A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 7 de abril de 2009

Podría decirte...


Estoy aquí
y quiero hablarte ahora,
pero se rompen en mis labios
las palabras que no suenan.

Podría decirte miles de palabras dulces, oleadas de piropos a tu alma, pero las palabras se las lleva el viento, como el tiempo se lo lleva todo.
Podría decirte…
que eres esa brisa tentadora que me recorre con su aliento y me respira...

Y no es esto una carta de amor, no, soy yo hablándome dentro, es desgranar mi razón porque ya mi corazón busca un huequecito, chiquito, chiquito para colarse en tu infinito, podría decirte que si te siento triste, las palabras que voy escribiendo caen marchitas de mis versos y armonía no les presto.
Y como decirte que eres esa extraña fuerza que me empuja a vivir queriendo acelerar los momentos y equipararme a tu tiempo, pero no puedo, y mi pluma revolotea como el viento sin encontrar su aposento… podría decirte… pero se me ha hecho muy difícil decirte todo esto…
A veces el amor dialoga en silencio, susurra a través de una palabra detenida, de una sonrisa que escapa del ligero escalofrío, del rumor solitario y atrevido… de una mirada fugaz, de una confesión atrapada entre los labios, un abrazo insospechado o las voces que céfiro extravía cuando duermo…
Es como ahora, querer hablar cuando no suenan las palabras, impredecibles e imposibles de comprender…

Por eso quizá sean insuficientes las palabras, no existe cupo ni límite…

Podría decirte… que han estallado los pétalos de azahares y que es visible el mar desde mi casa ondulando en la arena sus cabellos de doradas algas, y que estoy en todos los lugares con el peso del aire, con los vivos instantes, tejiendo laberintos donde hilo mis sueños, esos que besan mi alma y calla entre sus brazos, como callado queda mi corazón en su regazo…

Podría decirte que en mi corazón tú tienes siempre un sagrario, donde no te falten besos, ni amor ni calor ni amparo…

Podría decirte que mis palabras son solo la esperanza de encerrarte en un verso en donde quepan todas aquellas cosas que no son para escritas y así como siempre, cumplir de esta inútil manera, de este modo insomne con que tejo sin prisa la tarea rebosada desde que era una niña de toda mi escritura…

La calle huele hoy a azahar mojado, a cera, a incienso y una fragancia fina, tímida, me envuelve por entero… lejos… el silencio cae, las cosas pasan… y mis letras nacen… renaciéndose mientras se sienten desprendidas y vencidas…

Podría decirte que una lejanía se dispuso en mis manos cuando el viento jugando, me abandonó en la tarde...

Solo estaba desgranando la razón y el corazón, perdóname…

Perdóname si en mis labios mudos navegué…

3 comentarios:

  1. Karol; que sensibilidad tus letras son como una lluvia suave que acaricia, como el susurro del viento después de la tempestad, me ah maravillado estas letras.

    Besos

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  2. Gracias Rosario por tu constante apoyo en mis letras, eres una mujer extraordinaria y fuerte, tu blog y por lo que sé de ti a través de mi nuestro amigo común Sinuhe el que te aprecia mucho, me lo pareces.
    Un abrazo amiga.

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  3. Pienso que aparte de tu sensibilidad Karol_a, llevas innata la poesía y qué decir que la musa no te abandona, qué alegría, Rosario tiene razón, estas letras son maravillosas, me he quedado aquí en mi malecón oyendo los susurros de tus letras, despacito y oyendo sonar el fluir de tus letras.
    Un fuerte abrazo querida Carol.

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Huellas.