A Menudo


Sueño y Vuelo, aunque me caiga luego,

jueves, 22 de octubre de 2009

El Tango de Álvaro


En el marco de la ventana se recorta mi figura abstraída en el paisaje de fuera, detrás, a mi espalda, predominan los colores violetas de mi lámpara, el exterior es una masa, como un mar en la noche oscura.


Tocada por la luz de la luna que baja tímida, se perfila mi visión recortada en el resquicio de las cortinas, las gotas de lluvia se alargan como pequeñas líneas iluminadas que caen en picado sobre las farolas, el viento airado las desvía y juega con ellas mientras ruge como un león soltando su melena.


En el aire vibra una música que suelta notas de una guitarra desgarrada saliendo libres desde alguna ventana lejana, una explosión de luz rasga la noche dejando a Selene convertida en dos lunas, llueve sobre la ciudad oscura.


Hay una ausencia de prisa en la calle, y un coqueteo de elementos que dejan un misterio provisto de una cierta impudicia, recreándose en la contemplación de la belleza en una semioscuridad, siguiendo los cánones de la perfecta discreción y la perfecta libertad.


A lo lejos se oyen pasos, calmosos, melódicos, como los pasos de alguien a quien no le molestan los elementos, a medida que se acercan la lluvia arremete contra todo lo que encuentra y en medio de la noche lluviosa, se perfila gallarda la figura de un chico que con las manos en los bolsillos y un impermeable con gorro, va chapoteando en los charcos a modo de tango…


Me arrancó de las reflexiones en un repiqueo de saltos sobre el agua, alzó la mirada al advertir la única luz en toda la manzana, se desprendió de la capucha y me dedicó su mirada acompañada de una sonrisa y después de bailar el agua, hizo una reverencia como si esperara un aplauso y se quedó quieto esperando, entonces abrí los cristales saqué medio cuerpo y con entusiasmo le di el aplauso que estaba aguardando… luego me dijo: “ Hola chica, me llamo Álvaro y estoy borracho y amargado, ayer mismo suspendí mi tesis de medicina y ahora, a perder otro año, que decís vos”….


-Yo, solo miraba llover y luego presenciar un medio tango empapado- y solté la carcajada como el león soltó su melena airada-

Así he conocido a Álvaro…

2 comentarios:

  1. ¡¡Pero qué bueno no? con el color de tu blog se siente la noche y la lluvia que no veas!!!
    Alvarito hombre!!! no pasa na!!!

    Esto es un relato no? continuará?

    Me gustó. Qué chico más majo

    buen finde

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  2. Hola Carla Guapa, jaja no es un relato, es la verdad.
    Un besito y buen finde para ti también.

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Huellas.