A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 5 de julio de 2009

Antonio_Que la vida son dos Trazos_


La frase que me llamó mucho la atención en la conversación que tuvimos Antonio y yo después que él se estuviera recuperando, me lo dijo todo: “Vecina, a veces de veras que me parece Lorena..."


Profundicé en ella y según lo que cuenta, deducir la historia no fue difícil tarea.


Antonio quería recoger la ilusión que un día le arrancaron del corazón y se agarró a unos brazos que no eran los brazos, y cuando la miraba, su mirada se alargaba donde solo Dios lo sabe y yo no…


Recorría poco a poco los contornos de sus labios y se adentraba en esa boca que le parecían los pétalos de una flor llenos de vida cuando se ofrecen al sol… se entretenía en ellos poniéndole obstáculos al tiempo, esforzándose por controlar la prisa y comprobar si esos labios eran el espacio que estaba buscando… No sé yo.


Antonio no estaba curado, aunque tuviera de nuevo rebosada la ilusión.


Había encontrado un refugio donde esconderse del recuerdo doloroso, de la almohada del agobio, y se estaba equivocando, a veces mientras la besaba- me contaba- que sentía un escozor a causa del sabor mezclado de azúcar y limón, y aunque sentía el sabor salado como lluvia de sus lágrimas, él prefería tener ese simulacro, que le proporcionaba otros momentos y otros cielos, antes que dejar fría la línea de sus labios… Ay Antonio, creo que has entendido que besarse puede ser una caricia o un combate…


Creo que Antonio busca reconocer los labios en otros labios, y cuando se da cuenta se llena de espanto…


Él me preguntaba de vez en cuando, pero yo evitaba darle mi triste opinión, no creía que hiciera bien en romper la ocasión de que él mismo encuentre sus pasos, al fin y al cabo en esos momentos que vivía mi vecino, no debía ser tan malo agarrarse a un palo ardiendo que le llena de calor… puede que cuando despierte, sea posible que lo haga enamorado de estos labios, y los labios de antaño, se queden dentro pero en segundo plano.


Yo no sabía qué hacer, pero entendía que él tenía su derecho a comprobarlo… Suerte Antonio… Que la vida son dos trazos….





5 comentarios:

  1. A veces, la vida puede ser sacrosantamente puñetera. Y perdona la expresión, pero es la que me sale leyendo lo que has escrito. No por lo que te ocurre, que ya, de por sí, puede ser terriblemente doloroso, sino por como te acorrala un día y otro sin dejarte respirar, en esos momentos tan difíciles.

    Y en este punto llego a otra conclusión: que con los sentimientos que nos ahogan debemos ser caníbales sin remedio, para devorarlos antes de que nos devoren a nosotros, y para que tengamos la oportunidad de empezar de nuevo. Es otra forma de entablar una lucha a vida o muerte. Y no hay más remedio que ser cruel con tan temible adversario...

    Emocionante lo que has escrito. Y con esa música de Rosana, sublime. También en el dolor puede despuntar grandiosa la belleza, como ya comentamos en alguna ocasión.

    Un gran abrazo. Y otro para Antonio, con mis mejores deseos... que la vida son dos trazos.

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  2. Querida amiga:puedes pasar por mi blog a recoger tu merecido premio
    felicidades!
    1000 besos

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  3. Nunca creí firmemente en ese dicho de que "un clavo saca a otro clavo", pero sí creo en las segundas oportunidades. Creo que vida no hay más que una, y que si perdimos unos labios, tenemos derecho a encontrar el calor en otros, aunque el proceso de adaptación pueda ser duro o, incluso, doloroso.

    Besos.

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  4. estoy de acuerdo con DIAVOLO, mas bien vuscas donde poner el nuevo, un besazo preciosa

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  5. sin duda no hay que desaprovechar oportunidades, un amor alivia del desamor, pero no hemos de refugiarnos solo para olvidar, eso caduca pronto.

    Cordial saludo

    Rocío

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