A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 25 de noviembre de 2008

Tu Ventana


Entrar a leerte
Es como beberse el plenilunio de una noche oscura,
Toda la sal de la séptima ola,
Recorrer el surco
Donde germinan todos los acantilados de la piel,
La bitácora del alma…

Por eso no entro, para que sepas que no quiero ni nombrarte,
Ni escribirte, ni leer tus versos,
Que son relámpagos en mis recuerdos,
Esos que tú disfrazas de palabras de amor, de besos,
Esos que tú vistes de tus perdidas batallas
Con palabras escritas en el trazo eterno de los sueños,
En los amaneceres entregados a una ventana entreabierta,
Enredando el tiempo…
No, no quiero leer tus versos.

3 comentarios:

  1. Nell y yo también tenemos cada uno un poema dedicado a esa ventana que separa la realidad de los versos imaginarios.

    "No, no quiero leer tus versos."
    Pero yo sí,
    sí quiero leer tus versos.
    yob =D

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Huellas.