A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

sábado, 7 de marzo de 2009

Sobre la blanca hoja


Y qué trajo la noche
a esa hoja en blanco,
que la luna brilla tanto
sobre el azahar de los naranjos...
qué le trajo esa noche
a aquella hoja en blanco,
qué le trajo...
le trajeron tus ojos
como luceros blancos
y también tus labios
de terciopelo y raso,
y esas tus manos
de miel y almendras,
y esa brisa fresca
con olor a tierra
como aliento de espuma
que acuna el aire en la arboleda,
y un campo de amapolas
que se deshojan
sobre la blanca hoja,
y un campo de fresas
sobre la boca roja.

3 comentarios:

  1. ¡Ah! ¡Qué generosidad la tuya por rellenar la hoja en blanco de luz y alegría! Y vuelvo a decir ¡qué fácil te sale...! Que parece que ya lo trajeras escrito sobre la hoja en blanco de tu palma desde el día de tu nacimiento...

    Gracias otra vez. Doble ración de abrazos.

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  2. Pues no, precisamente lo puse después del tuyo último, al entrar en tu ventana, y leer la obra de arte tan inmensa, mira si es inmensa que me inspiró esta.
    :) Gracias de veras.

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  3. Bueno al lado de la tuya, se queda pequeña, pero ante las cosas tan grandes , otras se quedan pequeñas.

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Huellas.