A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 28 de julio de 2009

Querido Desconocido...


Querido desconocido, me gustó la tibieza de tu gesto, mis ojos son ávidos para acoger la sorpresa, mis manos siempre tiemblan al contacto sensible de manos generosas, me llegó el desparramo de tu abrazo como esa lluvia fresca y reparadora, provocando mi sonrisa increíble captando cien mil luces…

Este verso que brota tímido y puro ante todos los gritos del último cansancio, me saca de esta dosis de silencio diario, de esos momentos que parece que velamos la esquina sin calor y el labio amargo…

Querido desconocido, tu corazón canta cuando hablas perfumando la raíz de las palabras, y yo soy una muchacha que aprende canciones, que atrapa luceros, un trozo de corazón insobornable y libre, con una costumbre cantora en los dedos que dibuja sentimientos, ebria de tesoros y mareas por dentro, frágil y blanda al azote del viento…

Querido desconocido si los besos en el alma se dieran en su punto, si las manos tibias colmadas de apoyo no llegaran tarde, si nos advirtieran que atardece y se hace tarde en todas las esquinas de la tarde… donde nos damos cuenta que todo puede llegar tarde cuando nos sorprende el tiempo sin lógica y razones, ese ladrón tenaz, que acaba y es inacabable…

Pero querido desconocido hoy quise decirte, tú ya sabes, que sí, que queda para siempre, el regazo, la alquimia, el cántico, mi tálamo, la ciencia interior, al amor, la sabiduría, los astros, el canto del juglar, la poesía, la mirada larga, y el milagro del ritmo y la palabra…

Por todo ello, mi alma madruga al aire, de mi corazón pugnan brotar los tréboles y mis manos son alas de gaviota que también pugnan por planear en las nubes llenas de aire, para sentir miedo o felicidad por lo que he soñado, que surge desde un pozo profundo hasta el brocal seguro de mis labios como un chorro rebelde… y solo soy un pájaro que despierta al universo con trinos y con cantos de libertad, desde siempre he volado, no puedo explicarte porqué, pero si sé que siempre busqué el aire que orea el mismo cielo, cantadora y exacta cuando está sola, eterna y transparente si estoy acompañada , pero siempre aunque el aliento me faltara, pondría mi acento en la música aportando armonía, aunque tú, no me vieras…

6 comentarios:

  1. Que hermosa carta para un desconocido, que bellas letras brotaron de tu corazón, realmente escribes muy bello, placer leerte siempre.

    Besos

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  2. preciosa carta, aun siendo un desconocido, hay mucho sentimiento en ella, un besito cielo

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  3. ¡Qué maravilla! En momentos así, uno desea sentirse como ese desconocido, y recibir palabras como las tuyas.

    Un besazo.

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  4. Quién ha dicho que hace falta ver?...

    Bellas palabras, me ha gustado mucho leerlas...


    Abrazos....

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  5. "El milagro del ritmo y la palabra..." Siempre queda prendido el sentimiento al instinto, para reconocer la voz, la mirada, la canción y el color del alma... Siempre quedan atados los pétalos a su tallo, orgullos -tal vez, altivos- mostrando todo su ser en indisoluble solución unidos...

    "El milagro del rito y la palabra..." En ese decir tuyo que entrega pan y, aún así, renace el hambre... De volverte a leer, por supuesto...

    Un gran abrazo.

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Huellas.