A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 31 de mayo de 2008

Me Moriré esta noche.

Me moriré esta noche

si no suena el teléfono,

me moriré de sed y hambre,

inanimada… perdido mi cuerpo,

te preguntaré entonces

si te vistió el olvido

si se te ha olvidado

el color exacto que pinta mi alma.

Quizá me duerma y no me muera,

boca abajo, descuidada y ausente

como lo hice siempre …

cuando el sueño llega y me sorprende,

transparente…

desnuda y vestida de fe.

Luego, seré la pantera

que tú conoces

sigilosa en las rendijas de tu noche,

con el vestido negro

y las garras tiernas,

arrullando tu tristeza,

al alba me iré

como un pájaro que anida

sus ansias en las ramas,

en su último vuelo de muerte,

esta noche no sonó el teléfono

puede que sea tarde para muchas cosas.

viernes, 30 de mayo de 2008

Ella.

De todas mis amigas, ella es mi preferida. Aún en los tiempos que no pensaba que quisiera ser mi amiga, yo le tenía simpatía a aquella muchacha, y quería creer que aquella simpatía mía fuera correspondida.

Yo me acercaba a ella algunas veces para hablarle cortésmente con cualquier pretexto. El primer día de curso de aquél año, le pregunté una soberana tontería, que la hizo disimular su risa de estallido, para por consideración, regalarme una sonrisa, se le notaba en los ojos que reprimía aquella carcajada suya que la caracterizaba, ahora me pregunto¿ porqué lo haría? Si precisamente hubiera dado lo que fuera por oír su risa, contagiosa…

No era yo solamente quien sentía preferencia por ella. Ella constituía algo así como un centro interesante en las conversaciones, que presidía muchas veces, su simpatía y su inteligencia eran proverbiales, espero no haber sido motivo de sus risas, pues entonces aún se estarían riendo de mí todos los alumnos de aquél curso.

Yo la miraba muchas veces desde lejos, a veces con cierto desconsuelo, ella tenía una agradable y sensual aureola en la que relucían unos ojos “ terribles”.

Era algo fascinante aquél contraste de sus ademanes suaves, el aspecto juvenil de su cuerpo y de su cabello largo, liso y rubio, con la mirada verdosa cargada de brillo y de ironía que tenían sus grandes ojos… y ella me saludaba con la mano y la sonrisa, y a otra cosa carolina…

Me gustaba cuando llovía y teníamos una hora libre, pasear por los claustros de piedra de la Universidad iberoamericana y escuchar su voz, sus palabras, pensando que cuando la oía, yo ya no tenía nada que contarle… y empezaba a aparecer ante mis ojos, cargada de romanticismo, a todo le sacaba su parte romántica, se notaba como la mezclaba con las chispitas de su mirada al frente, al paisaje, al mundo… parecía apagar los ecos de los otros.

Podría extenderme demasiado si la sigo calificando, podría ser que el cariño me hiciera magnificarlo.

Así un día, dejamos de vernos, ella desapareció, no supe bien donde se marchó, pero aún a su vuelta, nos hicimos más amigos y aún lo somos, este escrito se lo debía y creo que le pediré que lo ponga en su blog… sino, pues lo mismo siento yo…

Para Carolina de su viejo amigo. Víctor. Gracias Víctor amigo...

Y del todo

Los chicos no lloran…dicen,

aunque tú…

lloras hasta gastarte,

hasta secarte…

hasta que dejes de amarme…

lo suficiente

y del todo…

pero tendrás que apagar el sol

la luna y toditas las estrellas,

y a saber si aún así,

podrás apagar del amor,

su luz completa…

esa luz lo puede todo,

y guarda al amor,

con llave de oro,

porque cuando está el amor,

hay abrazo constante,

ni nada que lo empañe,

el amor…estrellas y duendes

y soles muy grandes…

Contigo

Lo quiero todo contigo,

Las mañanas en tu cama,

Tus alientos, tus latidos

Todos tus suspiros…

Tus sábanas y tu almohada,

Quiero todo tu infinito,

y me atrevo,

a pedirte hasta tu alma.

martes, 27 de mayo de 2008

Retazos_2

Estaba celosa de la Luna, porque podía abrazarlo en la noche, anhelaba esa proximidad física de luz que le daba ese astro desde arriba, podía verlo, incluso compartir en su reflejo la misma cama, y respirar su aliento. Muchas veces me había imaginado su respiración pausada, tranquila en el sueño, aunque padeciera su ausencia en silencio.

A veces la luna también lo observa en ese silencio, ninguna de las dos lo puede poseer, cuando lo mira de lejos, tiene el semblante triste pero sabe q no es por ella, ese aire pensativo de quién vive concentrado en una sola idea, y no sabe qué hacer con su vida, le gustaría deshojarla, como si fuera una flor, vulnerable y desnuda como si fuera una partícula que en según qué momentos no tiene el mismo valor.

Después vienen las mañanas, todas las mañanas del mundo siempre vueltas ausencias, abre los ojos y ve la luz entre las cortinas que entra a chorros, estira el brazo y evoca el cuerpo buscado, evoca sus formas y su calidez, y le gustaría que siguiera la noche, no quiere levantarse, “adora su manera de dormir boca abajo, con las manos cruzadas como si a ella misma se abrazara, sus curvas perfectas, una Pléyade de estrellas que giran en torno a su espalda”, entre las sombras, echado sobre el colchón, volvería a cerrar los ojos para que lo acunase la oscuridad, esa que envuelve las penas y que son del mismo color, se pregunta si los sentimientos son como nosotros, que nacen, crecen y llegan a morir, y desea con toda su alma que este sentimiento de ausencia llegara a morir, pero no es así, el sentimiento lo ocupa por entero…¿qué vas a hacer con la añoranza? ¿Con qué vas a taparla? Hay momentos que se creen perdidos pero que sin quererlo recuperas, el tono de su voz, la forma de mover su pelo, la sonrisa en ellos y en la línea de sus labios, que sirven para que el recuerdo tome forma como secuencias en el pensamiento, entonces se convierte en un espectador y todo le pesa en el corazón, pero no quiere que el sentimiento huya, ¿qué sería él sin sentir ese amor que le dio la vida una vez que murió? Y decide que siga instalado en su vida…

Trazos_1

Por las tardes cuando la casa se duerme abandono la protección de sus paredes y se diluye mi materia por la diversidad de la ciudad, parece que la cruzo en vuelo, empujada por todos los vientos, como si llevara aire en los talones.

Cuando me siento triste, me voy de noche a detener el universo, y si es de día, a florecer todos los jardines del mundo. Siempre hubo en mí una superposición de estados de ánimos, una suma de emociones que vivo como un hecho natural, dicen que es mi sensibilidad, la que ofrece y la que acepta, como un receptor.

A veces la paseo con el aliento quebrado y algunos mechones de mi pelo sueltos que me proyectan alguna sombra y en mis labios se expresa la impaciencia, otras en cambio, voy serena, despacio, aunque mi alma empieza a volar como si fuera un pájaro, es un estremecimiento sutil que solo yo conozco, es como un deseo de volar y la necesidad de mantener la calma, y siento como un deseo rabioso de despreocupación.

Cuando vuelvo a mi casa el aire crepita caliente después de ser besado por el sol, el cielo se ve completamente despejado y en cambio yo, llevo electricidad en el pelo y en la punta de los dedos, la tarde se va poniendo encarnada, a medida que bajo la calle, baja el declive de ella y una magnificencia antigua se posa sobre el cielo aplastando la calle, y me hace sentirme pequeña y apretada entre fuerzas cósmicas como una heroína de una tragedia griega, me sentía caminar como si recorriera el propio camino de mi vida, mirando las sombras de la gente que a mi lado se escapaban sin poder asirlas, empezaban a pasar los autos, la gran plaza pasaba delante de mis ojos, con sus árboles, sus bancos y en uno de estos bancos me encontré sentada, me decía a mi misma que de nada vale correr o escaparse, si siempre ha de irse por el mismo camino, a veces sabiendo que nací para vivir la vida, adopto el pequeño papel de espectadora, y me doy cuenta mejor de otras tantas cosas y es cuando me tiembla el mundo y me emociono y recuerdo y me revelo, leo rápidamente hojas de mi vida y corro de vuelta a casa pensando que otros dolores que el que me inunda ahora, incluso más grandes, me habían dejado indiferente hasta la risa, la calle irradiaba su alma en el crepúsculo encendiendo sus escaparates como grandes ojos llenos de luces, mil olores y miles de historias subían desde el empedrado de la calle, y yo misma, un elemento más, pequeño e insignificante, perdido en ella.

Trazos

Sé cuando te miro llegar a tus facciones, te observo durante horas tu rostro dormido. Tenías los ojos cerrados, las mejillas enjutas, los labios delgados, transformados en dos líneas que a veces no hacen ningún gesto. Yo me esforzaba por rescatar tus rasgos conocidos, tu nariz afilada.

Algunas veces no quería marcharme y te tomaba tu mano para que te dieras cuenta de mi contacto. Son hechos que se producen en momentos inesperados, incluso antes de que pudiera imaginármelo, me inundaba una sensación de perplejidad, que me aproximaba al abismo, eran momentos que mi propia perplejidad oscilaba entre la sorpresa y la duda, y un océano de preguntas me invadía la razón, llegabas a formar parte de mi existencia y yo de tu espacio, a veces no podía calcular el tiempo que pasaba mirándote sin que me vieras, y mi presencia como un halo se esparcía por toda la estancia. Otras veces te quedabas mirando justo en el lugar donde te sientas en el borde de la cama, ese lado que me acoge cuando llego, antes de pasearme a tu lado mientras andas por la casa, entonces pensaba por un momento que me estabas mirando, sereno, complacido, en silencio y a veces taciturno.

Yo quería que lo hicieras, y me levantaba y sentaba mil veces, repetirlo era como un rito de aviso, “te quiero” decían mis labios, hasta que me dolían de tanto murmurar lo mismo, me entraban ganas de hacer algo, no era capaz de resignarme a la inmovilidad, y te tomaba las manos, atravesaba las tuyas como aire fresco infrahumano, me desesperaba tu quietud de espera, de vez en cuando me murmuraba a mi misma palabras de consuelo, te apretaba el hombro, el muslo con una mano… alguna vez te levantabas inquieto y te tomabas un trago de algo, que a mi me sabía amargo. A veces retornabas de tu ausencia y te sentía sintiéndome, salías de tu sueño si dormías, y hablabas, eran palabras que solo comprendía de vez en cuando, cortabas las frases y susurrabas, con el cuerpo empapado y el movimiento tembloroso bajo las sábanas, pronunciando mi nombre, mientras yo te miraba tranquila, borracha de tristeza.

Entonces me di cuenta que tú no te preocupabas por mi, yo era tu seguridad.

Silencios en calma llenos de confianza de saberme allí a tu lado, pasiones febriles llenas de faltas, y nos mirábamos “así” como suelen mirarse dos que se aman, y después de tanto, nos miramos y ambos sabíamos que nos mirábamos…

Cuando me quedaba absorta era tu mirada la que me buscaba, había confianza en tus ojos cuando sentías el sitio invisible donde estaba mi rostro, como si sintiéramos la necesidad de vernos.

Y las noches de frío y de viento, abrazados de lluvia, eran las imágenes que más se quedaron retenidas, como fotografías que no existen pero que guardamos en la memoria.

A veces inclinabas la cabeza para mirarme con una sonrisa leve en tus labios y yo esperaba, esa alegría feliz, ese punto inocente de que consiguieras verme, y nos recordamos a dos niños pequeños, sino hubiera sido por la pasión que me oprimía el cuerpo y el pensamiento…

lunes, 26 de mayo de 2008

Volar.


Vuela gaviota vuela, llevando alas en tu espalda y el sabor a sal en la garganta, cristales en tus ojos de verde ágata y perlas en tu boca de sol y plata.

Vuela sobre la luna, sobre las nubes y las montañas, sobre la fe de aire que te levanta, vuela sobre el amor que no descansa, sobre las hojas, sobre las olas, sobre los versos, sobre mi pecho, sobre mi alma.

Vuela gaviota de luces blancas, bella metáfora, reina de sueños, reina de rimas, vuela sobre mi espiga que por ti ondea en la madrugada, vuela mi fiel amiga, mi dulce amada, imposible y lejana, alas de alas en la alborada, vuela incansable y enamorada.

sábado, 24 de mayo de 2008

Ahora que te vas.

Ahora que te vas.

Ahora que ya ni pienso en tomar aviones

ni en temer si te voy o no a gustar, ahora que te vas…

todos los rosales están floridos

los de la flor blanca se deshojan con el viento,

los de la flor roja sueltan sangre

y lloran los que parecen coral marino

derramando su sal.

Se cierra un universo pequeño

que aprendí a crear con los sueños,

pensamientos superpuestos

tienden la mano en el viento

parando sucesos y tiempos.

Siempre me costó mucho enterrar las cosas,

me produce punzadas en mi corazón

como si se rompiera,

los fragmentos de sentimientos en imágenes

me avanzan las emociones,

todo duele y estremece.

La tarde dobla la esquina

se viste de sueños

al encontrar a la noche

vestida de soledad,

ahora que ya no me abrazas,

y no me mato si te vas…

llévatelo todo,

no me dejes lleno el espacio

para cuando no estés,

pero no te lleves la bitácora de mi alma,

esa déjala donde está…

ahora que te vas,

será la tuya y no mi voluntad

la que me valga, si te vas,

ido estarás,

siempre la libertad nace al alba.

Andarás, andarás, andarás, altivo y triste,

ciego y pálido…

Mañana , te encontrarás con tu verdad.

El dolor tiene sabor a sal,

nos alimenta su derrame fluvial,

quizá nos lo bebamos ambos,

desde las cuencas cerradas de los párpados

hasta la comisura de los labios,

y pasará a nuestra sangre,

donde la pena acoge su estallido.

Se ciega la marea ahora que no estás,

intento seguirte y tus huellas

se borran con mis lágrimas,

no oyes el silencio?

ya no hay vuelta atrás…

Huye de mi, intermitente la lucha,

llámame aire,

al trasluz de tus párpados y tinieblas

sobre sombras de quimera y deseos de alquimia,

nómbrame para bien en tus días grises

en el acuciante palpitar de tu corazón,

cuando te sientas alguna vez llorar

sobre la estampa del amor.

Como dijo Emily Dickison…

por causas más pequeñas,

hombres y mujeres morimos.

A veces el amor cobra la turgencia

de un pecho

O de una mejilla,

También a veces, la vida

Toma grata apariencia de un amor nuevo.

Ahora que te vas…

voy a anidar entre los pliegues de mis manos,

este adiós sin alas,

para no morir en el aire,

y evitar ser una desheredada de caricias,

en este destierro total de mi mano con tu mano

yo creí que era amor… qué fracaso…

gotas de sangre, riegan los geranios de mi patio,

llegan tarde, me están creciendo las alas, ¿Cómo a los ángeles?

Con esencia de trementina, voy cruzando ya el aire…

domingo, 11 de mayo de 2008

Cerrado por Derribo._ Hic et nunc _


Hasta aquí llegaron mis pasos

ya termino esta etapa

de aprendiz de todo,

pero sobre todas las cosas

de aprendiz de poeta,

ahora vengo, serena…

a cerrar todas las puertas.



Adiós mi corazón…

Ya no lates en mi pecho

ocupaste otro hueco

Para latirle dentro.


Quid pro quo


Fue muy hermoso

lo confieso...

escribir para vosostros.

Fuera de los adjetivos


Yo no he dejado de admitir

que he dejado de existir,

que he dejado de crecer

y no paro de llorar por lo ancho

y largo de mi césped,

al que ya ni mis lágrimas,

volverán a poner verde.

No quiero huir de lo que me falta

sino encerrarme en ti

enterrarme en carne y hueso

verter el mar dentro de mi,

volver a crecer,

y toparme con el techo

del mismísimo universo.

Pero no es el amor ahora,

lo único que me duele,

me duele el gustarlo

fuera de los adjetivos,

que mi cabeza dio como ciertos,

apartar de mis oídos la mentira,

que tú, si, óyeme,

en las noches de luna llena

me obligaste a creer.

Quizá si o puede que no,

seguirán trascurriendo los segundos,

en el reloj de un mundo en minúscula

invisible e insonoro,

para los alcohólicos de la sed.

sábado, 10 de mayo de 2008

In Memoriam


No sé en qué dimensión me he visto de repente, ha sido de un momento a otro, confieso que me no me lo esperaba, a veces las cosas llegan así de sopetón, aunque le llamen sorpresa, no sé si me he quedado ciega, estoy en medio de un sueño o es el sol que me ciega los ojos, o es otra luz de la que no tengo noción, pero que me resulta tan cálida.

Me resisto, pero quiero guardar cada detalle de todo lo que acontece en este metro cuadrado de luz que me cobija.

Es como si arañara el tiempo y me trasladara de una vez, a algún lugar que esta luz tiene como fin para llevarme, “llevarme”, nunca me pareció más infinito el mundo que cabe entre el horizonte y mis manos, o son las tuyas, ya ni sé, nunca tan largo el recorrido del aire por mis pulmones sin querer salir a perderse.

No he sentido miedo, pero reconozco que un respeto inmedible me ha sobrecogido el cuerpo, no lo sentía desde aquél último día, hace ya bastante tiempo, que quise acercarme a tu nueva morada, pero no, no te alarmes no vengo ya desesperada, vengo conformada, con diecisiete años no se asimilan ciertos acontecimientos.

No ha pasado tanto tiempo, o al menos el dolor aún lo siento, y aún me hago la misma pregunta, ¿Dios porqué? El filo de la incomprensión me partía en mil pedazos y durante mucho tiempo, he ido encerrándome en tu ausencia sin atreverme a emprender el camino de retorno, por mi parte ha sido más doloroso que en el tuyo, hubo un tiempo que deseé haberme cambiado, pero tu te has ido y yo me he quedado, yo he crecido, he madurado, he vivido y en mi rostro se nota el cambio, pero tú sigues en tus 19 años, con la misma mirada y la misma sonrisa de antaño.

Mucho tiempo, mucho, estuve y( aún sigo) ahíta de pena, desmembrada en jirones sangrantes de olvido, en el calor de tus abrazos perdidos, y aquí estoy, ya ves, desde algún lugar que aún no sé descifrar, desde ese silencio que grita que aún nos seguimos queriendo.

No sé si aún no me preocupa el tiempo, mi tiempo y el de los demás, ya que me mudé al tuyo, que no tenía espacio ni lugar, también he perdido la cuenta de las cartas que te he escrito, no sé para qué, nunca llevaban dirección, pero recuerdo que iban cargadas de sueños dormidos, de planes rotos, y de amores llenas iban directamente a la estantería, porque en correos, siempre ponía cerrado por defunción y mis lágrimas escritas compartían papelera con otras tristes cartas, pero no, yo no las mandaba, las cartas de desamor nunca se envían, se llora encima y dentro de ellas van encerrados los porqué de la amargura.

Ya apenas nadie sabe nada de lo que fuimos, y tú no tienes noticias de mí, en cambio yo recibo tus descargas de recuerdos, y sé que ya no tendré tus besos, pero aunque tú no lo sepas, aún ando pidiendo un día, solo un día para que me lleves a tus sueños y allí poder abrazarte, poder mirarte, acariciar tu pelo y escribirte versos.

Ya termino otra carta más, la estantería está cargada, aunque ya hacía tiempo que no lo hacía, pero de nuevo, te escribiré mañana, a pesar de tu silencio, y no es el silencio lo que me duele, es el vacío, este vacío en medio de la gente, una calle llena de gente que sonríe convencida poniendo un envoltorio a sus vidas.

Hay días que la vida pasa a mi izquierda, entre el roce del viento y mi cuerpo, tan frágil frontera me divide la sombra, el suelo se vuelve húmedo y resbalo, me cuesta mirar el frente, esta luz que a veces me acompaña, es como una cárcel dulce y efímera entre mis pestañas, que me atrapa y me traslada al ayer, como una nota única en una melodía de sonidos vacíos, pero es solo una pausa, no un abandono, para encontrarse después en los pliegues del dolor y parar así su cauce, que nadie se culpe del color que almaceno en mi sangre, ese que me hiere la mirada, se confunde con el mar sacudido o es el mar que de ausencias me empapa. Se deshoja la luz y mi pregunta sin respuesta, ¿Dios porqué? después la nada, ni tu luz se me hace cómplice.

Otra Mentira?

Si vienes, no temas romper el silencio con tu abrazo. ¿Sincero? eso espero...
Inúndame con tu vida, la vida, si es que aún te queda una pizca, ¿Repartida? no la quiero...
Envuélveme en tu arco iris mientras me desnudan de lluvia tus dedos. ¿linsojeros?
Que despiertos... compartiremos el sueño torpe de los que viven, ¿de sueños?

Cuanto y Nada...


Llevo la puerta de mi piel abierta,

allí se mecen mis sueños,

de verde menta, de deseos invisibles,

de infinitos presagios

porque yo soy eso,

deseo, rocío, lluvia,

rayos, tormenta relámpago,

refugio tierno de tu noche,

esencia y néctar…

soy tu apretón de labios,

de besos y versos,

que te alimentan,

y mis ojos son,

miradas que a tus párpados abrigan,

idas y venidas entre poemas,

bebiendo de tu sed,

mirándome en tu rostro,

que aguarda celoso,

cuanto infinito sale de mis ojos,

que mezcla de amor y desamor

te lleva mi mirada,

ese horizonte que se derrama

ciego sobre la tarde inventada,

de océanos que nos hablan,

de rocío y de agua cuando me llamas,

cuanto fuimos y cuanta nada…

derramamos en la vida y las palabras.

viernes, 9 de mayo de 2008

Momentos.

Hay momentos en que la rabia,

te hace pronunciar palabras

que no sientes, ni decirlas quieres

pero que de tu boca escapan…

y va tejiendo una malla

que te va envolviendo el alma,

después cuando todo pasa

y vuelven a su cauce

las aguas…

todo se vuelve rama,

sustancia fuera,

todo se calma.

Cuando la pasión pinta rojo

el corazón,

hasta el viento lleva

hilos de escarlata

y todo se derrama,

por la tierra, el cielo, el aire

pero cuando los cauces

bajan al río,

cambian los colores

y el arco iris se abre.

Spain....... (retazos de dichos que circulan)

Ya no la busques por la E, ni por la última de la fila, a la modernidad gracias. España, sigue siendo la caña de la montaña, pero ahora bajo una lengua que quieren imponernos hasta en la sopa de sobre (y con arroz de crema y del chino de postre) jaja . Idioma éste y anglosajón fundamentalmente para más señas, que reverbera en lengua y muy distante de la nuestra en latinajos (que casi aprendimos por la sangre) y a la que ni siquiera respetamos (véanse los SMS cotidianos). Y tanto es así que desde el Peñón de Gibraltar, le damos los “Good Morning” ya hasta el que sale de por tabaco, mientras su ministro principal concede una entrevista a la televisión digital y en el peor andaluz que se entienda, plofff, donde vamos a parar. Yo me parto.

Hablando de todo un poco.


Canción friki, la del chiki chiki, ahora me refiero y con las manos en la letra, y de los más hortera que se sepa, abanderada humorísticamente por el extravagante personaje de Rodolfo Chikilicuatre, sacado del programa de Buenafuente; y que más que mandarlo como embajador más sonoro de España, y dar el do de pecho en Eurovisión y ni que gane ni na de na, al parecer los votantes, internáutas y adictos al sms han querido dar un voto de castigo al festival de marras. Porque quien sabe si ya tocaba darle un dorremifasolasido de espaldas, con tan gracia y sonado.

Viaje.


Subida a este pedestal, como una hoja mojada a la intemperie, hallo señales, huellas, marcas y pasos que se pone mi propio corazón, para calmar tanta hambre y tanta sed que me sacio en el cristal de tus lagunas, cuando me arriesgo a lanzarme a esas aguas donde navegan tanta inquietud y desasosiego.

En este viaje que emprendo de ida, busco aposento en la efervescencia de vida, me llevo todo como esa alondra que en su vuelo, busca el consuelo que cure las heridas que llevo yo en el pelo.

Ese miedo que vengo derramando, que se hace dueño de ese velo de luz estremecido que se apodera de la comunicación de mi alma y tu alma.

¡Cómo borrar de esta urna de hielo e infortunios, esa imagen que pone barreras a este mar de encajes y de plata¡

Perdona por mis ausencias que esta vez no van cargadas de regresos.

He aspirado tu corazón, lo que he querido me lo llevo.

Perdona por no disponer de más remos que adentren mi barca para zarpar hacia ti, navegando por tu boca, y refugiarme en tu pecho, apoyarme en la arena de tu piel… perdóname…

¿A cuantas millas vestirá el cielo mi partida?

¿Cuando dejará la gaviota sus alas de plata?

¿en qué crepúsculo desembarcaré sin ti, navegante?

Pero estás aquí, en mi pliego, en esta pluma que mece al alma el viento, en esta gota de agua que humecta mis pétalos furtivos al universo abiertos.


Cosas Imposibles.


Resuena el silencio en esta luenga oscuridad, triste silencio de esta ausencia que golpea mis ideas desvanecidas, en un aire disfrazado de dolor intenso y mendigo que me impera tu pensamiento.

Mi memoria se ciega a otro recuerdo, dejando mi alma casi ahogada, inofensiva, únicamente el eco de mi lamento, la resonancia de mi llanto, mientras grita mi corazón y callan mis labios se hace oír.

La fría herida que habita en mi seno explora poder tenerte, amarte y borrar lo impuesto, para que unidos gocemos de la capacidad de entendernos, sin hablar, de amar, de traspasar en uno nuestras almas, pero creo que es el solo deseo de cosas imposibles.

Me abruma, me inquieta, me cubre de melancolía, al contemplar los golpes trémulos del tiempo. Ingenua detengo el paso del abismo y me sumerjo en él. Silenciosa, busco la esencia y vencida, desfallezco ante una alucinación que atemorizó mis ideas.

Solo tú calmarás el sabor agridulce de una noche solitaria, solo tú posees la capacidad de preludiar un sino común. En este universo pleno de preguntas, de trampas, única responde tu presencia con incertidumbre helada.

Ayuda tú con esa dulzura que necesito impregnada en mis faldas, temo que la noche siga siendo muy larga.

jueves, 8 de mayo de 2008

Miradas


Hay miradas que sin duda, dicen más que mil palabras,

y que al verlas todas juntas, son como espejos del alma,

hay miradas que cuando miran, son hirientes y lastiman,

en cambio hay otras tan serenas, que consuelan y acarician.

Hay miradas insistentes, misteriosas, recurrentes,

y las hay indiferentes, como las de tanta gente,

hay miradas que ocultan verdades que mucho dañan,

y las hay que en la diaria lucha, fortalecen y acompañan.

hay miradas que perdidas entre miles de miradas,

andan solas por la vida en busca de otras miradas,

hay miradas que si miran tienen un juego de color

donde hilan los sueños,

y retienen las estrellas del cielo,

y hay miradas que cautivan por lo bellas y profundas,

hay miradas que por tristes enlutan a quien las viste,

y hay esas miradas dulces que ennoblecen a quien las luce,

hay miradas que derriten hasta el corazón más duro,

e iluminan suavemente el pensamiento más oscuro,

hay miradas que llevan la poesía del viento,

y al mirarte se convierten en unos labios y sus besos,

hay miradas en las que la tristeza se hace grande,

y se delatan en el aire,

y otras que se hacen caricias con solo mirarte

hay miradas laberintos que te llevan como duende

al sinsentido,

y ya por último hay miradas que llevan prendida

la alegría y la magia que te enganchan a la vida…

El Camino Del Rocío.( Hermandad de Huelva).


Ayer empezó el Rocío.



Suena la campana.

Vuelan las palomas

de la torre,

el sol anaranjado se deshace,

sueña el caminante.

Amanecer de relinchos

de caballos en las calles,

de riendas que se descuelgan

de sillas que se engalanan,

de olor a grasa en las botas

de sudor y de esperanza.

El sol ya asoma en el cielo

y en el ambiente se palpa

un raro desasosiego

nacido de una jornada

típico de romería

la más bonita de España.

Compás de vino y de cantes

por alegres sevillanas

al tiempo que el simpecado

con la Virgen soberana,

contempla con orgullo

como los trigales bailan.

De nuevo guerra en el cielo,

con disparos que proclaman

la hora de la salida,

que ya viejo se hizo el alba,

ya pronto el sol en lo alto

pondrá en fuga la mañana.

Retumban los adoquines

desde Huelva hasta la raya

y los hierros de caballos

parecen todos campanas

que se funden con gargantas,

lanzando notas al aire

como trompetas de plata.

Caballos y carruajes

que nubes de polvo alzan

enturbiando el azul cielo

nacido de esta mañana.

De pronto entre el polvo surge

una pareja que baila

y un coro de improvisados

palmeros que le acompañan.

Y así contando podría

hasta que la vista alcanza

llenar mi boca de nubes,

y en mi retina la estampa,

fijar en mi memoria ,

el humo de las hogueras

y por el suelo las mantas.

En el camino hoy mi mesa

es la de todos, y mi despensa está franca

para cualquier conocido

que junto a mi se acercara,

que es normal en estas fiestas

compartir lo que se amasa.

Ya en la tarde

la sombra de la arboleda

se nos va haciendo más larga

y señales de cansancio

pueblan las alegres caras.

En las que el sudor y el polvo

ha ido dejando sus marcas

como el agua del arroyo

cuando por la arena pasa.

Ya cerca se divisa la marisma

verde y azul de la rocina

con pies que rozan el suelo

con un caminar que clama

y voces que se restañan

en viva la blanca paloma,

¡Viva la Virgen Guapa¡

Tu Palabra.


La luna, la noche, el junco,

la estrella reventada

anclaron su mano de ébano puro

sobre la corteza de tu palabra

desgajada…

tus labios reventaron firmamentos

en la nuca parda del crepúsculo,

derramando sentimientos,

en la noche la luna octava

dormitaba sobre el mundo

y un rosario de luces fecundadas

de vía láctea,

derramó el vapor azul

del sudor de tu alma

salpicando mis entrañas.

Esto es un detallazo que ha tenido Nike conmigo, me ha obsequiado según su criterio con el premio honor como poeta del corazón, algo que le agradezco muchisimo desde mi corazón, pero estoy convencida que no merezco tanto, no suelo poner en mi blog los premios que me dan y los que tengo concedidos, que los tengo, pero si viene de una persona tan entrañable, sabia y generosa como Nike, pues, qué menos.

Gracias amigo de veras.

Yo también quiero trasladar desde aquí mi admiración a otra persona que se lo merece, aunque es más bien escritor, pero tiene unas prosas poéticas maravillosas y una narrativa espléndida, por lo que le obsequio a la vez con este premio que debo y gusto pasar a Jorsh, otro guerrero de la pluma, que nos hace deleitarnos, pues si ahí vaya el premio a:

JORSH : http://mixionario.blogspot.com/

Y también se lo concedo a un gran poeta sensible y con mucha experiencia y mucho aleph y que sus poemas flotan en el universo, a mi compatriota que salva distancias con sus versos.

Azpeitia.

http://www.azpeitia-aleph.com/

miércoles, 7 de mayo de 2008

Como una Rosa




Dibujaré una rosa en tu nombre

y la deshojaré,

como muero por deshojarte.

Acariciaré sus pétalos,

como quiero acariciar tu pelo,

sus lágrimas de rocío,

como tus lágrimas_indelebles_

su muerte en tonos blancos y verdes,

Y respiraré tu nombre,

llenándome...

hasta saciarme,

hasta pulir con tu cuerpo

mis pulmones,

y respirarte...

Rozaré con mis párpados

el blanco añil de tus manos

y libaré en su palma

como quiero rondar tu alma,

después,

devoraré la rosa,

devoraré tus sueños

y moriré con su perfume.

EL EXPLORADOR




EL EXPLORADOR


La magia y el ensueño que me entrañan por seguirte…


Esa magia que alisa mi permanencia en ese mundo de barrotes perdidos.


La poesía que se va ni bien toca la punta de mi alma.


Y siento más que siempre, que no hay razón para que mi crudo cemento de misterios deje su inquietud y se lance, alzado, levantado entre sacrificios y ceremonias incesantes e infinitas, abiertas como las heridas de las vírgenes celestiales, hacia el amanecer desconocido.


Todo, a lo mejor, en vano.

¿Qué sé yo?


Otorgadme la llave que dirige la vida de tus sueños

Entregadme tu naufragio, ese que harás sobre mi pecho despierto

Dadme un corazón de esperanzas e iré a dormir parado a cualquier precio

A cualquier lugar y con cualquier silencio,


O regaladme ese milagro que significa tu voz guardada en un cajón de suposiciones

Milagro que es una vela encendida que se hunde en el mar sin apagar su pena

Es mi propio mar,


Por tal, desafío en estas tierras como en cualquier parte de tus mundos y los míos

A tu nada y a las blasfemias que se tejen entre gritos y tinieblas,

Hasta que caiga el rayo de mi castigo sobre mi propia culpa

Trayendo a mis tinieblas el clima del paraíso

Porque soy ahora más que nunca

Un prisionero abstruso de una trágica búsqueda

Esa búsqueda de rostro largo que a cada momento me grita tu nombre.


Jorsh.


07/05/08

Soneto Triste.

Apuñalaito de agua estuve

Besado de fuego por tu mirada,

De bruces sepultado en esa nube

Que tornara mi noche en alborada.


Ni fuego, ni la nube ni puñales

Ni tu mirar, ni el agua en mi clavada

Mi alma otra vez a los arrabales:

De nuevo miro… y no, no tengo nada.


Quise haber terminado en el cuarteto

Si sigo, me entristezco hasta la muerte,

Pero voy a acabar este soneto


Que me cuenta lo negro de mi suerte,

Quieto estaba y ahora… sigo quieto

No me muevo si no es para quererte.


@Manuel.


martes, 6 de mayo de 2008


El eterno juego de la vida.

jueves, 1 de mayo de 2008

Me estoy pensando


Me estoy pensando

si terminar ya con el intento

de narrar con mis versos,

todas las celebraciones

y desasosiegos,

que acontecen en mi cuerpo,

a veces son orgullo

y otras, desvelo,

a veces son mi presente

y otras solo recuerdos

pero eso si,

siempre,

son sentimientos,

es normal en poesía,

compartir lo que se amasa

con unos ojos que leen

y la musa que los plasma,

pueden provocar sonrisas,

luz en algunas caras,

todos los ojos son uno,

y no existen las distancias,

los distintos colores

están en la misma estampa.

A veces los ojos lloran

y otras los trigales cantan,

es según lo que te pasa,

puede ser amanecer de chiquilla,

carreras, voces, alarmas

y también son los problemas

que la poesía canta

en el bosque de las cosas,

aquí y allá situadas…

suelen ser amarguras, protestas, alegrías

amor, desamor y resabio,

y otras es música en los labios,

y de vez en cuando,

un suspiro tras una boca encerrado

pero escribir poesía,

siempre será un milagro.

¡qué bien me siento¡

Cuando a mi tarea me lanzo,

Quiero que quede constancia,

De admiración y respeto

A todos esos lectores,

Que regalando su tiempo,

Hacen que la poesía siga

Entre nosotros viviendo.

Gracias a todos los que me leéis