A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 30 de agosto de 2008

Gran Problema

El gran problema del mundo, es el problema del alma.
El hombre no encuentra paz y pierde facultades de ser persona...
hay que trabajar las condiciones internas y dejar los presupuestos externos...
La sociedad del exceso nos envuelve y el efecto es peligroso, entonces la luz roja se enciende y quema y ¿porqué? porque metemos la mano en el fuego...
No nos gusta oír lo que no queremos pero hay que desnudarse para hacerse y definirse como uno mismo, hallar nuestra propia identidad, hay que descartar ser un producto de todo lo que nos empuja, y eso duele, porque duele ver y verse.
No somos felices porque no sabemos serlo, la esencia de la vida es la ilusión, con ella se va a cualquier sitio, y se aprovecha cualquier ocasión.
No nos queda otra que reconciliarnos con nostros mismos y con el mundo.
A veces no se sabe donde uno va, pero hay que ir...

Lo que no dijiste.

Ah si aquella noche
me hubieras dicho
lo que no me dijiste,
hubiera sido
nuestra mejor noche
con su mejor luna,
casi perfecta_ pero no_
se hundió el astro
y en la bóveda resonó el eco
de tus palabras huecas,
y llegó el adiós,
y luego la memoria
y después el olvido...
dejando todo lo demás
dormido...
si me hubieras dicho,
pero no importa
soy joven y sé que existo.
Si no hubiera volado hacia mi alma
aquella frase extraña
que gimió larga,
el olvido implacable
no me clavara sus garras.
Aún así de vez en cuando,
la memoria me traiciona
cuando te recuerdo
con nostalgia...

jueves, 28 de agosto de 2008

Su Nombre

¿Cómo se llama?
¿recuerdas su nombre?
Creí que ya te había abandonado
ese espectro oscuro
que se sienta a tu lado
y duerme contigo,
que posa su sombra en tu cuerpo,
acaricia tu pecho
y te llama compañero...
Que clava sus ojos encendidos
en los tuyos,
te vacía en la nada
y te clava su espada
en la razón y el sentimiento,
destroza tu vientre,
tu pecho, tu sexo,
y su podrida boca
besa tus labios...
yo creí, pero no...
se filtró por las paredes
de tu cansancio...
¿Se llamaba Soledad?

miércoles, 27 de agosto de 2008

S/T

Un día dejé de volar mi fantasía
como un viento fugaz sobre las nubes,
y abandoné el deseo de tenerte,
¡porque nunca te tuve!
y mi corazón dejó de reclamarte
en cada madrugada,
ya no sé si el sol brilla,
allí al otro lado de la orilla,
esa que nace en la bajamar
y marcaron de sales mis pupilas.

Pequeño latido

No puede ser,
ya solo soy un pequeño latido
en el tiempo,
un hilo de olvido,
soy una memoria con alas
de la distancia,
quizá tu desvelo,
y a la vez silencio…
no te aferres a mi recuerdo,
aunque yo, descalza
me aferre a la orilla
de tu alma.

Sobre las palabras y el silencio.

Cuando era pequeña mi abuelo me decía que las palabras eran como puentes(también lo dice mi amigo Manuel de México), y que estas hay que saber utilizarlas, deshacen malos entendidos, pero hay que dosificarlas pues como todo tienen su reverso, a veces las palabras complican inevitablemente, pero eso hay que descubrirlo por uno mismo, y yo lo voy descubriendo poquito a poco, siempre pensé que decir lo que sientes y tal cual, no puede ser malo, pero eso era antes, a veces lo es, pero también a veces es más oportuno el silencio.
Porque muchas veces el silencio es el que más calma al corazón, ni siquiera la poesía y la música, las más sensibles expresiones del hombre son capaces de responder como un silencio en el momento adecuado, como ese momento que es como el rumor de un árbol que se va quedando vacío al caer sus hojas.
Si la vida fuese sencilla, clara como un día lleno de azules, todo sería menos complicado, llamarle a las cosas por su nombre y decirlo debería ser bueno, y más si te alejas de la mentira y de la fantasía, pero no es así, las palabras son armas, te hunden y te levantan, así que hay que dosificarlas, sobre todo cuando dañan.
A su debido tiempo he comprendido en cierto modo la conveniencia del silencio, he aprendido la importancia de la contención, a menudo vale la pena callar, las palabras que se dicen no se pueden borrar, siempre queda un rastro en el recuerdo, en el ánimo o se alojan en un rincón del corazón, por esto según como y cuando y con quién hay que ir con cuidado, siempre hay que distinguir a quien tienes delante entre otras cosas también importantes, por eso la importancia de dosificarlas como las medicinas, pues como estas, curan y matan.
Mi elocuencia ahora toma a veces otros derroteros empleo la mirada, el silencio o quizá una risa como respuesta en el tintineo de mi garganta, antes que soltar de repente alguna palabra inconveniente que luego me haga arrepentirme, mi elocuencia la exploto en escribir, pero tampoco se puede abusar del silencio por supuesto, lo difícil está en identificar el momento.
Aunque digan por ahí, que como los deseos, las esperanzas, los amores, la ambición, los sueños y las realidades, los llantos y las risas… las palabras, se las lleva el viento.

martes, 26 de agosto de 2008

Destaparse

¡Vamos a mirarnos las manos¡

Vamos a destaparnos, a personalizarnos, a dejar de ser pasajeros anónimos y subterráneos…

¿Quién no desnudó la verdad sin antes negarla?

¿Quién no ha gritado y luego roto, ha guardado silencio?

¿Quién no sintió impotencia, rabia, dolor, asco, indiferencia, costumbre, desprecio y tragarlo?

¿Quién no sintió amor o desamor en su costado?

¿Quién no se ha reído de sí mismo y con su propia historia ha hecho teatro?

¿Y quién alguna vez no pudo sentir en sus carnes o ver el rostro de los estados que en silencio torturan y en silencio siguen creciendo como ramas que te atrapan con falsos ideales y falsos redentores y tiranos que te obligan a encender la llama de tu rabia? Uff lo solté y no respiraba…

¿Quién no carga con la pesada nostalgia?

Ni siquiera el que cierra los ojos y pasa…

Y aún así la vida suena en las gargantas, dueña de las aves, del aire, de los mares, y de la tierra y sus bosques, del hombre… que fue el último en llegar y sin buscarse entre los otros se perdió el primero… por hacerse fuerte, por reconocerse, y después lanzarse, y avanza, y levanta y salta y late y canta y llora y crea y lucha y mira y casi no ve…

Y antes tuvo que aprender a levantarse y es joven y viejo y muere…

Y el misterio de quien lo puso tapa aún su frente, y se cancela el tiempo antes de que se entere… si fue, si es, si será después.

Su mano que escarba ya no se mueve, todo es caduco, nada es perenne.

domingo, 24 de agosto de 2008

La Sonrisa Nacional


La sonrisa Nacional.

Arriba España.

¿De qué se ríe este hombre?
¡con la que tenemos encima¡

Aver no se ríe de nada.
Es una sonrisa fabricada por sus asesores de imagen… a la gente le gusta la sonrisa, si pero siempre puesta y de plástico, sobre todo en un presidente del gobierno…

¡como que no¡

Este señor no está en la realidad, aver Don Quijote de la mancha deja ya los molinos de viento y admita que…
¡tenemos una crisis del 15 !

La política es gestión, realidad, y sobre todo tener la cabeza puesta… colóquesela ya ZP, despójese del plástico volante.

¿Será verdad eso de que…” cada sociedad tiene los dirigentes que se merece”?
Esto es muy fuerte, pero yo siempre digo que las buenas gentes no están en la política, a no ser que sea un gran idealista y por supuesto Zp no lo es y además no tiene carisma.

¡Ah señor presidente¡ si lee esto, espero que su sonrisa la conserve.

¿De dónde sale este señor? Es él el culpable? O es la corrupción generalizada del poder.

Todas las profesiones deben pasar un filtro, ¿porqué no un presidente?

Entre sonrisa y sonrisa se olvida hasta de lo que promete, pobre Zp, está desconcertado, la mirada perdida, la sonrisa centrada, o está daleada un tanto mucho a la derecha? Bueno hay gente que sufre de dislexia, a lo mejor él… se confunde y el rojo es verde y la izquierda está en el frente...
Y digo yo, ¿porqué no pondrán de presidente a una mujer? Al menos para probar, la rutina y el largo periodo de los hombres con tanto tiempo se corrompe.

Hay una frase que no es mía eh, pero es buena, que dice: “ si educas a un niño tendrás a un hombre, si educas a una niña, tendrás una Nación” en fin…
ZP está perdido, y sonríe, sonríe, sonríe… España va bien…
¿serán las pilas duracel?
Sonría Señor presidente, por todo y por nada, para no perder la costumbre…

Abuela

El colegio donde pasé mi adolescencia tenía un jardín que se parecía bastante al patio de la casa del campo de mis padres, el jardín daba a una explanada de césped, en el que en primavera, los compañeros y yo, en las horas libres y a veces no libres, nos echábamos al sol. Me gustaba ponerme de cara al cielo, disfrutando esa gama de azules llenas de blancas nubes, en las que yo dibujaba mis propias formas extrañas, que con los ojos recorría capturándolas.
Aquellos tiempos de tan hermosos, se prolongaron como un hilo dorado en mi pensamiento, a veces este tiene la habilidad de alzarse en vuelo, mi abuelo decía que eso era bueno, en cambio mi abuela a raíz de que él muriera, decía que alzar el pensamiento en vuelo, podría llegar a ser un acto inútil, que era como lanzar burbujas al aire que las deshacen, que podría incluso dañarte, pudiera ser que ambos llevaran razón, mi abuela decía que demasiadas veces ella, al darle vuelo a su pensamiento sufría y que le dolía como si le robasen el alma, yo no sé exactamente expresar esa sensación que se siente cuando le roban a uno el alma, pero ella dice que cuando mi abuelo murió le robaron la suya, así que me explicaba ciertas cosas que sentía, pero me parecían que eran físicas, pues los dolores interiores de tan adentro según mi abuelo no se pueden explicar y cada uno las siente distinto, ella decía que era como sentir que te echaban sal a puñados sobre la herida abierta de la que ni sale sangre, porque está contenida en algún lugar hondo del alma, esas que mi abuelo llamaba penas hondas, esas que casi no se pueden expresar.
A mi me gusta lanzar al vuelo mi pensamiento, y a veces no tengo freno y no creo que sea algo inútil, y muchas veces se convierte en una retahíla de luz incontrolable, las emociones se mezclan sin orden cuando es la hora del vuelo.
Alzar el pensamiento es una situación que no tiene remedio, y en la que no influyen el deseo ni la voluntad, alzar el pensamiento es como el temblor de la comisura de unos labios que rompe en un gesto de sorpresa su quietud…
Me gusta que me tiemblen los labios abuela… y sé volar…

El espacio del querer

Sé que me piensas
sabes que te pienso…
llevamos toda una vida pensándonos, tú y yo…
¿te has parado a pensarlo?
Compartimos esa sensación
de algo incompleto
que ha ocupado el espacio
durante tanto tiempo,
ese espacio del querer
que quedó allí,
entre las manos y los labios
huérfanos de besos,
ni tú ni yo
levantamos ese muro
que vino a separarnos,
un muro si…
pero no solo,
rodeado de setos del pasado,
restos…
no supiste salir
de todas esas mañanas
vueltas ausencias
y no sé en qué camino
conseguiste detener el pensamiento
y domesticar la añoranza de tu existencia,
esa que da la vida,
no vivida,
a solas los ojos te chispean
como las candelas,
mientras las letras de mi nombre
se funden en tu boca…
se deletrean.

domingo, 17 de agosto de 2008

40 grados.


¡Qué pesado es parar a 40 grados a pleno sol en un semáforo!

Se te nubla el sentido y esperas con anhelo el éxtasis verde del asfalto para huir del amarillo que tiñe de rayos, este ávido néctar que cuando aprieta parece un dragón que nos gobierna, con su hirviente angustia que quiere comerse el planeta al son caliente del blue de la ebullición…

Uf este sol andaluz que te encierra a la hora de la siesta o a zambullirte en el mar sin hora de salida, y luego te obliga a salir y beberte la noche y su belleza, noche andaluza que no cierra los ojos ni descansa, que no duerme pero sueña…

Noche ideal para los ilusos idealistas que ve en ellas esa lluvia de girasoles que imagina.

Esa brisa, ese aire distinto, inmenso, ese mar tranquilo que habita el pecho, ese suspiro hacia la playa envuelta por la luz, soberana luz, que envuelve y arde en un corazón que late, como un manojo radiante bajo el cielo y sobre el agua, esa luz dorada que en un semáforo a 40 grados todo el fuego suspende y nos abrasa, y nos deja de noche el maravilloso eco del calor tibio de las estrellas…

Ciclos.


Los días ya están menguando.

La rueda de las estaciones sigue su ciclo, el verano andaluz es largo, después, el Otoño invade los senderos de colores nuevos.

Hoy me ha nacido una tarde de mandarinas y azahares, el cielo es azulísimo, inunda mis ojos de blanquísimas nubes.

Vienen recorriendo las lunas de luces invadidas para dar paso a la magia que desgarra, entre labios y pupilas, preñando mi alma de pájaros y albas.

Los verdes apagarán su brillantez seca, los amarillos se volverán ocres y estos nos regalan sus reflejos dorados, y empezarán las lluvias, esas que a mi tanto me gustan, con sus goteos hablándole a los canalones de las casas, dejando un rastro de humedad desde los ojos a los labios, que luego secará el sol otoñal de la mañana… y vendrá el invierno, se desnudarán las ramas del jardín de la casa de mis padres, el paisaje cambia, los árboles, las piedras, las cosas, las plantas, y hará frío y este traerá el viento que lo empuja y el alma del poeta encontrará su refugio para leer exacta una sonrisa, una mirada… y los ciclos empiezan y acaban con sus historias y fragmentos, hechos concretos, pululando entre la proximidad y la distancia, vaciando y llenando una y otra vez la cavidad del alma, observando perpleja como la vida pasa por un puente eterno que ordena los ciclos de la propia existencia, en momentos diferentes, en distintas circunstancias, dejando los acontecimientos y los sentimientos derramados en la arena, como las olas del mar, que vienen y van y nunca se pierden, se quedan, moviéndose en los límites que establecen las eras a su paso por la tierra, como esa función que se representa como prueba de que pasamos por ella, con una vida que intentamos sea, lo suficientemente llena, y así, estación tras estación, nos vemos y estamos esperando siempre, nuestra eterna primavera.

viernes, 15 de agosto de 2008

El presente




Ya que el mundo cambia tanto, las personas, los sentimientos, los colores, las opiniones, y hasta el clima, pues nada, yo quiero con esta canción de Julieta venegas agradecer a una persona que siempre es igual conmigo y me cuida, porque somos entrañablemente amigos desde los tiempos ya lejanos y porque la amistad dura más que el amor y si es de verdad, no se transforma, ni muta, ni se va...
Que sepas mi amigo que yo tampoco cambio y que te quiero mucho.

Playitas Andaluzas








Si se muere la guitarra,

enterradla en el río
para que la toque el agua.

Rafael Guillén.


La luna blanca asomaba
por las ventanas del cielo.
De cuando en cuando se para
pa' ve' el coló de tu pelo
y los ojos de tu cara.

Canción flamenca de Pepe Marchena



Cleopatra


Sorprendidísima me quedé con la estrella rumana infantil de la canción Cleopatra Stratan, ha logrado, con cinco años y nueve meses de edad, entrar de nuevo en el Libro Guinness de los Récords como "la más joven intérprete de éxito".

La decisión se debe a "los extraordinarios logros" de la pequeña, que contaba ya con cinco récords mundiales.

Cleopatra había conseguido entrar en el libro como la cantante más joven en grabar un álbum (a los tres años, en 2006) y la más joven intérprete en un concierto en directo (a la misma edad).

También por ser la artista infantil mejor pagada (por una sola pieza 10.000 euros, donados con fines caritativos); y la más joven artista que recibió tres premios MTV y la que más pronto grabó un número uno nacional.

Este último récord supera al del francés Jordy, que era un año mayor que ella cuando lanzó en los años '90, "Dur dur d'etre bebe", que tuvo entonces un éxito similar al que ha alcanzado la niña rumana con su tema "Ghita".

Sus padres estarán bien contentos por la cuantiosa cuenta corriente que se les ha venido encima, pero ¿nadie se preocupa por el que será de esta niña cuando pasen unos años?¿Podrá disfrutar de su niñez?

jueves, 14 de agosto de 2008

Más Allá de los Ojos.


Siempre surges de repente

Como ese naufrago que llega tras la niebla

Con un silencio que rasga el mármol

Y derritiendo sueños en los labios…

No eres ya ni lugar ni espacio

Tan solo eres un recuerdo vago

Que trajo Venus un día de invierno

arrancado del calendario,

Renaciendo de tus párpados,

Perdido en un horizonte quebrantado,

¡Ah si no te hubieras abrazado a mi mirada con tus manos¡

Si no hubiera escuchado ese vuelo, ese llanto

Aquel viento irisado tras la lluvia,

En forma de carne sacudida,

La arena se detuvo en el segundo del reloj,

Bebiendo de la botella llena de océano triste,

Andando sobre un camino de domingo mutilado,

Y velo aquí, durmiendo a la sombra de la cama,

Con la seda del verso proteges tu crisálida,

Sutil devorador de palabras,

Entre la mano blanca,

Y a solas vuelves a gritar,

gritamos,

Que el mundo nos castiga

A sabiendas, qué rasga nuestros labios a escondidas.

¡ muriera de angustia yo ¡

Si tú me maldecieras , pero que calma si retiraras la almohada

Llena de asfixias que me aprieta,

y ese reloj donde se quiebran las agujas,

Topando contra las dulces trampas

En ese desesperado intento de usar el olvido,

Reloj aparente,

Que nunca se detiene,

Dejando en cada amor la pena del momento.

El arcos iris llora en el agua estancada

De unos ojos cerrados,

Y no en las pupilas,

más allá…

Donde el llanto acude,

Más allá de los ojos,

Nos hallamos.

Es bueno saber escuchar

lo que dicen los silencios,

para que las palabras

no encuentren ni tan sólo

un resquicio

para alejarnos.


miércoles, 13 de agosto de 2008

Metáfora.


Entra en mi piel,

descubre lo que escondo detrás de mis sueños,

esa poesía que crece inacabada

que se extiende como el agua

para saciar esa sed que brota de mi cuerpo,

de mi silencio,

entra y sé un instante, abrazando esta metáfora,

sé… abarca con tus manos mi infinito,

este escalofrío que se mece entre tus brazos.

domingo, 10 de agosto de 2008

Te Busqué...




Esta noche te busqué

para compartir un sueño,

pero no te encontré,

será porque solo existes

en la alocada primavera,

yo le llamo fantasía

o ¿es quimera?

No sé…

Pero si sé que me hirió la noche

al entrar sola en el sueño,

y quise beberme la media noche

y emborracharme de tu ausencia,

buscando mi zapato de cristal,

descalza de amor

y la voz rota del mar,

cubriéndome de olvido,

hasta llevarme a otro puerto

donde abandonarme…

Quise compartir un sueño,

por eso fui a buscarte,

pero no te encontré…

de nuestro sueño…

Tú te olvidaste.

sábado, 9 de agosto de 2008

Rebelión.

No quiero tu cielo, pues triste sería
contemplar al homicida que nos da la vida;
de oro es el trono en donde al Papa sentaste,
bienaventurados los niños que mueren de hambre.
Razonar con la fe es el mandato,
que impera en cada oveja del rebaño;
idiotas que a un yeso le piden milagros,
bendecidos por la miseria que tu les has dado
No me dejes caer en la tentación de elevar una plegaria,
y líbrame de ti, y de toda tu enseñanza,
que las espinas no sean motivo de orgullo,
pues ostento los laureles que tu hijo no pudo.

Y si ardo en el infierno, será escribiendo,
en compañía de musas que lamen mi genio;
mi pluma segrega blancuzco veneno,
éxtasis artístico en lo profundo del averno.
Y si no hallo consuelo será porque no quiero,
el Verbo, hecho carne, es sólo un muñeco;
juego con el fruto que nos negó el Eterno,
éxtasis artístico humedeciendo el Madero.

Metastásica estupidez, posees tus elegidos,
bufones que desde un púlpito manejan los destinos;
"Abre la boca, recibe el cuerpo de Cristo,
pues el tuyo no vale, ha nacido maldito".
"Ten misericordia y perdona al enemigo"- dices, pero tú, siendo Dios,
no perdonaste a tu propio Hijo.
Condenados a morir desde el vientre materno,
sentenciados a sufrir por cada deseo;
vana es la risa, vano el sufrimiento,
yermo el sendero que guía a tu encuentro.

Y si ardo en el infierno, será escribiendo,
en compañía de musas que lamen mi genio;
mi pluma segrega blancuzco veneno,
éxtasis artístico en lo profundo del averno.
Y si no hallo consuelo será porque no quiero,
el Verbo, hecho carne, es sólo un muñeco;
juego con el fruto que nos negó el Eterno,
éxtasis artístico humedeciendo el Madero


fiksesdios_Autor.


Amanecí Lloviendo.


Amanecieron mis ojos lloviendo,

en mi aguacero tu imagen reflejada

y entre mis labios la huellas

que dejaron tus besos.

Luego como puñales

senti en mi oído las palabras

que tus labios dijeron,

y una lluvia incesante anegaba mi cuerpo.

Tome café y seguía el aguacero

esquivando los reclamos de tu sombra,

Amanecí huida, descompuesta

las cuartillas huían desaforadas de mi mesa

desenchufé mi llanto, desconecté el teléfono.

Y esperé a que tus fotos me hablaran

o al menos que tus labios mojaran mi cintura

con restos de tu aliento,

y por un momento

sentí tus manos en mi cuello

y tus besos subiendo a lo más dentro

retomando las formas del silencio,

bajé el volumen de tu grito entre la niebla,

me senté, prendí un cigarrillo y vencida pensé

que había perdido la guerra.

Si de amores así valen despedidas,

ya ves que me despido y

mientras tanto empezaré a recorrer

el laberinto resbaladizo hacia el olvido,

a pesar del aguacero y de mi mejilla rota

por esa letra que lo carcome todo_ Tiempo _.

No se si vas o vienes,

si te quedas o te vas

ya no te marco el camino

para que puedas andar y

aunque me embarga la pena

ya es tarde para plantar azucenas

y cultivar horizontes,

quizás mañana abriré

de nuevo grandes los ojos

para que en el tiempo mi corazón

pueda mirarte, justo lo preciso

para no olvidarte.

Los Amores Imposibles hacen ruido estrepitosamente.

Déjame que te diga...

Déjame que te diga que existo...

Que ya no entiendo el eco

Porque estoy recostada en tu memoria,

Vestida de mujer...

En tu carne incendiada

En tu hoguera de agosto, solicitando lunas.

Que tu cuerpo es la roca

De mi eterno refugio,

Que tus mejillas de pronto...

Supusieron orillas

Donde solo navegan los dedos de mis sueños.

Que soy una llama

Que se quema en sí misma,

Que el cauce de tu corazón

Es tan solo un canal,

En donde yo penetro.

Que tu amor es el móvil

Que bebió mi locura

Y que allí entre tus dos manos,

Abrevian las horas.

Que mañana si existe,

En cuanto amanecieron

Tus dos brazos desnudos,

Para abrazar la aurora

Como la curva limpia,

De una ola sin agua.

Que tus manos fueron vidrios,

Que acariciaron mis ojos

Que me quiero en los tuyos

Que tristes he imaginado

Y en tu mirada larga y paciente,

Déjame que te diga, que existo.

En el lugar del aire...

Que tú solo conoces

Clavándome en la nuca,

Alfileres de besos

Sobre la orografía

De la pared del ansia.

Déjame que te diga

Que no te digo nada,

Porque ya he enmudecido

Masticando tu nombre.

Por eso mi corazón al aire

Se diluye aterido...

Por un siglo de asfixias

Aunque después ocurra...

Que mi voz siga aullando

Detrás del universo....déjame que te diga...

QUE EXISTO.

Vidas ContadaS.

Delmira Agustini.


“Fiera de amor, yo sufro hambre de corazones de palomos, de buitres, de corzos o leones” rugía la uruguaya Delmira Agustini, y estremecía con su poesía erótica a toda la burguesa sociedad rioplatense de 1900.

Muy lejos de cualquier estereotipo, La Fiera venía en el envase de una joven rubia, de ojos claros, menuda y suave “como un angel encarnado, lleno de encanto e inocencia” según los dichos de sus contemporáneos.

Era la hija mimada de Santiago Agustini y María Murtfeldt, una acomodada familia de Montevideo que se enorgullecía de esa niña buena y obediente, sencilla, recatada y dulce.

Superdotada en lírica, Delmira comenzó a componer versos a los diez años y recibió de sus padres la instrucción básica y clases privadas de francés, pintura y música, en un ambiente de cariño e idolatría hacia sus condiciones naturales.

En lo exterior era la perfecta señorita consentida de principios de siglo. Pero fue en su interior erótico y trágico, donde Agustini encontró su “Safo”, rompió con la clausura del pudor impuesto a la voz femenina, y se convirtió en la poetisa más destacada del Modernismo.

“De todas las mujeres que hoy escriben en verso, ninguna ha impresionado mi ánimo como Delmira Agustini...es la primera vez que en lengua castellana aparece un alma femenina en el orgullo de su inocencia y de su amor…”

Rubén Darío

Por las noches Delmira era una verdadera sacerdotisa de Eros. Escribía en un estado de hiperestesia, poemas de la más apasionada sensualidad y sexualidad, como ninguna mujer del mundo hispano antes que ella. Y por supuesto, dejaba perplejos y pasmados a todos sus contemporáneos, menos a su sobreprotectora madre y al padre, quien se encargaba de pasar en limpio y ordenar la poesía de su hija, con letra impecable y caligráfica.

“Delmira Agustini escribía en trance. Había cantado a las fiebres del amor sin pacatos disimulos, y había sido condenada por quienes castigan en las mujeres lo que en los hombres aplauden, porque la castidad es un deber femenino y el deseo, como la razón, un privilegio masculino…”

Eduardo Galeano.

Pero a pesar de su extremado erotismo, esta Fiera no había conocido el verdadero amor. Y cuando Enrique Job Reyes, un noble negociante de ganado caballar llegó a su vida, Delmira, lo elevó hasta la cúspide de sus fantasías.

Se casaron un 14 de agosto de 1913 y antes de cumplir un mes y medio de la boda, La mujer abandonaba al flamante marido y se refugiaba en la casa paterna diciendo que estaba “huyendo de tanta vulgaridad”.

Algunos dijeron que se había enamorado del escritor argentino Manuel Ugarte, con quien se escribía y solía ver en Montevideo. Pero lo cierto es que apenas entabló la demanda de divorcio, Delmira comenzó a frecuentar a su marido como amante, frecuentemente y en distintos hoteles. Quizás en ese amor clandestino y misterioso, sus gritos encendidos de bacante y su voluptuosidad encontraran la satisfacción que el matrimonio le había negado.

En la tarde del 6 de julio de 1914, Delmira acudió a una última cita de amor con su ex-marido en una habitación alquilada. “Para mi vida hambrienta, eres la presa única” había escrito, pero nunca sabremos si Reyes fue o no su presa.

En esa cita el hombre asesinó a La Fiera con dos balazos y luego se suicidó.

“Yo muero extrañamente...No me mata la Vida, No me mata la Muerte, no me mata el Amor; Muero de un pensamiento mudo como una herida”.

Delmira Agustini.

viernes, 8 de agosto de 2008

Que tú lo sepas.

Yo te amaba.

Mis labios azulaban la madrugada,

con ese temblor que hace

la noche más larga,

labios partidos,

mitad noche mitad luz,

te quería,

como la rosa a su espina

con un sentimiento y un dolor

nuevo,

te quería de noche, te quería de día,

y hasta bajo la tierra,

si yo pudiera…

si, como una loca

que acaricia con la seda

de su mano, tu piel morena

que llega y toca,

yo te quería y me extendía

como una playa que crecía,

con mis pechos,

con mis muslos,

con mi pelo,

mi cuerpo entero,

entre la tierra y bajo el cielo.

Claro que te quería,

Norte y sur,

Noche y día,

Oscuridad y luz, labio y beso,

Verso y lecho, silencio y pluma,

Cosas nuevas y secretas,

Yo te quería…

Que tú lo sepas.

!Tú mi sueño seas¡

en la palabra pasada

que lejana te besara...

eres pasado que ya no espera

alma aspirada, silente

que solo nos acompaña,

que tú lo sepas...


jueves, 7 de agosto de 2008

Respuestas

Reconozco que soy de naturaleza rebelde, pero también curiosa y no soy capaz de permanecer indiferente cuando algo se me escapa y algún hilo suelto inicia un ovillo que me gustaría deshacer, a veces están muy enredados y no sé si tengo suficiente paciencia para llegar a desenredarlos a pesar de mi constancia para sacar todas sus hebras.

Y busco y busco incansable con el único objetivo de poder creer en que hay algo más y me haga abrir los ojos con esa intensidad a la que acostumbro.

Mis piernas y mi corazón corren veloces buscando, las palabras vuelan y sirven para explicar las cosas, pero si tus ojos no graban, su conocimiento es más débil, no perdura, aunque te lleves toda la vida oyendo una historia, buscas el ancla que la sujete, saber es una planta medicinal que nos salva de la confusión y el desconcierto y yo busco, una y otra vez tras otra, hasta perder el aliento y siempre es un descubrimiento nuevo que no me descifra el misterio; bien poco, para una necesidad de saber como la mía… esa inquietud formada por preguntas que nunca encuentran respuestas, esos discursos, mientras las palabras levantan el vuelo como aves solitarias, unas vuelan y otras arañan el alma, solo es abrir una mano y apresarlas, creer en ellas, como esa niña que aterriza desde otro espacio con la expresión de sorpresa en los ojos,, preguntando al cielo lo que ha de hacer cuando el aire se extinga y la lúgubre luz que en la penumbra ilumina, se quiebre con la voz dejando paso a los sueños…

miércoles, 6 de agosto de 2008

Empatía con el escrito de Alfonso...


Si, tengo que admitir que no tengo buen momento, que he dejado de ser, de crecer, y hasta de llorar ya los hechos de mi vida… ( la falta de tu cuerpo), no quiero huir de lo que me falta, sino encerrarme en ello, enterrarme en ti, como un árbol en la tierra y verter más y más agua…

Pero no es tu amor lo que me duele, sino gustarlo fuera de todos los adjetivos que yo, siempre di como ciertos.

Así es, no te equivocas, no estoy en un buen momento, me siento sombra, espectro, que se toma la última copa en el cuenco de tu cuerpo ya frío y sin corazón, y una vez más, son los cautivos besos los que ama la desesperación.

No, tampoco hoy es el día de rendir culto al amor, pero seguirán transcurriendo los segundos debajo de las sábanas germinadas, porque siguen madurando los frutos y sigue el tiempo a pesar de que yo muera en el lado frío de esta cama, en uno de tus últimos momentos.

martes, 5 de agosto de 2008

Vuela .


Mira, mira como corren mis escritos por el aire creyéndose pájaros, son sentimientos que van y vienen volando, latidos en la calle, ¿lo ves?, el sentir los levanta leves y salen disparados, aunque siempre haya algo que los detiene, el poder del más fuerte, el poder del tiempo, de su paso… ¿volarán también mis recuerdos? ¿Podré quedarme, o vivir sin ellos?

Hoy han tomado vida propia, y no solo es la fuerza con que los lanzo, es como una escapada que dice adiós, y vuela, un día tenía que ser, que les dijera vete para darles la libertad, pero se empeñan en mirarme dulcemente con ojitos de ternura y se acurrucan en mi corazón…

¡Vuela, vuela memoria mía¡

Despliega tus alas con una ternura inmensa y cuelga tu impaciencia en el nido, provocando de nuevo mi asombro.

La eternidad pudiera ser las alas de una paloma perdida, alzadas tan fuertes y seguras como una diva en la última escena, cumpliendo su papel.

¡vuela memoria mía¡

Me culpo.


He dejado la puerta

De mi piel abierta,

Por sus poros asomas y sales,

Como naufrago,

A la orilla de mis ojos…

Voy a llamarte lágrimas,

Que escapan sin querer

Y alivian la herida

Y parten la sonrisa

Y el corazón…

Y nublan la mirada.

De verde menta y versos,

Te cobijo dentro

Aquí en mi cuerpo

refugio blanco de noche

y sueños, apretados besos

que labio a labio,

voy recogiendo,

y del amor, el poema

va aprendiendo

del infinito anido del habla

en la mirada,

que recogemos,

me culpo,

de robar caricias al sueño,

de quemarme en tu fuego,

me culpo con alevosía,

de derramar ternura

hasta quedar vacía…

domingo, 3 de agosto de 2008

Puentes y Palabras.

Chiapas. Tremendo y hermoso puente.
Porque las palabras son Puentes, como dice mi amigo Manuel de México.

Volver a la palabra, a veces las palabras muerden, esas que odian los pájaros, de garganta en garganta, o como cuando regresan de los charcos. Pueden ser más eficiente que todas las armas.

Hay que volver a acariciarla, y masticarla si hiciera falta. Porque es la voz y no es, llena de interrogantes, alzar la palabra, por la tierra, por los mares por el aire, para llegar a ella sólo queda el silencio, la alerta… escucharla.

Este silencio, este marasmo del mundo que nos rodea, bajo el ruido de los relojes, de las cosas, de las máquinas, nos dejaron todo, nos dejaron la palabra. Aprovechadlas....

Es el don de la palabra

El que hizo que pudiese decir

Tantas cosas

Y es el otro don

De escuchar

El que hace que

Todo pueda calar.

Que se me doblen las palabras

Saliendo de tus manos

Que se pare la luna en mi esquina

Y que me envuelva la noche

Violeta y enredada

Bajo la luna redonda y nacarada

De auroras y de albas,

Quiero tu voz y tu palabra

Diaria,

Para que con ella me dobles

El alma sobre tu alma,

Yo tu palabra…

viernes, 1 de agosto de 2008

Para Carolina _U. Su amigo.


Una mujer que se desnuda en letras

Que se dibuja a sí misma en palabras

Ojos de mirada tierna,

Pluma suave que envenena las entrañas.

Lo mismo es mujer que ángel

No tiene límites, solo esperanzas

Se deja el alma en cada verso

Que llama y se refleja en las miradas.

Tan rubia como las mañanas de sol

De niña la sonrisa, de mujer la figura

Me abraza el sentimiento de hombre

Es una flor iluminada por la luna.

Hermosa como la bella España

De Dalí, de Aída, de sabina…

Es una tarde de toros con vino tinto

Es una dama que ilumina cuándo mira.

Se derrama en sus escritos…

En el arte de amar….

Y se empapa el sentimiento con su tinta

Bella silueta de sirena en alta mar

Y alumbra los caminos con su vida… ella es Carolina.

Gracias Mi Amigo.



Ofrecimiento.

Voy a ofrecerte el alma

Evacuándola por los ojos,

A borbotones de luz, con esa chispa única

De la ternura entre mis manos,

Cegando la crudeza fugaz que nos aguarda.

Tómala anda.

Pasiones

Esa pasión eterna entre las sombras

Como un volcán dormido de deseos,

Ansioso de caricias y de besos,

Ha encendido la ardiente llamada de dos cuerpos

Ahíto de caricias contenidas,

Sobreviviendo al recuerdo

De antiguas despedidas.

Cuántos amores pueden desatarse,

Habiendo estado presos

En el mudo latido de otro pecho,

Buscando salir de algún silencio,

Besos , besos, besos…

Delirios que llegan lentamente

Posando sus deseos en el vientre

Que roba la emoción y se trastoca

En la locura de esa piel cuando nos toca.

Paola.

Paola es guapa.

Tiene el pelo color chocolate con leche, como sus ojos y muy largo, sus ojos son expresivos, alegres, dulces y profundos…

La sonrisa sonríe en su boca. A veces mira largo y pierde la mirada porque tiene lugar donde perderse, te mira siempre directa y como si fuera la primera vez, con ese mismo interés de los adolescentes y en sus ojos resplandecen los ojos del de frente.

A veces oculta su ternura tras una carcajada, canta y toca la guitarra, ha dejado de ser una chiquilla y es muy buena en idiomas, despierta un gran interés en los chicos cuando pasan a su lado y cuando corre su cabello chocolate arde en el aire, en una llamarada corta que a su paso se enciende, ha crecido Paola, también ha crecido su corazón y su tolerancia, por donde se la mire… Paola es superguapa. Te quiero Paola.

Sólo un abrazo.

Nunca heriré mi corazón con el frío de la escarcha, ni dejaré que se enreden mis ojos en las agujas del reloj… aunque no abandone mi perfil ensimismado mientras escribo mis poemas arrimada a mi rincón, para que el vacío del tiempo se llene de palabras y los espacios en blanco se llenen de amor, de pena, alegría, o de dolor… transmitiendo el tiempo entre las piezas negras y blancas de la partida de la vida con grandes victorias o nimias pérdidas, cuando ya se hayan juntado todas las hambres con todas las ganas de comida.

Ayer reconocí la soledad en los ojos de un amigo, a veces la descubres en la necesidad de una sonrisa o de un abrazo, sus ojos sonrieron de inmediato, enredándose en lo imposible de mis ojos… necesitaba un abrazo… fue un impulso,

Un relámpago,

Una sonrisa blanca

En los labios…

Y sólo es jueves, un día de verano,

Y allí al frente,

Imprescindible…el horizonte rastreando sueños, en el universo de una mujer que con toda la fuerza jubilosa de su corazón late la secreta armonía de todas las cosas, un abrazo solidario.

De pronto en un aterrizaje de armónica coreografía, un pájaro con cresta roja que remataba su cabeza negra sobre un plumaje blanco, sostuvo mi mirada, era un Cóndor y me dijo gracias…

Como un doctor en el aire dejando su cariño suspendido…