A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

viernes, 13 de marzo de 2009

Hoy he visto a Jadir.


Hoy volví a encontrarme con Jadir.
Siempre en los mismos sitios, se ve que sabe donde me muevo.
Tenía el aspecto de alguien que ha dormido poco, estaba más delgado, no lo veía desde que en el hospital me acompañó algún rato.
Caminaba despacio, él nunca lleva prisa, tampoco habló enseguida.
Jadir tiene unos ojos que hablan por sí solos, y su mente siempre está despierta, a pesar de que también la lleva casi siempre abstraída. Los ojos de Jadir ven cuando miran.
A veces parece que su rostro se asemeja a una corteza de árbol recortado en las alturas-es tan alto- algo que contrasta con su mirada llena de ternura, mira sin juicio, con una mirada limpia, transparente pareciera que mirara con su mente.
Y otras veces ese árbol se torna en maestro y sus ramas son brazos henchidos de protección, desplegando al abrirlos el idioma del corazón.
Las miradas se cruzan antes que asomen las palabras.

- Hola Fakir, ¿Adonde caminas?
- ¿Ahora?
- Claro, cuando va a ser, ¿Ayer?
- pues, ahora , hacia ti princesa

Y ambos terminamos desatando el nudo de la risa.
- El lunes me vuelvo de nuevo a Madrid-dijo-
- Ah que bueno, me encanta Madrid, hace mucho que no voy, ya sabes que mi hermano tiene un estudio en la calle Dahoiz.
-¿Y sales por allí?
- Si, pero con mi hermano, no me deja sola.
- Ah claro, mejor, será para que no te miren demasiado a la cara, no sea que te lean y te roben…_risas_
- ¿Robarme? ¿Por qué dices eso?
- En mi país-contaba mi amigo- casi todo el mundo cree que se puede tomar el alma de otro si la capta de dónde no la puede borrar…
Me llenó de emoción aquella semejanza. Sobraron más palabras, él dice las cosas asi, muy sobreentendidas.
Empezamos a caminar, el invierno ya muestra su huida los árboles ya no pierden sus hojas y el sol aunque leve, juega con sus dorados y verdes.

Un rato de silencio, a Jadir cuando calla se le nota la conveniencia del silencio, a menudo vale la pena callar, las palabras muchas veces no se dicen por si no se pueden borrar, él domina la técnica de la contención, pero no domina su mirada.

- Oye princesa, ¿Sabes que me has robado el corazón?
- No Fakir, no digas eso, solo te lo tomo prestado en cada encuentro, luego… lo suelto. Ninguna interferencia interrumpirá nuestra maravillosa amistad.

Jadir hilvanó una a una mis palabras con la mirada. De nuevo sobraron las palabras.
Yo no dije nada, caminamos juntos por la ciudad mientras la noche empezaba.
-Jadir, yo soy así, tal cual, como tú me ves, no podría ser de otra forma, no puedo esconder mi alma mientras me explota en la cara, el alma no es prestada, ya sabes que lo prestado dura nada, y el alma perdura, incluso cuando no tiene morada. Eso creo que es Universal, ¿No Jadir?
Los ojos de mi amigo brillaron con ese brillo que a los ojos aguan…
- Lo sé princesa, Yo sé…
- Hablar con Jadir es sentir que el tiempo se para en la piel, es buscar el alma en cada conversación, inevitablemente con él, se ahonda en el fondo profundo de todo, y a veces hasta sin palabras… Jadir es especial.

4 comentarios:

  1. La vida a veces nos regala personas como Jadir, y eso es, precisamente, lo que la hace maravillosa. Tesoros así son por los qe merece la pena vivir.
    Enhorabuena Karol_a por tu texto y por Jadir.
    Un beso

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  2. Así es Amigo, yo también doy las gracias a Jadir por su amistad y su aporte a mi interior, mi fortuna son mis amigos, la gente que me rodea de algún modo, a los que valoro.
    Un abrazo Ruben.

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  3. ¿Será que hay encuentros que suenan a despedida... a quedarse en el recibidor (¿zaguán se dice allí?) porque sería demasiada intimidad llegar a percibir el olor de la cocina...?

    Una puerta cerrada... una ilusión que se queda prendida en el mirador de de las ilusiones sin destino... una vida que vive mutilida porque pierde parte de si misma...

    Me ha sabido triste, este contar tuyo, Cinta. Pero, como siempre, tu arte me maravilla.

    Un gran abrazo.

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  4. Hola Suri.
    Pues no sé como lo habrás interpretapero no es triste, solo cuento una anécdota, tal cual, es más siento ternura y alegría de tener a Jadir como amigo.
    Se dice recibidor, yo zaguan nunca dije, pero este encuentro no tiene nada que ver con una despedida, jadir siempre será mi amigo, uno de los más queridos.
    Gracias Trovador por tus lindos comentarios.
    Siempre son más de lo que merezco.
    Beso

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Huellas.