A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

martes, 8 de septiembre de 2009

Por accidente.


Ella me atravesó el pecho con sus ojos de césped- dijo él- pensaría que fue por accidente, pero no lo fue, me clavó su mirada directamente…y fue adrede…


Él no lo meditó ni un instante-dijo ella- avanzó hacia mi y en un segundo, lo tuve delante…


Además llevaba colgada esa sonrisa por la que yo paseo mis ojos de césped…que es la culpable…


Me hirió de muerte –siguió él- su ataque fue preciso, certero y poco duradero… ojala y hubiera sido eterno…


Y qué importa si fue o no por accidente, si yo es lo que anhelo…


que me destrocen sus ojos verdes… que se prolongue el duelo…


Que sea su mirada la que me hiera el pecho, y sus labios la cura con todos sus besos…


Qué mala suerte que me encontré y no retuve sus ojos verdes, como el trigo y la albahaca... verdes ... verdes...

1 comentario:

  1. Eso digo yo... ¿y qué más da si fue por accidente?

    Besos accidentados. :))

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Huellas.