y todavía te encuentro,

sirva mi latido

de música al silencio,

te perdiste en mi noche

y ya no me despierto.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Pobrecitos los políticos...

Me hace mucha gracia el nuevo anuncio de televisión española, increpando al ciudadano a no defraudar al fisco, España necesita dinero, el dinero que se han gastado los despilfarros y las manirrotas, ese que ahora falta y que “por supuesto tiene que sacar hasta de las piedras, aunque ya saben “ ellos” que es más fácil sacarlo del bolsillo de los currantes españoles, si, esos que siempre pagan el pato, o los platos rotos o los abusos, si, esos, aquellos, NOSOTROS”
Hay que comprender al gobierno, no hay otra, necesita todo el dinero del mundo, sobre todo para pagar a los directores generales, subdirectores, secretarios/as, vicedirectores, asesores, gerentes, presidentes, coordinadores, guardaespaldas, móviles y llamadas al 906_ caso ocurrido en la ciudad donde vivo_ ah y no se olviden de que esos pedazos de sueldos van acompañados de dietas, gastos de representación, facturas sacadas de la manga, comisiones, y faltaría más, comidas, comilonas, copas, banquetazos sobre las visas oro, y ni hablar de los despachos, secretarias particulares, coches, chóferes, coches oficiales- qué menos que un Audi 6- algunos hace poco se han comprado una limusina con todo lujo de detalles con dinero del pueblo valorada en 120 millones de las antiguas pesetas… ¡Que escándalo!
Y otros arreglan sus despachos porque no les gusta el mobiliario que el anterior les dejó, arreglos que nos han costado (caso concreto) dos millones de euros…¡Cuántos escándalos!
Y luego hay quien defrauda, si un ciudadano de a pie se retrasa en el pago de algún impuesto te meten una sanción del 20% y eso con sólo dos días de atraso, pero si es el estado el que tiene que pagarte por ejemplo la declaración de la renta, si es que te devuelven, se da a si mismo la facilidad de pagar en seis meses ¡olé que arte tienen los españoles de guante blanco! Y no se te ocurra reclamar…
Esta es la crisis y no otra, que me dejen de hablar del petróleo y demás cuentos trasnochados contados con poca gracia alamor de la lumbre…. con mucha desfachatez y dándonos patadas a nuestra inteligencia.
Claro como no vamos a tener crisis, tantos y tantas veces va el cántaro a la fuente que…
Con esta plaga de langostas en forma de políticos insaciables y corruptos, nada podemos hacer.
Haría falta alguien honrado y con un pensamiento tal de los mayores personajes que ha habido en la historia, haber si tenemos un golpe de suerte y aparece, pero si lo hace, esas mismas langostas se lo quitaran de en medio y ante todo esto y lo que no cuento, la impotencia nos hace comernos que no las uñas, sino los dedos.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Sopa de Letras

El otro día fui a cenar con un grupo de amigos, el camarero del restaurante nos aconsejó un menú distinto, nos aconsejó tomar como primer plato la sopa de letras, a mi me llamó la atención – una sopa de letras en un restaurante- qué corriente, mi madre dice que esas son sopas de las de antes; por cierto estaba exquisita, no era una sopa de letras cualquiera.
Estando todos cuchara en mano flotando en la sopa, uno de mis amigos empezó a hurgar en ella, con la suya, tomó la tarea de separar del caldo una a una las letras, con suma paciencia…
Todos nos miramos y guardamos silencio durante un buen rato, cuando él se percató del silencio y las miradas ya había apartado todas las que necesitaba en un plato vacío que tenía cercano, perfectamente alineadas formando una frase.
Alzó su mirada a mis ojos y me dijo: “Cintita ¿qué pone aquí?”, me acerqué aún más sorprendida de lo que ya estaba y leí en voz alta: “ Femme de lettres”, y lo más curioso fue eso, que se entretuvo en formar la frase en francés… ardua tarea que le provocó la sopa, si, eso ponía "mujer de letras” una junta a otra, letras sueltas nadando en un plato perseguidas por la cuchara en un caldo donde iban a morir a las que él les dio sentido uniéndolas…
No sé porqué, pero fue inevitable, me sentí aludida, fue como componer en un plato mi nombre, nunca me había sentido tan letrada, ni de forma tan original.
Me sentí aludida si, por esa comezón diaria en carne propia que me da el escribir.
Entonces las coji con el dedo una a una y me las comí, el dedo, la mano que hace la letra fueron mi alegría, como si hubiera gritado a la musa, ¡ ya te tengo! “te atrapé por fin”, porque nunca me quedo contenta después de lo que escribo y me trago la pena de no sentirme esa “Femme de lettres”, esa mujer de letras que quisiera ser y no soy.
Y todo por una sopa de letras y un amigo original e inteligente.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Inmensidad

Me gusta la duda, siempre llevo a cuestas mi torturador “quien sabe” y es grande mi sed de investigación, que va pidiendo a cada abismo y a cada noche un porqué, el porqué a tantas cosas que nunca llegas a saber y luego está el escribir…
A veces quisiera que se volviera como el barro entre las manos del genial alfarero, pero no es ni mucho menos que la sombra del intento de expresar lo que yo siento, y es que a veces la hermosura del sentimiento no hay forma posible de expresarla y se queda tan solo en un conato de algo que se queda entre las manos y los labios.

Esta noche ámame
Quiero sentir tu deseo,
Bésame con pasión
Dime al oído “te quiero”
Y párteme el corazón.

Hazme etérea flor de viento
Que dormida entre tus labios
Me besaras
Y besándome la piel,
me hagas acento…

Inmensamente libre me atenazas
Y como dulce amante
Te filtras y te escapas por mi boca
Oh inmensidad, tú me arrastras
Y por ti soy, saeta voladora.

Invisible inquietud que me devora
Desde la luz primera
Al más hondo rincón del pensamiento
Como un romper de olas
Para escaparte luego…

Ay el beso.

Siempre he creído que un beso puede ser profundo como un pozo o un océano, que hay que saborearlo lentamente para encontrar el gusto del otro, sabor inexplorado que nos hace amarlo, besar se parece a levantar la cabeza bajo la lluvia y permitir que las gotas caigan en nuestro rostro, convertido en tejado, en terraza, mientras las acogen los labios y se las tragan poco a poco, como ese beso envuelto en temblor de hoja en el cuerpo, cuando el mundo y el universo entero se detienen, un beso eterno pero que durara solo un momento, siempre con sabor a poco…
Ay el beso, qué tendrá el beso, ese gesto cabalístico, sensual, ignominioso, provocador, apasionado que endulza unos labios.

Te llevará el viento dolorido un beso
Con alas de fuego llegará hasta ti
Pero tú, inconsciente del amor que siento
De frío en tus labios dejarás morir.

Va por Obama.

El primer presidente de color de Estados Unidos, ¡Me encanta!
¡Ya no es un sueño! Diría Martin Luther King.
Traspasando fronteras se abre una nueva y buena etapa, no solo para los Americanos, creo que para el mundo.
Obama es un hombre diferente, tiene capacidad de líder y el mundo necesita líderes así, sobre todo los jóvenes, es un comunicador increíble al que algunos sectores comparan en algunos aspectos con Abraham Lincoln, tiene una gran capacidad oratoria y tiene carisma, credibilidad, tiene experiencia política y está muy preparado, sus ideas son tales como para marcar un antes y un después, aparte de que ha llegado en el momento justo y preciso del desencanto y la depresión mundial, un cambio necesario que nos afecta a todos.
¿Se fortalecerán ahora las relaciones unilaterales con España?
Habrá más conseso y respeto mutuo.
También hay que darle tiempo para arreglar tanto y cuanto, pues difícil están ls cosas, el legado es complicado, pero se lleva toda nuestra esperanza.
Ahora hay que pasar de la poesía de la campaña electoral a la prosa del gobierno…
Personalmente estoy muy satisfecha con que Obama sea el nuevo presidente de Estados Unidos de América- Oh parezco americana- jaja.
No hay duda que esto es un hecho histórico y un hecho demostrativo y positivo de que el mundo avanza hacia delante sin ataduras al pasado.
Como histórico será también que algún día sea presidenta una mujer… ya sabemos lo que sabe hacer el hombre, esperemos que alguna vez en el futuro podamos demostrar qué sabemos hacer las mujeres preparadas y dispuestas a demostrarlo.
Yo me pregunto:¿ Nos seguirán mirando los americanos a los españoles como una colonia en la culata del mundo? Esperemos que no…
Felicidades y suerte a todos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Casos Y Sucesos.

Hay situaciones que se nos quedan grabadas para siempre, momentos de la vida que son para contar o recordar por singulares, pero no sólo porque sean bonitos, pueden ser también cómicos, increíbles o absurdos o poco corrientes…
Estas situaciones se ofrecen en la vida y a veces te sirven para tomar partido de ellas y que si hubiéramos dejado volar el instante no se hubiera tenido la oportunidad de tomar una decisión que debiera ser tomada, entonces quizá todo habría sucedido de una manera distinta, todo se trata de una cuestión de sentidos despiertos.
Por ejemplo:
Yo tuve un novio muy controlador y celoso, reconozco que estaba muy colado por mi y algo perturbado porque sino, como se explican los acontecimientos.
No podía saludar ni a mis amigos – masculinos claro- y menos con un beso, no sabía que hacer para sentirse seguro, supongo que si, que era un inseguro de sí mismo, no sabía que cadena ponerme para cercarme en el círculo cerrado de yo sólo y sólo para mi, era una pasada, ya no podía ni estudiar, ni quedarme en casa sin salir o dedicarle tiempo a escribir- decía que eso le robaba tiempo de mi- en fin, podría contar cientos de anécdotas, pero para muestra voy a contar sólo dos…
El siempre decía que yo era demasiado independiente y autosuficiente, que nunca le pedía ayuda y que se sentía como si no lo necesitara, que antes que pudiera ayudarme, ya había solucionado el problema y eso que yo vivía sola- aún- porque si por él hubiera sido…
Un fin de semana que vino a buscarme para salir, yo aún no me había duchado, así le dije que me esperara que tardaba poco, por cierto era purito invierno y aclaro que tengo gas ciudad en casa, así que si no cierro el gas yo misma u otra persona no se me acaba, pues estando en la ducha enjabonada y con la crema en el pelo- por cierto muy largo que necesito mucha agua para aclararlo- decía que de repente sale a chorros el agua fría, más bien helada casi me quedo allí como una estatua de hielo, pero decidí aguantar el chaparrón y no perder tiempo así que me terminé la ducha tal cual, con agua helada, salí con los labios morados y temblando de frío, así al día siguiente pillé un catarrazo, bien pues cuando salí no creí necesario contarle tal minucia, me vestí y nos fuimos.
Estando en el primer bareto de marcha, me dijo: ¿No me vas a contar nada? Eso demuestra que tengo razón en que eres demasiado autosuficiente, lo que siempre te digo etc, etc, me soltó el rollo acostumbrado y luego me soltó “ te cerré el gas, o sea el agua caliente, para comprobar si en esa situación me pedías ayuda, pero ni por eso”.
Me quedé muerta y enterrada, eso si que no me lo esperaba, me dejó indignadísima, ¿pero de qué vas tío? ¿Tú está loco? …
Bueno y la otra fue la que colmó y rompió el vaso…
Un día me dijo:
Oye o te casas conmigo o dejo la relación si no me pones fecha ahora mismo…
Pues nada, sin más me levanté de la mesa del bareto y le dije adiós y salí corriendo.
Estaba claro que ambos teníamos los sentidos alertas, él para cazarme y yo para escaparme…
Y no me digan que esto no es poco corriente…