A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

miércoles, 2 de septiembre de 2009

En La Playa

Playa Torre del Oro_ Mazagón.


Muchas veces me quedo mirando el mar hasta que la noche se echa encima y se encienden las primeras luces del faro, o del algún chiringuito dispersado en algún punto de la playa, y empiezan a oírse algunas risas lejanas desde alguna terraza…


Ver como anochece en la playa es un fenómeno fantástico y no todo el mundo lo hace, para algunas personas puede ser hasta extraño, ver nacer la oscuridad que de improviso invade la tierra, pero doy fe que es muy hermoso…


A veces lo hago con mucha gente y cuando lo hago sola, me gusta caminar despacio mientras caen las sombras y se encienden las farolas y algún perro ladra a lo lejos…


Entonces en el trayecto, a veces pienso que la vida es eso, un viaje entre las sombras, que nos lleva desde una luz lejana a otra luz lejana, que quizá es real y quizá no lo es… y lo único que podemos pedir es ir de la mano de alguien, una mano que aunque tenga los mismos miedos, tenga la misma confianza que tú tienes al tomarla…


Y otras veces me asomo a esa extrañeza con que miro tu nueva presencia, una cálida brisa de indescifrables enigmas, emerge de mi dolido corazón, como un golpe de sangre dulce que invisible, preña la anhelada imagen de tu recuerdo que pernocta en mi sudoroso sueño. Susurran en mis oídos tus palabras y me sacian de la niebla de tu aliento de vida, laguna de tu presencia…


Y luego solo eres río,

que llegas al mar de mi mirada

en forma de agua,

y te haces gota

mojándome la cara,

para refrescarme

de la desesperación y su garra…


Y estoy aquí, ahora,

en esta sala de humedad

creándote,

a través de mi ventana

para luego,

cortarme con los filos

de la cruel realidad.

El agua precisa y segura

inunda mi cansado sueño

y tus risas caen de plano

sobre este silencio amargo.

Y unos labios gritando…

Sé de la vida y la muerte,

y del dolor de los humanos…

9 comentarios:

  1. Qué bonita descripción del atardecer frente al mar, junto a los sueños de su sal y sus olas, encantador.

    Besos

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  2. Vaya, una foto de las que me gustan.
    ¿te has fijado que la luz, una vez desaparecido el sol, regresa por unos instantes, antes de hacerse la total oscuridad?
    Es increíble.

    Un saludo.

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  3. me perderia en un atardecer sai un beso preciosa

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  4. Si me he fijado Buscador, no entiendo mucho o no sé las teorías de este arte, pero supongo que la luz se va poco a poco y se va tan lenta que no se suelta toda y luego se va como el último fogonazo, creo que es la luz que ves más amarilla. sin darle tiempo a morir lentamente y volverse rojiza... no sé.
    Gracias por venir a visitarme. Un abrazo

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  5. Quien eres?

    Creí que ya conocía todas las variedades de alma que habitan junto a mí, Sin embargo llegas y rompes los esquemas, me demuestras que volar es posible, que fantasear no es idiota y que soñar despierto deja de ser cosa de tontos, para ser plausible.

    Yo pensé que iba a encontrar a alguien. Mas no imagine que tú me encontrarías a mí, bajarías mi guardia y te colarías despacio tú y todos tus versos poderosamente en mi corazón.

    Y ahora, felizmente noqueado por ti, extasiado, hazme saber al menos quien eres, como lograste deslumbrarme y porque me elegiste a mí.

    Dime quien eres.

    Al fin y al cabo, cualquiera que tu identidad fuere, ya rendido me tienes, me da igual que seas arena, te llames cielo o sepas a sal. Qué más da.

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  6. Bueno, bueno no sé qué decir, es una preciosidad esta prosa, y toda ella por una sola pregunta... ¿Quién eres?

    Y tú ¿quien eres?

    Gracias. Una sonrisa para ti.

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  7. Pienso y pienso, y no sé que decir, Cinta. Y, decir por decir, tampoco es manera de empezar. Cuando leo algo, creo que siempre intento interiorizar lo leído para luego describir lo que siento. Si en muchas ocasiones he sentido que tenía poca oportunidad de entender lo leído, en esta mucho más. Si siempre he creído que debía respetar tu sentimiento, en esta mucho más.

    Pero si hay algo que me gustaría preguntar: ¿Viste alguna vez atardecer en el llano Castellano, en ese mar de tonos dorados que se esparce hasta la misma línea del horizonte desde mediados de verano? En esos momentos de atardecer, en ese mar de silencios, en esa mar sin olas que rompan ruidosamente contra la arena o las rocas, siento que mi alma es una e infinita, parte de la madre tierra. Es una sensación única.

    Un gran abrazo, gran amiga.

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  8. No, Suri, no he tenido esa suerte, pero te aseguro que me lo puedo imaginar, esos chorros de amarillos dorados bajo los dorados rabiosos del sol va inundando de calma y de magia desde los ojos al horizonte, y está más cerca del cielo, esa memoria amarilla, llena de tiempo asomando al recuerdo... seguro que es una maravillosa sensación, no descarto el hacerlo...
    Un beso .

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Huellas.