A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 9 de enero de 2009

Escena



Él deslizó la mano por la cintura de ella, con la intención de hacerle cosquillas, a lo que siguió un grito que resonó en el vestíbulo, corrió para alejarse pero él la atrapó y se acercó tanto a ella que la tapaba con su pecho , acariciándole la mejilla… estaba a punto de besarla y a ella le agradaba.

Los labios de él rozaron los de ella, cálidos en la fría atmósfera, suaves…

El cuerpo se le relajó, cerró los ojos y lo sintió sobre ella, respiró su calor en el frío aire mientras le exploraba la boca, y aún sin querer le devolvió el beso.

Él sabía como saborear sus labios y ella exploraba los de él mientras los mantenia ligeramente abiertos…

Olía a madera de sándalo y a fuerza que ella mantenía bajo control, pero sus alientos se confundieron livianos y llenos de esperanza…

Sus lenguas fueron una al encuentro de la otra y se adueñaron de todo con la misma facilidad que si se leyeran el pensamiento, entrelazaron sus manos y la cercó contra la pared y su cuerpo, entonces, estalló el beso.

2 comentarios:

  1. Que salvaje y exquisito !!!!

    que armonioso

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  2. Caro... tus últimos escritos han estado cargados de un sentimiento extraordinario!
    me encanta... en serio, cada vez que haces estas descripciones las haces de una manera increible.
    Harto tiempo sin comentar, pero ya sabes que siempre estoy al tanto de lo que escribes.

    Un gran abrazo.

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Huellas.