A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

lunes, 14 de septiembre de 2009

Nenúfares


El otro día Marina en las fiestas de su ciudad se acercó a casa a coger algo y se fue sola caminando, desde que empezó a caminar sintió detrás unos pasos, y una presión en la nuca, en la espalda y en el trasero, y así durante unos quince minutos.


Una sola vez miró atrás y fue en ese momento, cuando un chico le dijo: “ No te sigo chica, es que caminamos hacia el mismo lugar, yo voy a unos cuántos números más allá de donde tú vas…quizá... y te prometo que solo he mirado tu trasero durante unos cinco minutos”. No es para tanto ¿no?


Bueno, bueno... Marina se quedó de una pieza-no pudo más que sonreír y aguantar la risa que no fue por falta de ganas- al llegar a su número Marina se sentó en el umbral, lo vio pasar delante de ella… unos veinticinco o veintiseis años y una cara de ingenuo insoportable.


Él le sonrió irónico al pasar, y aunque lo deseó, no se paró.


Ella se quedó mirándolo, quizá “comprobando aquello de unos números más allá”, y al llegar se para, se vuelve y dice:


¿Me estás mirando el trasero?


A lo que Marina responde: “Si”, desde que pasaste por delante de mi, no es para tanto ¿no?.


Chica lista ¿Eh?...


¿Y qué esperabas? solo un poquito más que tú…una pizquita de más…estamos en paz…


¿Algún problema?


Y entró en su portal con una sonrisa entre tierna y burlona que fue incapaz de disimular… él se quedó allí en la puerta de unos números más allá, vete a saber lo que podría pensar en aquellos instantes que se quedó mirándola, fijo y sonriendo…


Al otro día al salir Marina de su portal, estaba sentado en el umbral.


Que tengas un buen día- le dijo-

¿Qué tenga un buen día?-le pregunta ella- con un tono de ¿Y esto?


Si, es que el pánico no me deja decir otra cosa, como cuando el corazón se dispara y todas las cosas menos tú, alrededor se vuelven borrosas , creo que me pones nervioso…


Marina hizo un gesto con la mano, a la vez que se iba y otro gesto con la boca , que decían la misma cosa.” Creo que algo parecido a Puaff, estas cosas a las ocho de la mañana de un lunes, después de toda una semana de fiestas” y se fue volando y doblando esquinas.


Esto es real, decía Marina, vamos ingenuo total, jaja, tiene un conflicto consigo mismo.


Es uno de esos chicos que cuando mira a los nenúfares, permite a la imaginación que levante el vuelo, y esos son muy peligrosos…. te atracan sin darte cuenta y son capaces de robarte... hasta el corazón.

3 comentarios:

  1. ~~~~~~
    Hola Carolina,

    ..."Es uno de esos chicos que cuando mira a los nenúfares, permite a la imaginación que levante el vuelo ...te atracan sin darte cuenta y son capaces de robarte..."
    jajaja es verdad!chico que cuando mira a los nenúfares tiene mucho palabrería y poco para disfrutar. Sólo verborrea para adormecer el buey, como dicen los brasileños.

    He leído y disfrutado de los posts anteriores.

    Un beso y una buena semana para ti, Andaluza.

    ~~~~~~

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  2. Karol... cuando vayas p'a casa avísame, que caminaré detrás cinco minutos, jejeje...

    Besos.

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  3. Chica lista... ¿eh? Y excelente escritora... Y sublime poeta...

    Y entrañable amiga...

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Huellas.