A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

domingo, 4 de octubre de 2009

1230 Cartas.




Dueto_ Ricardo Felipe y Karol_a


Carta. Él.


Sé que no has respondido a las mil doscientas treinta cartas de amor,

en donde le recomendaba como lo más cercano a mi elegía.


Ni se ha tomado la molestia de encender la vela que yo dejé en la mesa,

para iluminar su lejanía.


Con un montón de historias que contar, yo he cerrado por última vez,

el libro del silencio.


Y sin embargo usted grita en mis honduras que aún no muere el sentimiento.


Como isla en medio del mar, usted se ha vuelto la última de mis posadas,

sin muelle construido, pero con un farol encendido.


Yo creo ver su figura aguijoneada de suspiros esperando mi barca.


Enseñándome a navegar en un mar sin fondo usted,

se mide por la congruencia de la distancia y lo que siento…


Por eso, le he regalado un puñado de rosas y una que otra palabra amorosa,

porque usted tiene derecho a saber lo que tanto la pienso,

todos mis motivos tienen la orientación que lleva la ruta del alma,

mientras le invento posadas donde descansen sus sentidos.


Sé que no ha respondido a las mil doscientas treinta cartas de amor,

ni a esta más reciente declaración de amor de mi puño y letra,

ni se ha enterado aún que mi amor ha llegado a su puerta,

y sin embargo tengo motivos para seguir dibujando sus huellas cerca de las mías,

para confundirlas con un pedacito de cielo que se esconde al final del horizonte….


Carta. Ella.


Sé que los ojos se duermen vueltos al horizonte de la distancia

y no hay palabras que despierten, ni luces que le devuelvan la medida de las cosas,

ni esa lejanía, ni esa luz a lo lejos mortecina, que se diluye desde esa vela prendida y su elegía, entre nubes compactas adquiriendo cuerpo y sombra…


Las emociones se mezclan sin orden dando paso al retorno cargado de silencio,

y sin embargo se guarda el sentimiento,

se recorta sin anuncios, deteniendo el ritmo del mundo…


¡Y es tan cómplice esa Rosa!

Para ver como vienen las mañanas vueltas ausencias,

transformando su textura en otra rugosa.


Y miras al horizonte y descubres un temblor dentro

de ese trocito de cielo,

y quieres preservarlo, no olvidar sus rasgos…

y las palabras definiendo sentimientos levantan su vuelo,

como aves solitarias,

unas vuelan muy alto

y otras a ras de suelo,

y las persigues como si fueran mariposas…

conservarlas una tras otra dentro del alma, vuelta añoranza…


Como una brisa que susurra en un páramo de amapolas,

doblándolas todas como en un ritual…

Rojas y Solas…


Perdone que no sean contestadas las mil doscientas treinta cartas que fueron mandadas...

la distancia es tanta… que allá en el horizonte difuso, se extraviaron en alguna posada donde perdieron todo su sentido ¡ Y qué más da si hubo motivo!

10 comentarios:

  1. Que boníto dueto,
    sin embargo, mejor sin justificaciones,
    mejor sin excusas...

    Besos...

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  2. Hola Erik.
    Bueno es una carta, no quiere decir que sean justificaciones... en las cartas van las explicaciones.

    Además solo es un escritoooooooo. jaja
    Besitos erik.

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  3. Me ha gustado mucho este contraste de sensibilidades, tan definitorio de la realidad humana, de nuestro día a día, de ese mar de sentimientos que, como olas, un día nacen y muchas veces se diluyen sin haber besado la arena de la playa.

    Pero el mar nunca amansa su fuerza...

    Una gozada, querida amiga.

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  4. Pero que bonito sería jugar con las olas y adormecer sus desvelos... y calmar sus heridas cuando se desatan los vientos... y achicar sus miedos cuando se deslizan los luceros...

    Pero la olas solo son olas y nosotros un minúsculo punto entre el mar y el cielo...

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  5. Hola Suri.
    El mar nunca amansa su fuerza... si.
    Qué hermoso comentario, has hecho un pequeño poema.
    Me gusta mucho leer tus comentarios, son algo más siempre.
    Un beso y gracias Suri.

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  6. Buenos días:

    Trás la tempestad de poesía la calma de la realidad. Como dice el refrán, al final, unos por otros, la casa sin barrer.

    Así somos, agua y aceite.

    Feliz lunes.

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  7. Karol_a
    Preguntas, respuestas, dudas y ansiedades.
    Este dueto trajo a mi memoria un fragmento que escribí hace tiempo:

    La razon
    de la sin razon,
    de amar
    a quien no me ama,
    me conturba
    y me perturba.
    Si este dolor
    que siento,
    mi alma
    mi corazón destruyen.
    ¿Por qué,
    entonces,
    insisto
    en conquistar
    lo inconquistable,
    en domeñar
    lo indomeñable?

    Un saludo desde Buenos Aires
    Feliz comienzo de semana

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  8. Mi agradecimiento amiga por invitarme a tu hermoso rincón del sentimiento, un gran gusto escribir a tu lado.
    Muchos éxitos, tu amigo:

    Ricardo Felipe
    Contador de estrellas

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  9. Hola Ricardo, gracias a ti amigo mío por escribir conmigo, tú eres poeta, yo no y me honra escribir contigo.
    Un beso y gracias.

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  10. Echo de menos escribir cartas como las de antes, de puño y letra , y esperar la ansiada respuetas, mirar el sobre sin abrirlo con mariposas en el estómago...Un besito, amiga

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Huellas.