A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 19 de enero de 2009

Quédate...


Quédate…

donde el roce de mis dedos reflejen la locura
para reconocerte en las caricias que me faltan,
esas que cruzan cada día de norte a sur el alba,
que abren grietas en mi razón
cuando tu amor me desangra…
quédate…
para que nunca ocupes espacios
en el pozo absurdo de mi memoria,
rincón donde habitan los sueños
que nunca duermen,
quédate sobre el azul
de este océano que te aguarda,
no te vayas…
de esta tierra verde que te llama,

Quédate…
Y no seas espuma blanca
Que herida se levanta,
A las estrellas que de luz se desatan
Y en un segundo se queman en la nada…

Quédate
Y sé mis ojos inundados de luz y de habla
Mientras me abrazas…

3 comentarios:

  1. Una poesía llena de sentido y sentimientos profundos...mi felicitación poeta...desde azpeitia

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  2. Son poderosamente atrayentes estos versos tuyos, que se jactan de lo que sientes con firme decisión y nulo rubor. Hasta diría que son peligrosamente inflamables en la mente de quien se acerca a ellos… deliciosamente inflamables.

    La pasión embriaga… Es el más embriagador de los elixires que podemos beber, pero también es el de mayor potencial devastador sobre la razón y sobre eso que llamamos equilibrio emocional… tanto que es una pócima que denigramos y evitamos por mucho que nos seduzca.

    Sin embargo, merece la pena exponerse al riesgo, pues vivir sin pasión no es vivir en plenitud.

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  3. Oh Gracias Trovador, eres muy amable, pero la pasión también es un sentimiento como otro, acompaña además al amor, no se puede guardar, no habría motivos, además mi blog lodice, "SintiendolavidaSiendo"
    de todas formas este es más de amor, aunque suelo ser diversa y procuro plasmar elegantemente para no sentir rubor.
    Un abrazo. Gracias por venir.

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Huellas.