A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 1 de marzo de 2009

En una Piedra del Camino


En una piedra casi plana del camino y a pleno sol, me he sentado a observar en el horizonte, lo que me has querido y lo que te quise yo- ninguna señal- después de un rato, me he agazapado en un matorral, por si desde la sombra, vislumbraba a la luna y las estrellas- pero no- sería que era demasiado temprano y, lucía ya el sol…
Me siento de nuevo en la piedra, y espero, y miro alrededor – nada - no encuentro la forma de tu corazón, ni tampoco la forma de retirar el sol, ese sol eterno, que arde, que ciega mis ojos, que no me quema fuera, quemándome por dentro… no encuentro la forma de retirarlo a su aposento…

Y es que la culpa la tengo yo…
por dejarme hechizar por esos ojos negros
que si me miran, ya no me tengo…

Y qué culpita “Vía a tené” ,
si este amor que por ti siento
no lo pude detener,
aunque el culpable ¿no será usted?
¡motivo de mi queré¡

Miro de nuevo y detrás del horizonte brilla el sol amargo,
y con él…
la soledad de mis labios.
Cuando asome la luna
con su piel plateada –amor-
podremos encontrarnos.


Me retiras el mechón que me resbala en la frente,
me coges de la mano,
el sol se retira y sube de repente,
la luna baja- y ya-
contigo hasta el alba…

¡Ojala que esta noche siga siendo tan larga¡

No sé si fue el sol que me provocó delirio,
o fue la deseada luna
que me ahogó en su desvarío, o,
sencillamente amor eras tú... y fuiste mío.

3 comentarios:

  1. Qúe maravilla, dejar fluir las palabras como tu lo haces. A sus pies, querida amiga.

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  2. Gracias Rubenlois.
    Qué decir...
    eso me anima mucho, son tus palabras y son mi ánimo...
    "qué via acé" si sencillamente se guía la pluma con mi sentimiento,
    Sólo es dejarse llevar por sus manos... esas manos sean de amor de padre, amante o amigo, para mi a pesar de TODO, el amor mueve el mundo...
    :) Gracias

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  3. Ese diálogo entre lo que es y lo que queremos, ese tuteo –ese juego- a veces fatal y a veces enriquecedor, es la vida misma. Nuestra grandeza y nuestra miseria se mide en ese diálogo de sentimientos agitados.

    Y tu diálogo es precioso. Tu vida misma es preciosa…

    Un gran abrazo.

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Huellas.